Los populares dirigen sus ataques a los nacionalistas por sostener a Sánchez

Hace unos días, tras los últimos acontecimientos policiales y judiciales que salpican al PSOE, el panorama político se ha vuelto a sacudir. Por un lado, se encuentra el conocido como ‘Caso Zapatero’, que involucra al expresidente del Gobierno de España; por otro, han aparecido las nuevas conclusiones de la UCO sobre el ‘Caso Leire’, centrado en la conocida fontanera del PSOE y exmilitante socialista, Leire Díez. Esta última está dando días de gloria al periodismo de nuestro país gracias a las continuas informaciones que van saliendo a la luz en torno a su figura.

Estas revelaciones acorralan aún más al Ejecutivo central que, por el momento, comanda Pedro Sánchez. Este supuesto acorralamiento hizo correr por todos los mentideros políticos del país —especialmente por los madrileños— la posibilidad real de una moción de censura que pudiera llevar a la presidencia al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. El caso es que el rumor corrió como la pólvora y, de momento, no ha cuajado en nada, aunque sí ha abierto varios escenarios muy curiosos en nuestro panorama político y social.

El primero de ellos planteaba un acuerdo entre el PP y Junts, con Vox rondando la escena como invitado estelar. El PP quiso acelerar la operación, pero rápidamente quedó patente la falta de voluntad de los independentistas. Los catalanes instaron a los populares a que Feijóo viajase a Bélgica para negociar directamente con el líder de Junts, Carles Puigdemont, prófugo de la justicia; un requisito que Feijóo no podía aceptar. Así, la vía catalana para desalojar a Sánchez moría antes de nacer.

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Para intentar acercar posturas con los catalanes y con los vascos del PNV, Feijóo ofrecía una presidencia puramente instrumental o simbólica, cuyo único objetivo sería convocar elecciones inmediatas para que «el pueblo eligiese ante esta situación». El PNV mantuvo la cautela inicial, pero su supuesta aparición dentro de entramados de corrupción vinculados a los círculos cercanos de Santos Cerdán alteró los planes. Los nacionalistas vascos se replegaron y un lacónico Aitor Esteban, en una rueda de prensa de tono deprimente y sombrío, desestimó por completo esa opción señalando que los populares no defendían la identidad vasca. A partir de ese momento, el PP redirigió sus ataques y escaló la tensión contra la formación jeltzale.

La exconcejal socialista Leire Díez a su llegada a la sede del PSOE en Ferraz, a 3 de junio de 2025, en Madrid (Fuente: Agencias)
La exconcejal socialista Leire Díez a su llegada a la sede del PSOE en Ferraz, a 3 de junio de 2025, en Madrid (Fuente: Agencias)

Carmen Fúnez ataca al PNV en su feudo de Vizcaya

La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del Partido Popular, Carmen Fúnez, ha lanzado una dura ofensiva política desde Bilbao contra el Ejecutivo central y sus aliados parlamentarios. Fúnez ha aprovechado la coyuntura judicial para arremeter especialmente contra los nacionalistas vascos, denunciando que “mientras el juicio al hermano de Sánchez queda visto para sentencia, el PNV sigue apoyando la trama de corrupción”.

La dirigente popular ha lamentado la actitud de los partidos que sostienen al bloque de investidura, criticando que se pongan “de perfil” o “guarden silencio” ante las sucesivas investigaciones que salpican al entorno del presidente del Gobierno. Para la vicesecretaria del PP, este posicionamiento implica una responsabilidad directa que va más allá de la mera alianza parlamentaria, advirtiendo de que “cuando siguen apoyando a este Gobierno, pasan de ser socios a ser supuestos cómplices de Sánchez y de las tramas que le acosan”.

Ante este escenario, Fúnez ha apelado directamente a los electores vascos, invitando a reflexionar a los votantes del PNV sobre si dieron su papeleta a esa formación “para que subiese impuestos”, para que “encubriese casos de corrupción” o para que haga “oídos sordos cuando el Gobierno ataca a la Justicia o los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad”. Según su análisis, existe una desconexión total entre las prioridades del Ejecutivo y la realidad ciudadana, contraponiendo la agenda del PP, pegada a la sociedad civil, con la de la coalición gubernamental y sus socios, a quienes ve únicamente “pendientes de la agenda de tribunales y de los distintos sumarios”.

La diputada del PP Carmen Fúnez interviene durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, a 18 de junio de 2025, en Madrid (Fuente: Agencias)
La diputada del PP Carmen Fúnez interviene durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, a 18 de junio de 2025, en Madrid (Fuente: Agencias)

Colapso en el sistema sanitario

En clave sectorial, la responsable de Política Social del PP ha exigido la retirada inmediata de la reforma del Estatuto Marco. Fúnez ha argumentado que, apenas una semana después de que el Consejo de Ministros aprobase el anteproyecto de ley en primera vuelta, la iniciativa ministerial ha fracasado en su búsqueda de consenso, logrando tan solo “unir a todos, pero contra el texto aprobado”. En este sentido, ha afeado a la ministra de Sanidad el haber trasladado a la mesa gubernamental un documento que carece del respaldo del Comité de Huelga y que ignora los compromisos previos asumidos con los sindicatos del sector, lo que a su juicio “supone imposición frente al diálogo”.

Fúnez ha trasladado la máxima responsabilidad al jefe del Ejecutivo, exigiendo a Pedro Sánchez que se haga cargo de la situación provocada por su ministra de Sanidad. La vicesecretaria popular ha recordado que el país arrastra más de diez meses de paros en todo el territorio nacional, una coyuntura que define como “el mayor momento de conflictividad sanitaria en democracia”. Esta inestabilidad, que achaca al “sectarismo, división y enfrentamiento” promovido por el gabinete de Sánchez, ha tenido un impacto directo en los ciudadanos con la cancelación o retraso de más de tres millones de actos médicos.

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La representante del PP ha alertado del peligro que corren las prestaciones públicas en el actual contexto de envejecimiento demográfico, un fenómeno que va a tensionar los servicios públicos sanitarios y de dependencia. Para paliarlo, ha abogado por “preparar nuestro país para dar respuesta a esta situación” mediante un sistema de cuidados “que dé respuesta a las necesidades presentes, pero también futuras”. Como recetas de futuro, ha calificado de “fundamental” la innovación y la investigación en el sector farmacéutico para garantizar la retención de profesionales. Fúnez ha concluido sentenciando que “apostar por el sector farmacéutico es apostar por la investigación, la innovación y el retorno del talento”, un esfuerzo que se traduce directamente en “nuevos tratamientos y mejor calidad de vida de muchos pacientes”.