Siete personas resultaron heridas —tres de ellas de gravedad— tras la explosión registrada la noche del domingo en un bar de Villaverde. El suceso, que tuvo lugar en el número 67 de la calle Villajoyosa, movilizó a quince dotaciones de Samur-Protección Civil, Bomberos del Ayuntamiento y Policía Municipal hasta bien entrada la madrugada del lunes.
Siete heridos y un incendio: la cronología del suceso
A las 23:00 horas del domingo 24 de mayo, una fuerte deflagración sacudió el establecimiento situado en el bajo de un edificio de viviendas de la calle Villajoyosa, una vía residencial en el límite con el barrio de San Cristóbal. La onda expansiva reventó los cristales del local y causó daños en el mobiliario, pero no afectó a la estructura del inmueble, según confirmaron fuentes del Ayuntamiento de Madrid.
El despliegue sanitario incluyó una UVI móvil y varios puestos de triaje desplegados por Samur-Protección Civil, que atendió a los siete afectados sobre el mismo asfalto antes de proceder a su evacuación. La Policía Municipal cortó la calle Villajoyosa al tráfico durante varias horas y escoltó las ambulancias hacia los distintos centros hospitalarios.
El herido de mayor gravedad, un varón cuya identidad no ha trascendido, presenta quemaduras en las vías respiratorias, brazos, tronco y cara. Fue intubado en el lugar del accidente y trasladado de urgencia al Hospital Universitario La Paz, donde permanece ingresado en estado crítico.
Otros tres pacientes con quemaduras de diversa consideración fueron derivados también a La Paz; una quinta víctima, a la unidad de quemados del Hospital de Getafe, y dos más al Hospital 12 de Octubre. El séptimo damnificado recibió el alta in situ por parte de los sanitarios tras ser evaluado y presentaba lesiones leves.
A su llegada, los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid sofocaron un pequeño incendio en en el local y comprobaron que no persistían riesgos adicionales, como escapes de gas o acumulación de otros productos inflamables. Los efectivos también ventilaron el establecimiento y colaboraron con la Policía Científica en la recogida de muestras.
Un siniestro con heridos graves en un bar de barrio vuelve a poner en cuestión la seguridad de establecimientos que, pese a su antigüedad, carecen de un control exhaustivo en equipos frigoríficos.
Qué investiga la Policía Nacional sobre el origen de la explosión
La investigación ha quedado en manos de la Brigada Provincial de la Policía Nacional, que tomó declaración a los testigos y realizó una inspección ocular durante la madrugada. Según los primeros indicios, la deflagración se produjo en la cocina o en un anexo donde se estaba reparando una cámara frigorífica ‘antigua’, tal y como adelantaron fuentes de Bomberos del Ayuntamiento.
El jefe de guardia de Bomberos Madrid, Julio Rodríguez, explicó que el origen más probable es la generación de una atmósfera explosiva a partir de los restos de refrigerante y una fuente de ignición. ‘Habrá que esperar al informe pericial, pero la hipótesis principal apunta a que chispas durante la manipulación del aparato provocaron la explosión’, declaró Rodríguez, sin precisar si el operario es uno de los heridos.
El mapa de la siniestralidad en bares madrileños: ¿falta de inspecciones?
La explosión del domingo reabre el debate sobre la seguridad de los locales hosteleros en Madrid. Si bien el Ayuntamiento intensificó las inspecciones de gas tras el derrumbe de un edificio en la calle Toledo en 2021, los equipos de frío industrial y climatización quedan a menudo fuera de las rutinas de control obligatorio, centradas en calderas y conducciones de gas.
Según datos de la Consejería de Economía, en 2025 se realizaron más de 4.000 inspecciones en establecimientos de hostelería en la Comunidad de Madrid, aunque solo una pequeña parte incluyó la revisión de cámaras frigoríficas. La normativa de gases fluorados obliga a un mantenimiento periódico, pero la responsabilidad última recae en el titular del local, lo que puede relajar su cumplimiento en negocios con poca capacidad económica.
A primera hora de esta mañana, la calle Villajoyosa amanecía con el local precintado y un discreto cordón de seguridad. Los vecinos del inmueble, que no fueron desalojados, se mostraban conmocionados por el estallido. ‘Se escuchó una explosión y luego mucho movimiento’, relató una residente que prefirió no identificarse. El distrito de Villaverde, con más de 140.000 habitantes, no registraba un suceso de esta magnitud desde hace varios años, aunque los bomberos recuerdan que las explosiones en pequeños negocios por acumulación de gas o fugas de refrigerante no son excepcionales.
