El Consello de Contas de Galicia ha recomendado a los ayuntamientos de A Coruña, Santiago de Compostela y Vigo que concreten el destino de los ingresos obtenidos por la tasa turística, después de que una auditoría exprés revelara que las recaudaciones del cuarto trimestre de 2025 estuvieron por debajo de las estimaciones iniciales, pero con margen de mejora en temporada alta.
Según el informe del órgano fiscalizador gallego, A Coruña recaudó 365.150 euros entre octubre y diciembre de 2025, una cifra que proyecta 1,46 millones anuales frente a los 2,5 millones estimados por el consistorio. Santiago, por su parte, ingresó 548.000 euros en el mismo periodo, lo que en cómputo anual alcanzaría los 2,19 millones frente a los 2,6 millones presupuestados. El Consello subraya que el cuarto trimestre es el de menor afluencia turística, por lo que la recaudación total del año podría estar «muy por encima» de los cálculos iniciales de las administraciones locales.
Un proceso legislativo sin consultas ni participación
La auditoría no se limita a pedir más detalle sobre el destino de los fondos. En una crítica de calado a la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico), el texto señala que la ley que amparó la creación del recargo se tramitó como ley de acompañamiento de los presupuestos, sin el dictamen del Consello Económico y Social, sin consulta pública previa y sin la participación de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp).
Además, el informe advierte de que las ordenanzas fiscales de A Coruña y Santiago —las dos que finalmente aprobaron la tasa— «reiteran las previsiones generales de la norma autonómica sin fijar de manera concreta las medidas» para cada ciudad, pese a que sus realidades turísticas son «muy dispares»: el peregrinaje en Compostela frente al turismo de cruceros en la ciudad herculina.
El Consello de Contas también reprocha la falta de un análisis previo bien motivado, con cifras y retorno económico, y echa de menos medidas complementarias como el control de la inspección turística o la declaración de zonas de vivienda tensionada. «No existió con carácter previo a la aprobación de las ordenanzas un análisis bien motivado con cifras y retorno económico de las medidas e inversiones que se asumirán con la recaudación obtenida», censura el texto. La recaudación, que no ha sido concretadas en proyectos específicos, deja en el aire el verdadero impacto de la tasa.
En A Coruña, el Consello detecta que se introdujeron supuestos de no sujeción no previstos en la ley autonómica, lo que podría colisionar con la reserva de legalidad y el principio de progresividad fiscal. En paralelo, critica que la publicidad de las ordenanzas no fue efectiva y que la ciudadanía no dispuso de información previa completa.
La tasa turística gallega prometió financiar la contención del turismo, pero ningún municipio ha detallado aún en qué proyectos concretos invertirá los fondos.
El Laboratorio Gallego
La decisión de implantar una tasa turística en Galicia se fraguó en el seno del PPdeG (el Partido Popular de Galicia) como una herramienta de gestión del turismo en un territorio donde el Xacobeo atrae millones de visitantes cada año. Sin embargo, la implantación en los tres ayuntamientos —gobernados por distintas fuerzas políticas— ha mostrado carencias de planificación que el Consello de Contas atribuye tanto a las corporaciones locales como al gobierno autonómico.
El modelo gallego contrasta con el de otras comunidades como Cataluña o Baleares, donde la tasa turística tiene un diseño más consolidado y un destino de los fondos más transparente. En el caso gallego, la falta de definición del destino de los ingresos recuerda a los debates que se han dado en otras ciudades españolas donde se propone un gravamen similar, pero aún no se ha implementado. Mientras el PP nacional mantiene una postura de rechazo a nuevos tributos, en Galicia el PPdeG ha optado por permitir que los municipios lo apliquen, lo que podría interpretarse como un banco de pruebas para un debate que, tarde o temprano, llegará al Congreso de los Diputados.
El próximo paso será la respuesta de los ayuntamientos a las recomendaciones del Consello. La presión por detallar proyectos e inversiones aumentará antes de la temporada alta de 2026, cuando se pondrá a prueba la aceptación social del tributo en destinos tan dispares como la ciudad del Apóstol y el puerto de cruceros de A Coruña.
Ficha del Caso
- El caso: La implantación de la tasa turística en tres ayuntamientos gallegos, señalada por el Consello de Contas por falta de análisis previo y por no detallar el destino de los ingresos.
- Datos importantes: Recaudación en el cuarto trimestre de 2025: A Coruña 365.150 euros, Santiago 548.000 euros. La ley autonómica se aprobó sin consultas previas.
- Resumen: A Coruña, Santiago y Vigo deberán concretar proyectos e inversiones antes de que la próxima temporada alta ponga a prueba la aceptación del tributo y su eficacia para la contención turística.

