EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los 2,5 millones de viajeros diarios del Metro de Madrid y a los turistas que visiten la capital.
- ¿Cuándo ocurre? Desde el lunes 1 de junio de 2026.
- ¿Qué cambia hoy? Ya no será necesario comprar una tarjeta de transporte ni recargar el abono; bastará con acercar la tarjeta bancaria o el móvil al torno.
El Metro de Madrid dice adiós al efectivo —y a la obligación de pasar por la máquina expendedora— a partir del próximo lunes 1 de junio. Ese día se activa el pago con tarjeta bancaria en los tornos de las 303 estaciones de la red, una demanda histórica de los usuarios esporádicos que hasta ahora se veían obligados a sacar un billete sencillo o una tarjeta Multi para poder viajar.
La medida, financiada con fondos europeos Next Generation, permite validar el viaje acercando al lector del torno una tarjeta física, un teléfono móvil o un reloj inteligente. En las estaciones con tornos de última generación —470 ya lo son— el sistema estará disponible en todos los accesos. En el resto de la red, al menos dos tornos por estación admitirán el pago contactless y uno de ellos también leerá códigos QR, según detalló la Consejería de Transportes durante la presentación en la estación de Feria de Madrid.
«Queremos que los ciudadanos madrileños tengan la oportunidad de acceder a los sistemas de transporte de las maneras más rápidas y accesibles», declaró el consejero Jorge Rodrigo. El nuevo sistema, añadió, es «perfecto para los usuarios eventuales», en alusión a los turistas y a cualquier vecino que no tenga tiempo de recargar el abono en un momento puntual.
¿Cuánto cuesta y por qué arranca más barato?
Durante las primeras semanas, el billete sencillo adquirido de forma contactless tendrá un precio promocional de 1,5 euros para cualquier trayecto dentro de la zona A. La Comunidad de Madrid no ha detallado qué tarifa se aplicará una vez que finalice ese periodo de incentivo, aunque fuentes del suburbano apuntan que la intención es consolidar un modelo que combine billetes sencillos a precio reducido con opciones más ventajosas para los viajeros habituales.
Este estreno llega en un momento estratégico: la visita del Papa León XIV a la capital, prevista del 6 al 9 de junio, movilizará a miles de visitantes que, precisamente, serán los grandes beneficiados por la posibilidad de pagar sin necesidad de adquirir un soporte previo. Eso sí, el consejero ha asegurado que que la medida no es exclusivamente turística: «Está pensada para todos los madrileños».
El pago contactless en el Metro es un avance largamente esperado por los viajeros ocasionales y los turistas, que hasta ahora se veían obligados a pasar por la taquilla.
El largo camino del contactless en el Metro de Madrid
Pese a que los autobuses urbanos de la EMT y los interurbanos aceptan pagos con tarjeta desde 2017, el suburbano ha sido el último gran operador de transporte madrileño en sumarse a esta tendencia. Mientras, ciudades como Londres (desde 2014) o París (con Navigo Easy desde 2019) integraron el contactless en sus metros hace años, el Metro de Madrid ha demorado la implantación por la complejidad técnica de adaptar los tornos y la necesidad de modernizar el sistema tarifario.
En esta redacción entendemos que la llegada del pago con tarjeta, sumada a la lectura de códigos QR en los nuevos tornos, abre un horizonte más amplio en la digitalización del transporte. Sin embargo, también recordamos que el éxito dependerá de que la promoción no se desinfle cuando se fije el precio definitivo y de que los turistas —y los madrileños sin tarjeta Multi— no se topen con colas en las pocas máquinas habilitadas en las estaciones más antiguas.
El próximo lunes, con la visita papal a la vuelta de la esquina, quedará claro si la apuesta por la comodidad del clic de una tarjeta convence a los 2,5 millones de pasajeros diarios. El reto no es solo tecnológico, sino de comunicación con el usuario para que el cambio se note desde el primer día.

