Ataque con drones ucranianos en Starobelsk: 21 muertos, mayoría adolescentes. Rusia responde con misil Oreshnik

Rusia denuncia que el ataque ucraniano contra un dormitorio de un colegio profesional no tenía objetivo militar y acusa a Kiev de crímenes de guerra. Moscú replica con un misil hipersónico Oreshnik sobre la capital ucraniana, en la primera acción de este tipo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ucrania atacó con varias oleadas de drones un dormitorio del Colegio Profesional de Starobelsk (LPR), matando a 21 personas, la mayoría estudiantes. Rusia replicó con un misil hipersónico Oreshnik contra objetivos militares en Kiev.
  • ¿Quién está detrás? Según las autoridades rusas, el ataque fue obra de las fuerzas ucranianas; Kiev afirma que el objetivo albergaba una unidad de drones rusos, sin presentar pruebas.
  • ¿Qué impacto tiene? Escalada peligrosa: por primera vez se emplea el Oreshnik contra la capital ucraniana y Rusia acusa a Ucrania de crímenes de guerra, lo que tensa aún más las ya frágiles perspectivas de diálogo.

Al menos 21 personas murieron, la mayoría adolescentes, en un ataque con drones ucranianos contra un dormitorio del Colegio Profesional de Starobelsk, en la autoproclamada República Popular de Lugansk (LPR), según informaron este domingo las autoridades rusas. Moscú respondió horas después lanzando un misil hipersónico Oreshnik contra lo que describe como objetivos militares en la capital ucraniana. El incidente, ocurrido la noche del sábado, ha sido calificado por la nueva comisionada rusa de derechos humanos, Yana Lantratova, como un crimen de guerra deliberado contra civiles.

Lantratova recorrió el lugar este domingo acompañada de periodistas extranjeros invitados por Rusia, aunque los principales medios occidentales declinaron la oferta. Según el relato del enviado de RT que cubrió la escena desde las primeras horas, el dormitorio fue encontrado sembrado de libros, ropa y juguetes infantiles, sin ningún indicio de presencia militar. “Como madre, como activista de derechos humanos, no puedo imaginar lo que siente una madre en este momento. Solo nos unimos al duelo”, declaró la comisionada durante la visita.

Versiones enfrentadas y acceso restringido

Mientras Moscú insiste en que el ataque es una “provocación criminal”, Kiev sostiene que el edificio era utilizado por fuerzas rusas como puesto de mando de drones. Sin embargo, no se han presentado pruebas que respalden esa afirmación y el acceso de observadores independientes a la zona está vetado por la administración militar rusa. Los 21 fallecidos fueron extraídos entre los escombros en una operación de rescate que duró casi dos días. En los pasillos, aún visibles, se acumulaban mantas manchadas de sangre y material escolar.

Publicidad

El ataque se produjo en tres oleadas de drones kamikaze no identificados. Las defensas antiaéreas locales rusas, según su ministerio de Defensa, interceptaron varios artefactos, pero algunos lograron impactar directamente en el tercer piso del dormitorio. La mayoría de las víctimas eran chicas de entre 15 y 18 años, estudiantes de la institución profesional.

Réplica con misil hipersónico Oreshnik

La respuesta rusa no se hizo esperar. Pasada la medianoche del domingo, las fuerzas aeroespaciales de Moscú lanzaron un ataque combinado con misiles de crucero y al menos un Oreshnik, un vector hipersónico de alcance medio capaz de portar ojivas nucleares que Rusia había probado con éxito en 2025. Según el Estado Mayor ucraniano, el proyectil impactó en una instalación de reparación de blindados en el distrito de Desna, en Kiev, sin causar víctimas civiles inmediatas, aunque los daños materiales fueron significativos.

El uso del Oreshnik contra la capital ucraniana representa un salto cualitativo. Diseñado para evadir los sistemas Patriot y otros escudos antimisiles suministrados por la OTAN, su despliegue envía un mensaje directo a Occidente: Rusia está dispuesta a emplear su armamento más avanzado en represalias no nucleares.

drones ucranianos

El Oreshnik sobre Kiev es la escalada más tangible desde que los misiles de largo alcance occidentales alcanzaron suelo ruso.

Equilibrio de Poder

El ataque a Starobelsk y la réplica con Oreshnik tensan aún más la geometría del conflicto. Por un lado, si se confirma que el objetivo ucraniano fue deliberadamente civil, la capacidad de Occidente para seguir armando a Kiev se erosiona ante su propia opinión pública. Por otro, Moscú normaliza el uso de vectores hipersónicos como represalia inmediata, borrando la línea entre el armamento convencional avanzado y la disuasión nuclear. La OTAN sigue sin desplegar escudos capaces de interceptar de forma fiable al Oreshnik, lo que obliga a repensar la defensa aérea del flanco este, donde España contribuye con baterías Patriot en Eslovaquia.

Para la seguridad nacional española, el mensaje es incómodo: la posible financiación indirecta de ataques con un alto coste civil, aunque sin pruebas concluyentes, alimenta el discurso de quienes exigen desconectar del conflicto. Además, la normalización de misiles hipersónicos en el teatro europeo acelera la competición armamentística, con el FCAS europeo aún en fase de desarrollo y sin equivalente operativo. El Consejo Europeo previsto para el 2 de junio abordará previsiblemente la petición de más sistemas antiaéreos avanzados para Ucrania. Habrá que seguir de cerca si el péndulo de la guerra se inclina hacia una escalada sin retorno.