El truco con los frutos secos que puede ayudarte a sentirte menos pesado

Los frutos secos parecen el snack perfecto para cualquier momento del día, pero existe un gesto tan simple que muchos no conocen y que podría hacer que sienten mucho mejor al estómago.

Los frutos secos llevan años considerados uno de los snacks más saludables que existen y forman parte habitual de desayunos, meriendas y recetas de todo tipo, en especial porque son prácticos, fáciles de llevar y tienen fama de aportar energía de calidad, grasas saludables y una gran cantidad de nutrientes. Sin embargo, hay un pequeño detalle que muchas personas desconocen y que podría cambiar bastante la forma en la que el cuerpo los digiere: lavarlos o dejarlos en remojo antes de comerlos.

Aunque a simple vista parezcan listos para consumir directamente del paquete, algunos especialistas en nutrición aseguran que preparar los frutos secos de otra manera puede ayudar a que resulten más ligeros y fáciles de digerir. Es algo sencillo, casi cotidiano, pero que cada vez gana más popularidad entre quienes notan hinchazón, pesadez o molestias después de consumirlos, especialmente cuando se comen en grandes cantidades o de forma frecuente.

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El remojo cambia la digestión y también la textura

“Mejor digestión”. Fuente: Magnific

El remojo, conocido también como “activación”, consiste en dejar los frutos secos varias horas en agua antes de consumirlos. Dependiendo del tipo, algunas personas los dejan entre cuatro y doce horas y luego los enjuagan bien antes de comerlos. Aunque parezca un detalle menor, este proceso puede hacer que resulten mucho más suaves para el sistema digestivo.

Además, muchas personas notan cambios en la textura y el sabor, como que pierden parte de su dureza, se vuelven más tiernos y, si después se tuestan ligeramente, recuperan ese punto crujiente con un sabor incluso más intenso. Por eso hay quienes aseguran que, una vez empiezan a prepararlos así, ya no quieren volver a comerlos directamente del paquete.