El precio del cerdo en el supermercado no baja: el truco que esconde el ganadero

El ganadero cobra 1,30 euros por kilo mientras el cliente paga 6,90. La peste porcina en Cataluña ha cerrado mercados y genera un excedente que no llega al consumidor. Analizamos las tres claves de este desfase.

Cada vez que pasas la vista por la bandeja de chuletas y ves 6,90 euros el kilo mientras escuchas que los ganaderos se hunden, una punzada de indignación te sube. Te ha pasado. A mí también.

El precio del cerdo en el supermercado no baja. Y no es por falta de razones: la peste porcina africana detectada en Barcelona ha cerrado mercados exteriores, dejando un excedente que inunda los lineales europeos. Pero en la caja tú sigues pagando casi el mismo precio que hace un año, mientras al ganadero le pagan apenas 1,30 euros el kilo. Aquí hay un desajuste que se traga el consumidor.

El secreto del éxito

  • Excedente que no viaja: La peste porcina africana en Cataluña cerró mercados exteriores clave como China. Ese cerdo que iba a exportarse inunda ahora el mercado europeo, y los mataderos aprovechan para comprar barato sin que el supermercado reduzca su margen.
  • Márgenes que no se mueven: El ganadero percibe 1,30 €/kg, un 29 % menos que hace dos años, mientras el lineal apenas ha corregido. Los estudios de cadena están obsoletos (el último es de 2013) y la opacidad permite retener la bajada en el escalón industrial.
  • Energía que lastra el descuento: El precio del combustible y la electricidad, especialmente tras la guerra de Irán, mantiene altos los costes de transporte y refrigeración, lo que en parte justifica la resistencia a bajar el precio al consumidor.

Ingredientes

Para entender el desfase, estas son las cifras que cuentan:

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  • 1,30 euros/kg: lo que cobra el ganadero en lonja.
  • 6,90 euros/kg: lo que pagas tú en el súper.
  • Diferencial del 179 %: crecimiento del margen entre granja y lineal en solo dos años.
  • 33 millones de cabezas: cabaña porcina española, el 25 % en Cataluña.
  • 90 % de las ventas nacionales: controladas por la lonja de Lleida.

Paso a paso

Empecemos por la granja. Allí el ganadero vende el cerdo a 1,30 € el kilo vivo. No cubre costes. La sobreoferta —acentuada por la peste porcina africana— fuerza la cotización a la baja sin pausa desde diciembre de 2025.

De la granja al matadero. En ese escalón, los mataderos retienen el precio bajo y venden la canal a mayoristas con márgenes que no se transparentan. Según el director de Mercolleida, Miquel A. Bergés, “seguimos con los mismos mercados cerrados y ofertando dentro de Europa”.

Luego, el supermercado. La carne transformada en bandeja alcanza los 6,90 €. La guerra de Irán ha encarecido carburantes y electricidad, pero el diferencial se ha ampliado un 179 % desde abril de 2024 hasta abril de 2026, según datos de COAG.

¿Y la demanda? Estancada. Mayo suele traer barbacoas y repunte, pero los pesos del ganado aún son altos y ningún país europeo mueve ficha.

Variaciones y maridaje

La promesa de la barbacoa. Con la llegada del buen tiempo la demanda sube. De hecho, la lonja confía en que mayo active las compras. Pero con este exceso de oferta, el alza podría quedarse en nada en plena epoca de barbacoas.

El peso de los carburantes. Los costes energéticos, avivados por el conflicto en Oriente Medio, añaden presión a toda la cadena. Mientras no bajen, los supermercados tienen un argumento para no rebajar el precio.

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Qué puedes hacer. Buscar piezas enteras en lugar de bandejas preparadas puede abaratar un 20 % el coste. También puedes recurrir a compras directas a productores locales que a veces venden a precios más justos.

El cerdo sigue atrapado entre la espiral bajista del campo y el cartel inmóvil del súper. Hasta que esa distancia no se reduzca, el consumidor seguirá preguntándose por qué al ganadero le pagan migajas mientras él paga filetes de oro.