Cercanías Soto Sur: arrancan las expropiaciones para abrir en 2027

El Ministerio de Transportes ha activado el trámite expropiatorio para la nueva parada de la C-8, una infraestructura prometida desde 2009. La alcaldesa Noelia Barrado mantiene la previsión de apertura en verano de 2027, aunque el calendario depende de las alegaciones.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los vecinos de Soto del Real y municipios cercanos de la Sierra Norte, además de propietarios de las parcelas afectadas por el trámite expropiatorio.
  • ¿Cuándo ocurre? El procedimiento expropiatorio arranca ahora, con la previsión municipal de tener la estación operativa en verano de 2027.
  • ¿Qué cambia hoy? Los titulares de los terrenos identificados reciben notificación oficial y el proyecto pasa de plano a obra real, con un calendario que el Ayuntamiento da por cerrado.

La estación Cercanías Soto Sur entra en fase expropiatoria con el horizonte fijado en verano de 2027, según la previsión defendida por la alcaldesa de Soto del Real, Noelia Barrado, tras el arranque del procedimiento por parte del Ministerio de Transportes. Es el paso administrativo que convierte una promesa de movilidad en una obra con calendario.

Hablamos de una infraestructura largamente reclamada por los vecinos de la Sierra Norte, una zona que ha vivido dos décadas dependiendo del coche y de un único apeadero de la C-8 cuyo aforo lleva años desbordado en horas punta. La nueva estación se sitúa al sur del casco urbano, en una bolsa de suelo que el planeamiento municipal reservó precisamente para este uso ferroviario.

Qué implica el inicio de las expropiaciones para los propietarios afectados

El procedimiento expropiatorio que ha activado Transportes es la fase en la que la Administración identifica formalmente las parcelas necesarias, notifica a sus titulares y abre el plazo para fijar el justiprecio. Los propietarios de los terrenos afectados disponen ahora de plazo para alegar ante la relación concreta de bienes publicada por el Ministerio.

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No estamos ante una expropiación masiva. La traza de la nueva estación, según la documentación municipal manejada por el Ayuntamiento de Soto del Real, afecta a un número limitado de fincas, en su mayoría suelo no urbanizado o con uso agrícola residual. Eso, en teoría, simplifica el trámite. En la práctica, la experiencia reciente en otras ampliaciones de Cercanías —especialmente en el sureste regional— enseña que cualquier desacuerdo en el justiprecio puede llevar el expediente al Jurado de Expropiación de la Comunidad de Madrid y demorar meses la firma de actas previas.

De ahí que la fecha de verano de 2027 que maneja el equipo de gobierno municipal sea, hoy, una previsión optimista. Realista, pero optimista.

Por qué esta estación importa más allá de Soto del Real

La nueva parada no resuelve solo un problema local. Beneficia a una corona de municipios sin alternativa ferroviaria competitiva: Manzanares el Real, Miraflores, Guadalix de la Sierra y, en menor medida, Colmenar Viejo, cuya estación arrastra saturación creciente en los servicios de la C-4. La C-8, que conectaría la nueva Soto Sur con Cercedilla y con el corredor central hacia Atocha y Chamartín, ofrece una alternativa real al eje viario M-607.

El cálculo del Consorcio Regional de Transportes en informes previos cifraba en torno a 4.000 viajeros diarios potenciales para la nueva parada en su año de apertura, con margen de crecimiento si se reordena la red de autobuses interurbanos hacia un esquema de aportación a la estación. Ese rediseño es, hoy, una incógnita.

La Comunidad no ha publicado calendario.

Una infraestructura prometida desde 2009 que llega con quince años de retraso

Aquí toca la lectura larga. La estación de Soto Sur no es un proyecto nuevo: aparece en planificaciones del Ministerio de Fomento desde 2009, con sucesivos anuncios que nunca se materializaron. La crisis de 2008, el cambio de prioridades en inversión ferroviaria y los recortes en el Plan de Cercanías madrileño la dejaron sucesivamente fuera de los presupuestos ejecutados. El expediente actual es el cuarto intento serio de poner en marcha esta parada, y el primero que llega a la fase expropiatoria con respaldo presupuestario.

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El precedente más cercano y comparable es la apertura, en 2022, de la estación de Mirasierra-Paco de Lucía, que también acumuló más de una década de retrasos antes de inaugurarse. Allí la fase expropiatoria se solapó con la obra civil para acortar plazos, una fórmula que el Ministerio podría replicar en Soto del Real si el cronograma lo permite.

La estación Cercanías Soto Sur lleva quince años en los planes ministeriales y solo ahora, con expropiaciones en marcha, deja de ser una promesa para convertirse en una obra con fecha verosímil.

Conviene no perder de vista la fricción habitual entre el calendario político y el calendario administrativo. Verano de 2027 cae en plena recta final del actual mandato municipal y a un año vista de las autonómicas. El interés de la alcaldía por mantener la fecha es legítimo y comprensible; el interés del lector pasa por entender que cualquier alegación no resuelta o cualquier modificación de proyecto puede empujar la apertura a 2028 sin que eso signifique paralización.

El próximo hito objetivo a vigilar es la publicación en el BOE de la relación definitiva de bienes y derechos afectados, paso tras el cual el Ministerio puede convocar las actas previas a la ocupación. Esa publicación, según el ritmo habitual del expediente, debería producirse en las próximas semanas. Hasta entonces, todo lo demás es previsión.