La aparición de carteles en favor del regreso de Susana Díaz al frente del PSOE andaluz en plena campaña electoral ha levantado ampollas en el equipo que lidera la candidata socialista María Jesús Montero y ha resucitado la evidencia de operaciones de ‘propaganda negra’.
En las últimas horas, dirigentes y fuentes socialistas consultadas por este medio apuntan directamente hacia «la ‘máquina de guerra’ de Juanma Moreno». «Ya hicieron lo mismo en las elecciones generales de 2019», aseguran desde sectores del PSOE.
Por aquel entonces, eldiario.es señaló al consultor Aleix Sanmartín, que en la actualidad colabora con Moreno y con Alberto Núñez Feijóo tras haber asesorado durante varios años a Pedro Sánchez en Moncloa.
Sanmartín se defendió en los tribunales y la Audiencia Provincial de Madrid le dio la razón, condenado a la editora el citado periódico a indemnizarlo con 30.000 euros. Sin embargo, el pasado año la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo revocó el fallo.
¿Quién es Aleix Sanmartín?
Sanmartín trabajó en La Moncloa como estratega electoral de Pedro Sánchez entre 2019 y 2024, y desde el pasado año colabora con Génova 13 bajo el paraguas político de Elías Bendodo, que lo contrató como asesor estrella en la campaña andaluza de 2018.

El consultor de origen socialista y cordobés ya fue señalado hace años por utilizar estrategias agresivas de intención desmovilizadora en redes sociales y campañas de desinformación destinadas a erosionar a rivales políticos.
Según varios medios, la campaña de las elecciones generales de noviembre de 2019 dejó una fuerte inquietud incluso dentro del propio PP. Sea como fuere, Pablo Casado acabó prescindiendo de él y Eldiario.es lo señaló por unos carteles en los que se leía la frase «Yo no voto» junto a la imagen de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, pero él lo niega.
El periodista Idafe Martín también lo señaló recientemente por su presunto papel en la campaña aragonesa. Según Martín, el consultor estaría utilizando prácticas cuestionables, como el uso de bots y la amplificación artificial de mensajes en redes sociales.
Martín sostiene que Sanmartín tiene antecedentes en la manipulación de redes sociales para atacar a rivales políticos mediante una estrategia orientada a desmovilizar al electorado contrario.
La lógica sería sencilla: cuanto menor sea la participación del adversario político, mayores posibilidades existen de victoria para el candidato propio. Las redes sociales se han convertido así en uno de los principales campos de batalla política del siglo XXI. Bots, cuentas automatizadas, campañas coordinadas y operaciones de propaganda digital forman ya parte de la normalidad electoral en numerosos países.
«Para mí la ética en elecciones la establece la legislación de cada país. Es ético todo lo que esté dentro de la ley», aseguró hace años Sanmartín. Estas declaraciones llevan años generando incomodidad incluso entre dirigentes políticos que han trabajado con él.
Aleix Sanmartín trabajó para el PSOE
La trayectoria de Sanmartín explica en parte por qué continúa siendo una figura tan cotizada pese a las polémicas. Nacido en Córdoba en el seno de una familia vinculada a UGT, comenzó militando en las Juventudes Socialistas y asesorando al Grupo Municipal Socialista de Córdoba. Su salto nacional llegó durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando colaboró en campañas electorales del PSOE y trabajó en el entorno del Ministerio de Exteriores gracias a su relación con el ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos.
Posteriormente desarrolló una intensa carrera internacional en México, Panamá, República Dominicana y El Salvador, consolidándose como uno de los consultores políticos más conocidos del ámbito hispanoamericano. Su paso por México, donde trabajó en campañas vinculadas a Andrés Manuel López Obrador, reforzó su prestigio profesional.
Sin embargo, el gran punto de inflexión llegó en Andalucía. En 2018 se convirtió en una pieza clave de la estrategia que llevó a Juanma Moreno a la presidencia de la Junta tras décadas de hegemonía socialista. Aquella victoria consolidó también su estrecha relación con Elías Bendodo, entonces uno de los hombres fuertes del PP andaluz y hoy figura clave en Génova 13.
Poco después, Sanmartín desembarcó en Moncloa como asesor. Durante su etapa en La Moncloa, Sanmartín se convirtió en uno de los principales estrategas de la comunicación política de Pedro Sánchez. Se le atribuyó un papel importante en medidas dirigidas específicamente al voto joven, como los bonos culturales o los viajes gratuitos de interrail anunciados en 2023. Sin embargo, su relación con el PSOE terminó por deterioriarse.
Aquel vínculo acabó en 2024 y en febrero de 2025 Alberto Núñez Feijóo lo sumó a sus filas a cambio de «una alta cantidad económica», señalan fuentes políticas. Sus ingresos millonarios alimentaron también esa imagen. Al PP andaluz le habría cobrado cerca de 350.000 euros por la campaña de 2018, mientras que algunos medios señalan que sus trabajos para el entorno de Pedro Sánchez rondaban los 600.000 euros anuales.
En paralelo, Sanmartín intentó reforzar su perfil empresarial con su desembarco en Indra. Hace unos meses varios medios publicaron que el consultor había fichado por la multinacional tecnológica presidida entonces por Ángel Escribano.
Sin embargo, la caída de Escribano acabó arrastrando también a parte de su equipo y colaboradores cercanos. Fuentes conocedoras de la situación aseguran que Sanmartín acaba de ser despedido de Indra tras la salida del expresidente. La crisis interna de la compañía y la reorganización impulsada tras la caída de Escribano se habría llevado por delante varios nombramientos ligados a su etapa.
