El quinto Pleno ordinario del año en el Ayuntamiento de Madrid, que se celebra este martes 26 de mayo, pone sobre la mesa un menú de créditos millonarios, medidas urbanísticas y un tenso careo político entre el equipo de José Luis Martínez-Almeida y la oposición. Analizamos la sesión y lo que realmente puede cambiar para los madrileños.
Créditos millonarios y el reto de las cuentas
El apartado resolutivo trae varias modificaciones de crédito que suman casi 78 millones de euros. La más elevada es un suplemento de 41.075.518,50 euros —con doble espacio— que se reparte entre Cultura, Turismo, Obras, Equipamientos y la mayoría de las juntas de distrito. A esa cantidad se añaden otros dos expedientes: uno de 19.000.804,20 euros para Urbanismo y Ciudad Lineal, y otro de 17.769.707 euros para Políticas Sociales, Familia e Igualdad.
Estos ajustes responden a necesidades sobrevenidas y al empeño del gobierno local por mantener el gasto en servicios. Sin embargo, la oposición ya ha puesto el foco en la transparencia del reparto y en si los distritos con más carencias recibirán lo que necesitan.
En el mismo bloque, el Pleno votará el Plan Económico Financiero 2026-2027, concebido para reconducir la regla de gasto tras los desajustes de 2025. Una señal de que las cuentas municipales no terminan de encajar.
Además, se resolverán 38 solicitudes de bonificación del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y se denegarán otras 19. Un trámite que, aunque rutinario, refleja la actividad inmobiliaria de la capital.
El Pleno moviliza casi 80 millones en créditos que oxigenan los distritos, pero la clave está en si esa inyección se nota en los barrios antes del verano.
Vivienda, movilidad y el Papa: los frentes que caldean el salón
El Plan Reside, en vigor desde septiembre, centra la principal ofensiva. Más Madrid presenta una moción para derogarlo y sustituirlo por una ordenanza que prohíba las licencias turísticas y refuerce las inspecciones. El PSOE, por su parte, pide blindar la protección pública de los suelos residenciales. Dos enfoques sobre un problema que muchos vecinos sufren a diario: la turistificación y la escasez de alquiler asequible.
En movilidad, Vox eleva el tono: propone eliminar por completo las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y las multas en Distrito Centro y Plaza Elíptica. Un movimiento que, de salir adelante, dejaría sin efecto la principal herramienta de calidad del aire. Y además, el partido de Ortega Smith exige un plan de transporte para la visita del Papa León XIV en junio. Cosas que pasan en 2026.
El mismo grupo de Rita Maestre también pide paralizar el proyecto de ‘Vallecas Abierto’ y rescatar el paso elevado de la M-30 para uso vecinal, además de restringir los macroeventos en el Parque Enrique Tierno Galván. Medidas que ponen encima de la mesa la eterna pugna entre el desarrollo y el derecho al espacio público.
¿Qué se juega Madrid en este Pleno más allá del ruido político?
La sesión de control es el verdadero termómetro. Reyes Maroto interpelará directamente a Almeida por las restricciones a los debates impuestas por el presidente del Pleno, Borja Fanjul, y exigirá crear antes del 30 de junio una comisión de investigación por el incendio de Villaverde. Dos asuntos que apuntan a la calidad democrática del funcionamiento municipal.
En educación, Vox pregunta por los criterios de baremación en las escuelas infantiles, mientras Más Madrid señala las consecuencias salariales de la prórroga de los contratos de gestión. Y Fernando Martínez Vidal (Vox) solicita un informe sobre la divulgación del legado hispano en América tras la polémica con México. Un muestrario de los temas que cada partido elige para marcar agenda.
Desde Merca2.es observamos que, más allá del ruido, las decisiones de este Pleno tienen traducción directa en la calle: las obras de los distritos que arrancarán o se retrasarán, los conductores que seguirán pagando multas por entrar al centro, y los barrios que verán más o menos pisos turísticos. Al igual que en Barcelona, el debate sobre la turistificación se intensifica en la capital. El alcalde deberá defender su gestión ante una oposición que utiliza cada interpelación para afilar su perfil. Dejémoslo en un ‘ya veremos’. La sesión arranca a las 9:15 y las mociones de urgencia pueden dar la sorpresa.
