La secretaria general y vicesecretaria de Regeneración Institucional del Partido Popular, Cuca Gamarra, elevó este miércoles el tono de la crítica contra el Ejecutivo durante su interpelación al vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en el Congreso de los Diputados. La dirigente popular acusó al Gobierno de haber utilizado empresas públicas integradas en la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) para financiar las denominadas “cloacas del PSOE” y sostuvo que el área económica del Ejecutivo se encuentra en el centro de los presuntos casos de corrupción que afectan al entorno socialista.
Durante su intervención, Gamarra presentó a Carlos Cuerpo como el “vicepresidente de la cloaca” y le definió como el “absoluto blanqueador de la corrupción que pringa a todo el Gobierno”. Asimismo, reprochó al ministro la falta de explicaciones sobre las investigaciones abiertas y las informaciones conocidas en los últimos meses. A su juicio, el responsable económico del Ejecutivo no ofreció respuestas concretas y se limitó a realizar “un discurso más propio de Miss Mundo” que de un dirigente político dispuesto a asumir responsabilidades.
La SEPI, en el centro de las críticas
La dirigente popular aseguró que el Gobierno habría “saqueado” a la SEPI a través de la denominada “cloaca del PSOE” y acusó al Ejecutivo de estar dificultando las investigaciones judiciales relacionadas con distintos expedientes. En este sentido, afirmó que el Gobierno está “saboteando la investigación, con guante blanco, pero igual que la cloaca de Leire Díez”.
Gamarra sostuvo que la actuación de la SEPI durante los requerimientos judiciales evidencia una falta de colaboración con la Justicia. Según denunció, “la SEPI sanchista ha enviado carpetas vacías, archivos defectuosos o, directamente, no ha enviado lo requerido por la Audiencia Nacional”.
La diputada popular también criticó la política de contrataciones en empresas dependientes del holding público. En su intervención aseguró que el Ejecutivo ha convertido la SEPI en “la caja de resistencia de la cloaca del PSOE”, recordando que “además de las ‘amigas’ de Ábalos, todos los miembros de la cloaca del PSOE fueron contratados por empresas de la SEPI”. Entre los ejemplos citados mencionó la contratación de Leire Díez en empresas como ENUSA y Correos.
Además, acusó al Gobierno de utilizar determinados puestos directivos como mecanismo para garantizar lealtades y silencios. “Compra silencios” con los cargos mejor remunerados de las empresas públicas, afirmó, aludiendo al exgerente del PSOE, actualmente en ENUSA, y al vicepresidente de la SEPI, que se encuentra imputado y que, según señaló, continúa contando con el respaldo de Carlos Cuerpo.

Rescates empresariales bajo sospecha
Una parte importante de la intervención de Gamarra estuvo centrada en los rescates empresariales aprobados durante los últimos años por el Gobierno. La dirigente popular vinculó estas operaciones con las investigaciones que afectan al entorno socialista y aseguró que la competencia que realmente preocupa al Ejecutivo no es la económica.
“Viendo el alto número de organizaciones criminales que competían por la mordida”, afirmó, “la competitividad que ocupa y preocupa al Gobierno es la de las organizaciones criminales”, que, según añadió, se han estado “empleando a fondo” en torno a los rescates gestionados por la administración.
La parlamentaria también ironizó sobre la relación entre las investigaciones y las empresas públicas, señalando que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ya conoce la sede de la SEPI “casi tan bien” como la sede nacional del PSOE. Además, se preguntó cómo es posible que las agendas de Leire Díez reflejen un “conocimiento claro y puntual” sobre cuestiones relacionadas con empresas públicas mientras, según dijo, el vicepresidente económico asegura desconocer esos hechos.
En relación con los expedientes de rescate, Gamarra puso el foco en los casos de Plus Ultra, Air Europa y Tubos Reunidos, operaciones que, según recordó, supusieron la movilización de 640 millones de euros. A su juicio, estos expedientes reflejan la existencia de una “corrupción que anida en los departamentos económicos de este Gobierno”.
Respecto a Plus Ultra, aseguró que la compañía no cumplía los requisitos necesarios para recibir ayudas públicas y sostuvo que la única condición que sí reunía era contar con el respaldo del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, un “apoyo remunerado con, por lo menos, el 1% del rescate”. Asimismo, afirmó que los Fondos Europeos han sido “la gran oportunidad perdida para aquellos que no han pagado mordidas, porque para los otros han sido la gran oportunidad aprovechada”.
“El Gobierno entero está sumido en el fango de la corrupción”
La portavoz popular elevó aún más el tono político al advertir de que las irregularidades denunciadas no se limitan a casos aislados. “No es que el PSOE montase una operación ilegal para proteger al one”, afirmó, sino que “el Gobierno entero está sumido en el fango de la corrupción”.
En esa línea, acusó al Ejecutivo de haber llegado al poder con el objetivo de “saquear los bolsillos de los españoles” y describió al gabinete de Pedro Sánchez como una “horda que se aferra al poder para retrasar su inevitable caída”.
Gamarra distribuyó responsabilidades entre distintos miembros del Gobierno. Según expresó, algunos ministros, como Óscar Puente, recurren al insulto; otros, como Fernando Grande-Marlaska, “mienten”; otros, como Félix Bolaños, intentan controlar la Justicia; mientras que Carlos Cuerpo, aseguró, se dedica a “tapar la podredumbre con un tono de voz más bajito”.
La diputada también instó al vicepresidente económico a aclarar si está dispuesto a “poner la mano en el fuego” por el vicepresidente de la SEPI investigado judicialmente o por la vicepresidenta Sara Aagesen y el responsable de la Oficina Económica de Moncloa, Manuel de la Rocha, por su participación en el rescate de Air Europa. “Su antecesora era muy proclive a poner la mano en el fuego”, recordó en referencia a María Jesús Montero, de quien concluyó que “acabó bastante abrasada”.
Por último, Gamarra evocó los inicios de la trayectoria política de Carlos Cuerpo al frente del área económica. Según afirmó, su “bautismo” se produjo cuando pidió la dimisión de una consejera del Banco de España para ocupar su puesto, un episodio que, a su juicio, evidenció que “no respetaba la independencia de ninguna institución” y que estaba dispuesto a llevar a cabo “cualquier maniobra política, por sucia que fuese, para ayudar al one”.
