El hierro es uno de esos nutrientes de los que todo el mundo ha oído hablar, pero que muchas veces no se consume de la manera correcta. Cuando aparecen el cansancio constante, la falta de energía o incluso los mareos, la anemia suele entrar en la conversación y, casi de inmediato, las lentejas aparecen como el remedio más conocido. Durante años se han ganado la fama de ser uno de los alimentos más ricos en hierro, especialmente dentro de una alimentación saludable y equilibrada.
Sin embargo, no basta simplemente con incluir lentejas en el plato para que el cuerpo aproveche todo ese hierro, y es ahí precisamente donde está el detalle que muchas personas desconocen. Aunque las lentejas aportan una buena cantidad de hierro, este es de origen vegetal y el organismo no lo absorbe igual que el que está presente en alimentos animales. Por eso, la forma en la que se combinan puede marcar una diferencia enorme a la hora de prevenir la anemia y mejorar realmente los niveles que hay en el cuerpo.
1El alimento que ayuda a absorber mejor el hierro
Las lentejas tienen muchas ventajas nutricionales, ya que aportan proteína vegetal, fibra e hidratos de carbono de absorción lenta, algo que ayuda a mantener la energía más estable durante el día y a generar mayor sensación de saciedad. Pero cuando se habla de hierro, el verdadero truco no está únicamente en comerlas, sino en acompañarlas de alimentos ricos en vitamina C.
Ahí entran ingredientes tan comunes como el tomate, el pimiento, las naranjas, las mandarinas o el kiwi. Según explican especialistas en nutrición, esta vitamina mejora de manera importante la absorción del hierro vegetal. Es decir, unas lentejas con tomate natural, un poco de pimiento o una fruta cítrica después de comer pueden hacer que el cuerpo aproveche mucho mejor ese hierro y ayudar más eficazmente a prevenir la anemia.

