EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? En la sesión de control, Alberto Núñez Feijóo ha exigido la dimisión de Pedro Sánchez, al que ha calificado de ‘inductor y financiador’ de la ‘gestapillo’ del PSOE y le ha acusado de tapar una docena de sumarios de corrupción.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo, presidente nacional del PP y jefe de la oposición, en el Pleno del Congreso.
- ¿Qué impacto tiene? La intervención eleva la presión sobre un Gobierno ya debilitado por las causas de corrupción y sitúa al PP como partido que demanda elecciones anticipadas, en sintonía con varios grupos parlamentarios.
En la sesión de control de este miércoles en el Congreso, Alberto Núñez Feijóo ha exigido la dimisión de Pedro Sánchez tras acusarle de encabezar ‘la mayor trama de corrupción de la democracia’ y de ser su ‘inductor y financiador’. El líder del PP ha centrado su ataque en el conocido como ‘caso Leire’ —la trama de acoso a una exmilitante socialista—, vinculando directamente al presidente por sus iniciales P.S. en las agendas de la investigada.
La acusación: ‘o lo sabía todo o es incompetente’
Feijóo ha lanzado un órdago personal contra Sánchez. ‘Señor P.S., si lo sabía todo tendrá que dimitir por corrupción, y si no lo sabía, tendrá que dimitir por incompetente’, ha espetado desde la tribuna. El presidente del PP ha enumerado los doce sumarios abiertos, diecisiete delitos y casi un centenar de imputados que afectan al PSOE, al Gobierno y a la familia del presidente, y ha acusado a Moncloa de practicar ‘delincuencia de Estado’ para ocultarlos. La referencia a la ‘gestapillo’ —término que Feijóo usa para describir una supuesta policía política montada por el entorno de Sánchez— busca grabar en la opinión pública la imagen de un Ejecutivo que usa los recursos del Estado para protegerse.
El jefe de la oposición ha ido más allá al afirmar que Sánchez pasará a la historia ‘como inductor, financiador y beneficiado del caso de corrupción más grave’ de la democracia. Durante su intervención ha mencionado sobornos (‘mordidas’), el pago de ‘orgías y cloacas con dinero público’ y el rescate de empresas por la SEPI a través del tráfico de influencias. El tono, inusualmente duro para una sesión de control, deja poco margen para el pacto.
La réplica de Sánchez: Gürtel, Kitchen y el ‘dinero negro’
Pedro Sánchez ha rechazado de plano las lecciones de corrupción. En su respuesta, ha desempolvado los casos del pasado popular: Gürtel, Púnica, Kitchen y la ‘policía patriótica’. ‘Jamás aceptaré lecciones del partido de la Púnica, de la Gürtel, de la Kitchen’, ha afirmado. Y ha añadido un golpe directo al líder popular al mencionar la foto de Feijóo con el narco Marcial Dorado. Sánchez ha apuntado también a la sede de Génova 13, que, según sus palabras, ‘está financiada con dinero en negro’, en contraste con la de Ferraz.
El presidente ha insistido en que no convocará elecciones y que piensa gobernar hasta 2027, ‘y mucho más allá’. Ha calificado al PP de ‘oposición marrullera’ y ha acusado a Feijóo de ser ‘la voz de sus amos’. La contraofensiva busca agitar el electorado propio y desviar el foco, pero los diputados populares han recibido la andanada con sonrisas y gestos de negación, convencidos de que el Gobierno se aferra a una estrategia de ‘y tú más’ sin entrar al fondo del caso Leire.
El Eje del Poder Popular
La escalada de Feijóo no es improvisada. Responde a un cálculo estratégico de la cúpula de Génova: cuando la causa general contra el Gobierno se concentra en la corrupción, el PP pasa de una posición de alternativa programática a la de exigencia de restauración institucional. Con once comunidades autónomas gobernadas por el PP y 120 senadores, el partido tiene músculo territorial y parlamentario para sostener ese pulso. Fuentes de la dirección nacional consultadas por Moncloa.com subrayan que el objetivo ahora es ‘no dejar respirar’ a un presidente acorralado por los tribunales.
Génova ha decidido que la sesión de control sea el pistoletazo de salida de una ofensiva judicial y política que solo se apagará con elecciones anticipadas.
En el plano interno, la ofensiva no genera fisuras. Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno, Alfonso Rueda y el resto de barones territoriales han respaldado sin matices la intervención de Feijóo. La cohesión es total porque la bandera de la corrupción socialista unifica a las distintas sensibilidades del partido y neutraliza el flanco con Vox. La aritmética parlamentaria ofrece un dato adicional: varios de los grupos que apoyaron la investidura de Sánchez hace dos años —entre ellos Junts y el PNV— han empezado a mostrar incomodidad con la situación. Feijóo lo sabe y lo usará.
El Senado, feudo popular, se convertirá ahora en la caja de resonancia de la presión. El plazo más inmediato lo marca la comisión de investigación que el PP ha impulsado en la Cámara Alta para analizar el uso de los fondos públicos en las tramas denunciadas. Si los testimonios previstos apuntalan la tesis del encubrimiento desde Moncloa, la exigencia de dimisión ganará un nuevo respaldo institucional que el Gobierno no podrá ignorar con un simple ‘y tú más’.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El PSOE lidera la mayor trama de corrupción de la democracia y el PP se erige como garantía institucional para una España limpia.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: Comisión de investigación del Senado sobre los fondos públicos empleados en las tramas; próxima sesión de control con nuevas revelaciones del ‘caso Leire’.
