Robo de cobre en Rodalies: retrasos en R2, R2Nord y R11

Los trabajos de reposición del cable sustraído entre Sant Andreu y Montcada alargan los tiempos de viaje en hora punta. Los viajeros disponen de alternativas en Metro y FGC, pero los retrasos se notan especialmente en el corredor norte.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Usuarios de las líneas R2, R2Nord y R11 de Rodalies, especialmente en el tramo entre Barcelona y el Vallès Oriental.
  • ¿Cuándo ocurre? Durante la mañana del 6 de mayo de 2026. Los retrasos continúan mientras los técnicos reponen el cable sustraído.
  • ¿Qué cambia hoy? Los trenes circulan con demoras de hasta 30 minutos. Se recomienda consultar los canales oficiales antes de viajar y considerar rutas alternativas en Metro y FGC.

Un robo de cobre en el tramo entre Sant Andreu y Montcada interrumpió esta mañana el servicio de las líneas R2, R2Nord y R11 de Rodalies, con retrasos de hasta 30 minutos en hora punta. La sustracción de aproximadamente 150 metros de cable ha dañado el sistema de señalización, lo que obliga a los trenes a circular a velocidad reducida en ese punto.

¿Hasta cuándo durarán los retrasos y en qué líneas?

La incidencia, registrada sobre las 7:30 horas, afecta a un punto critico del corredor ferroviario que conecta Barcelona con el Vallès Oriental. La cronologia detallada por Rodalies apunta a que los primeros avisos llegaron a las 7:45 horas, y los técnicos tardaron media hora en llegar al lugar. Según informa Rodalies de Catalunya, los trabajos de reposición continúan, pero aún no hay una hora estimada de normalización. Las líneas R2, R2Nord y R11 circulan con frecuencias irregulares y tiempos de viaje más largos, lo que se nota especialmente en los servicios con origen en Barcelona.

Los usuarios de la R2 entre Barcelona y Granollers, la R2Nord hacia Sant Celoni y la R11 con destino a Portbou experimentan demoras que, en algunos casos, superan la media hora. Los trenes en sentido sur también sufren retrasos acumulados, aunque las afectaciones son más intensas en hora punta matinal.

Publicidad

¿Por qué el robo de cobre sigue siendo un quebradero de cabeza para Rodalies?

Este incidente no es aislado. Los números no mienten: los robos de cable de cobre en la red ferroviaria catalana se han convertido en un problema recurrente. En lo que va de año ya se han registrado cuatro sustracciones similares, lo que supone un incremento respecto a los tres casos del mismo periodo del año anterior. El cobre es atractivo en el mercado negro; el metal alcanza precios elevados y los sistemas de señalización ferroviaria ofrecen kilómetros de cable accesible en zonas poco vigiladas.

El precedente más grave data de 2024, cuando un tramo de la R1 estuvo inoperativo durante horas por un robo similar en Badalona. Aquel incidente obligó a la Generalitat a reforzar la vigilancia en puntos estratégicos, pero la extensión de la red dificulta un control total. Los Mossos d’Esquadra mantienen investigaciones abiertas, pero el perfil de los autores —a menudo bandas itinerantes— complica la prevención. El coste de estos actos vandálicos supera con creces el valor del metal robado. Y ahí está el matiz: las reparaciones, las horas de retraso y la pérdida de confianza lastran el servicio, y el gasto público se dispara.

El robo de esta mañana es el cuarto incidente vinculado al cobre en lo que va de año. Cada vez que se repite, Rodalies pierde un día de servicio y miles de viajeros pagan las consecuencias.

Qué hacer si viajas hoy en la R2, R2Nord o R11

La recomendación de Rodalies es consultar su página de incidencias antes de salir de casa. Además, los viajeros pueden optar por rutas alternativas que, aunque más lentas, evitan el tramo afectado. Por ejemplo, para desplazarse entre Barcelona y Granollers, la línea R3 de Rodalies (con transbordo en Mollet) o el servicio de autobuses interurbanos pueden ser opciones viables. Para los trayectos hacia el Vallès, el Metro (L1 hasta Fondo y luego bus) o FGC (líneas S2 y S6) ofrecen cobertura parcial.

Mientras los técnicos reponen el cable, los ingenieros de Rodalies monitorizan el tráfico para minimizar las demoras. Hasta que se restablezca la señalización, los tiempos de viaje seguirán siendo superiores a lo habitual. A media mañana, el servicio todavía no se había normalizado.