EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos y comerciantes del entorno de la calle Sants y plaça d’Osca, donde se produjo el ataque.
- ¿Cuándo ocurre? El tiroteo se registró la tarde del viernes 24 de abril; la víctima sigue ingresada en estado crítico este sábado.
- ¿Qué cambia hoy? Los Mossos d’Esquadra refuerzan la presencia policial en la zona mientras investigan un posible ajuste de cuentas entre bandas.
Un hombre de nacionalidad dominicana lucha por su vida tras recibir hasta siete disparos en pecho, abdomen y piernas en pleno barrio de Sants. El agresor huyó en patinete eléctrico y los Mossos d’Esquadra investigan el ataque como un ajuste de cuentas entre bandas.
Cómo ocurrió el tiroteo y qué se sabe de la víctima
Los hechos se produjeron la tarde del viernes en el entorno de la calle Sants, una de las arterias comerciales más transitadas del distrito de Sants-Montjuïc. Según la información recogida por Crónica Global y Metrópoli Abierta, el agresor se acercó a la víctima y le descerrajó al menos cinco disparos a corta distancia. El recuento posterior elevó el número de impactos a siete, repartidos entre tórax, abdomen y extremidades inferiores.
El herido, un varón de nacionalidad dominicana cuya identidad no ha trascendido, fue trasladado de urgencia por el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) a un hospital de referencia. Su estado, calificado de crítico durante toda la noche del viernes, se mantiene reservado este sábado. Los facultativos no se han pronunciado sobre el pronóstico.
El atacante escapó del lugar a bordo de un patinete eléctrico, un detalle que apunta a una huida planificada. La elección del vehículo no es casual: permite circular por aceras, carriles bici y calles peatonales sin levantar la atención que generaría una motocicleta. Los Mossos analizan las cámaras de la zona para reconstruir la ruta de fuga.
Por qué los Mossos apuntan a un ajuste de cuentas entre bandas
La hipótesis principal que manejan los investigadores, según fuentes policiales consultadas por los medios catalanes, es la de un ajuste de cuentas vinculado a la actividad de bandas latinas en Barcelona. El modus operandi —ataque rápido, múltiples disparos a corta distancia, huida inmediata— encaja con el patrón de episodios similares registrados en los últimos meses en distritos como Nou Barris, Sant Martí y la propia Sants-Montjuïc.
El distrito de Sants ha vivido en los últimos dos años varios incidentes con armas de fuego asociados al choque entre grupos organizados. La Guàrdia Urbana de Barcelona y los Mossos mantienen desde 2024 un dispositivo conjunto en barrios donde se ha detectado actividad de estas estructuras, con refuerzos puntuales cada vez que se produce un episodio violento.
Por ahora, no hay detenidos. La División de Investigación Criminal de los Mossos ha asumido las pesquisas y trabaja con dos líneas: identificar al tirador a través de las imágenes de videovigilancia, y establecer si la víctima tiene vínculos con alguno de los grupos bajo seguimiento policial.
Siete disparos en una calle comercial, un patinete como vía de escape y ningún detenido a las pocas horas: el patrón se repite en Barcelona con una frecuencia que ya no admite la etiqueta de hecho aislado.
Un patrón que se repite y la respuesta pendiente del Govern
El tiroteo de Sants no es un episodio aislado. En los últimos doce meses, los Mossos d’Esquadra han registrado varios ataques con arma de fuego vinculados al enfrentamiento entre bandas en el área metropolitana de Barcelona. La Memòria del Departament d’Interior correspondiente a 2025 ya recogió un repunte sostenido de los delitos cometidos con arma de fuego en la demarcación de Barcelona, con el foco puesto en los distritos de Nou Barris, Sant Martí y Sants-Montjuïc.
Lo que observamos es un desfase entre la respuesta policial reactiva —eficaz cuando hay un episodio— y la prevención estructural, que sigue apoyándose en planes específicos sin recursos estables. La conselleria d’Interior ha anunciado en distintos momentos refuerzos para combatir esta criminalidad, pero los datos del propio Departament evidencian que la curva no cede. La presión sobre el Govern de Salvador Illa para presentar un plan integral, con dotación presupuestaria propia y coordinación con la Guàrdia Urbana, lleva meses sobre la mesa.
El precedente más cercano lo marcó el tiroteo de Nou Barris del pasado verano, también con un herido grave y huida en vehículo de dos ruedas. Aquel caso se cerró con detenciones semanas después, pero el debate político se diluyó. La pregunta es si esta vez ocurrirá lo mismo. La calle dice otra cosa.
El próximo Consell Executiu y la comparecencia prevista del conseller d’Interior en el Parlament marcarán si Sants se queda en suceso o se convierte en punto de inflexión. Por ahora, la víctima sigue ingresada y el tirador, libre.

