El titular de la Plaza 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia, Ismael Moreno, decretó ayer por la tarde prisión sin fianza para los 23 tripulantes del barco “Arconian”, interceptado el pasado 1 de mayo por la Guardia en Civil con 1.279 fardos de cocaína con un peso total bruto de 30 toneladas y cuyo valor asciende a más de 812 millones de euros.
En su resolución, el magistrado atribuye a los investigados en este procedimiento delitos contra la salud pública relativo a sustancias que causan daño a la salud con las agravantes de cuantía de notoria importancia y extrema gravedad por la utilización de buques, embarcaciones o aeronaves como medio de transporte. También les investiga por delitos de pertenencia a organización criminal, tenencia o depósito de sustancias inflamables y de armas de guerra.
El magistrado explica que el 2 de mayo pasado se recibió por comunicación del Grupo de Drogas de la UCO de la Guardia Civil donde se informaba de la interceptación, el día anterior, de una embarcación que transportaba grandes cantidades de cocaína para su trasvase a otras naves de alta velocidad para su posterior introducción en la península.
Este operativo se había desarrollado en el marco conjunto de recepción y análisis de inteligencia contra el narcotráfico a través de los canales de cooperación Internacional, en concreto de la DEA (Drug Enforcement Administración) estadounidense y de la Unidad del Equipo de Inteligencia e Intervenciones de la Policía holandesa.
Tres fusiles, dos pistolas y munición
En el abordaje del buque, explica la resolución, fueron localizados 17 tripulantes, tal y como había manifestado el capitán, si bien en la zona de proa se descubrió a otros seis individuos que estaban ocultos y portaban diversas armas de fuego. En concreto, se han incautado tres fusiles con dos cargadores, una pistola con tres cargadores y diez cajas de munición sin abrir.
Durante la inspección de la nave, en la zona de popa, costado de babor, se observó una puerta de metal que daba acceso a otras zonas del barco y donde de descubrió una galería de gran longitud con bultos similares a los utilizados habitualmente para llevar sustancias estupefacientes.
Según detalla el auto, en la embarcación apresada se hallaron 1.279 fardos de cocaína con un peso bruto total de 30.215,84 kilogramos de cocaína, aproximadamente y cuyo valor estimado es de 812.210.779,2 euros.
El juez, que abrió estas diligencias a raíz de una querella de la Fiscalía Antidroga, entiende que se debe acordar la prisión sin fianza por el riesgo de fuga de los investigados dada la gravedad de las penas a las que pudieran ser condenados: También valora los riesgos de la posible comisión de otros hechos delictivos y de poner en riesgo la investigación si no se acuerda la prisión, al no haberse concretado todas las circunstancias de los hechos y sus responsables.
