EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Al personal docente de la enseñanza pública no universitaria en Cataluña (más de 100.000 profesionales) y, por extensión, a los centros y las familias que dependen de la normalidad en las aulas.
- ¿Cuándo ocurre? El preacuerdo se cerró la noche del 29 de mayo de 2026. Si los sindicatos lo ratifican en la consulta que celebrarán los próximos días, las huelgas previstas para la primera semana de junio quedarán desconvocadas.
- ¿Qué cambia hoy? El pacto añade 726 millones de euros al plan anterior y garantiza subidas salariales progresivas: desde 384,77 euros mensuales más en Primaria hasta 633,58 en Secundaria cuando se sume la parte estatal. También incluye la creación de 5.000 plazas de catedrático, reducción de ratios y refuerzo de la educación inclusiva.
La consellera de Educación, Esther Niubó, ha amanecido este sábado con un preacuerdo sobre la mesa que puede desactivar semanas de protestas en las aulas catalanas. El Departament d’Educació y los sindicatos mayoritarios de la enseñanza pública —USTEC y Professors de Secundària (Aspepc-Sps)— alcanzaron en la noche del viernes un principio de acuerdo que, de ratificarse en la consulta que se abrirá en breve, pondrá fin a las huelgas que mantenían en vilo al sistema educativo de Cataluña.
El entendimiento no es automático: los paros previstos para el 2 de junio —con una jornada de huelga general en toda Cataluña— siguen técnicamente en pie hasta que la plantilla vote. No obstante, tanto la Generalitat como las organizaciones firmantes confían en que el sí se impondrá y las aulas recuperarán la normalidad tras dos meses de paros intermitentes.
Un incremento salarial que puede llegar a 633 euros
El texto pactado tras once horas de reunión —tres por la mañana, una pausa de cinco horas y otras tres por la tarde— mejora la oferta que el Govern había puesto sobre la mesa el jueves. La principal novedad es un nuevo complemento docente de 170 euros mensuales, cincuenta euros más de lo que se ofrecía 24 horas antes.
Ese complemento se integra en el incremento acumulado de la parte autonómica del sueldo: 384,77 euros mensuales para el personal de Primaria y 389,50 para el de Secundaria hasta 2029. Sumados los incrementos que los docentes recibirán del Estado, la nómina crecerá en total 599,50 euros en Primaria y 633,58 euros en Secundaria al final del periodo.
En términos globales, la adenda al acuerdo marco que ya se firmó en marzo con CCOO y UGT añade 726 millones de euros a los 2.000 millones iniciales, según cálculos del Govern. El secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez, calificó el esfuerzo financiero de «extraordinario».
Más personal, menos ratios y vuelta al estadio de 2012
Más allá de la nómina, el preacuerdo incluye compromisos concretos que los sindicatos venían reclamando. Entre ellos, la reducción progresiva de ratios hasta los 20 alumnos en Primaria y 25 en Secundaria, la incorporación escalonada de más de 6.300 dotaciones de personal para educación inclusiva —1.088 ya en el curso 2026-27— y la convocatoria de 5.000 plazas de catedrático, la mitad en 2027 y la otra mitad en 2028.
También se acelera la reversión de los recortes de 2012: el Govern se compromete a devolver la deuda de los estadios, una reivindicación histórica del profesorado que ahora queda satisfecha, y a crear espacios de seguimiento sobre currículums, infraestructuras y climatización de los centros.
El plan contempla además medidas para reducir la burocracia docente y aumentar la plantilla de personal de administración y servicios (PAS), dos demandas que USTEC y Aspepc-Sps habían colocado en el centro del conflicto.
El Govern ha comprometido 726 millones adicionales para cerrar una crisis que lastraba la legislatura y amenazaba con ser la primera gran derrota de la consellera Niubó.
Las huelgas siguen en el aire hasta la consulta
Aunque el optimismo es grande en el Palau de la Generalitat, el preacuerdo no supone la desconvocatoria inmediata de los paros. La portavoz de USTEC, Iolanda Segura, advirtió que la firma del documento «no significa la desconvocatoria automática» y que la decisión final dependerá de lo que decida la plantilla en la consulta.
Los sindicatos minoritarios CGT, Intersindical y COS abandonaron la reunión antes de cerrar el texto al considerarlo insuficiente y ya han anunciado que harán campaña por el no. La portavoz de CGT, Laura Gené, llegó a pedir la dimisión de la consellera Niubó, lo que añade presión sobre el resultado de la votación.
Illa se apunta un tanto a costa del presupuesto
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, recibe este preacuerdo como un balón de oxígeno en un momento en que las relaciones con ERC están tensándose por la financiación singular. La paz educativa le permite exhibir gestión y apuntalar la legislatura, aunque el coste —726 millones de euros nuevos— obligará a reordenar partidas o a engordar un presupuesto que ya estaba comprometido con el anterior pacto de marzo.
El Govern insiste en que los recursos son «extraordinarios» y que responden a una demanda histórica del sector. Pero la factura se suma a otros compromisos sociales que el ejecutivo de Illa deberá encajar en las cuentas de los próximos ejercicios, con la mirada de la Sindicatura de Comptes y de unos socios parlamentarios que vigilan cada desvío.
La lectura política es clara: lo que empezó como un pulso sindical se ha convertido en la primera gran prueba de resistencia de la conselleria de Educación, y el Govern ha preferido pagar el precio de ampliar el gasto antes que dejar que la protesta colonizara el inicio del próximo curso. La consulta de los docentes será la última palabra, pero el mensaje que ya se ha enviado a las aulas es el de un Govern dispuesto a rascarse el bolsillo para recuperar la calma.
