El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha presentado este lunes 20 de julio un ambicioso plan de reforma de la Atención Primaria que persigue igualar el número de enfermeras y médicos de familia en los centros de salud gallegos antes de 2030. La hoja de ruta, que ahora inicia su negociación con los sindicatos en la Mesa Sectorial, incluye nuevas ratios asistenciales, la incorporación de perfiles como el podólogo y un refuerzo sin precedentes de la salud mental.
El proyecto busca, según la Consellería de Sanidade, reducir la carga burocrática de los profesionales y garantizar tiempos mínimos de consulta: diez minutos por paciente, con un máximo de 30 pacientes diarios en medicina de familia y 25 en pediatría. “Queremos que el tiempo de los sanitarios se dedique a lo que importa: el paciente”, ha subrayado Rueda en su comparecencia.
Una enfermera por médico, matronas y podólogos: las cifras del plan
El corazón de la reforma es un objetivo que ninguna comunidad autónoma ha alcanzado hasta ahora: una plaza de enfermería por cada médico de familia. Para lograrlo, el Sergas creará progresivamente nuevas plazas en los centros de salud y en los Puntos de Atención Continuada (PAC), priorizando aquellas zonas con mayor déficit de personal. A eso se suma un conjunto de ratios que dibujan un mapa asistencial mucho más denso para 2030.
Así, la Xunta fija una matrona por cada 6.000 mujeres, un fisioterapeuta por cada 12.000 tarjetas sanitarias, un odontólogo por cada 25.000 habitantes y un técnico en cuidados auxiliares de enfermería por cada unidad de fisioterapia. A cada servicio de Atención Primaria se le asignará una plaza de farmacia y otra de trabajo social, una novedad que amplía el equipo multidisciplinar en los centros de salud. El plan también incorpora podólogos a la Atención Primaria, siguiendo el camino abierto por los dietistas-nutricionistas, con el fin de prevenir patologías del pie que pueden derivar en ingresos hospitalarios.
Galicia se convierte en el primer territorio español en fijar por ley una ratio de una enfermera por médico en el horizonte 2030, un umbral que la Organización Mundial de la Salud recomienda pero que ningún sistema autonómico ha logrado hasta la fecha.
En salud mental, el refuerzo será progresivo hasta alcanzar los 50 psicólogos clínicos en Atención Primaria antes de que termine la década. Además, la administración se compromete a ajustar el personal administrativo y de servicios generales en función de las agendas sanitarias, con un trabajador por cada seis agendas.
Unas agendas de calidad que llevaban años sobre la mesa
Las llamadas agendas de calidad son una vieja reivindicación de los colegios profesionales y sindicatos sanitarios. La propuesta de la Xunta recoge sus exigencias principales: 10 minutos mínimos de consulta, 30 pacientes por turno en medicina de familia y 25 en pediatría. El objetivo es eliminar las consultas masificadas y devolver tiempo clínico a los profesionales, uno de los motivos de mayor desgaste en la plantilla.
La negociación con los representantes sindicales acaba de arrancar y se espera que en las próximas semanas se cierre el texto definitivo para su aprobación. Los sindicatos habían reclamado históricamente ratios fijas y el fin de la eventualidad; ahora, el nuevo modelo promete estabilizar plantillas y reorganizar los PAC, un ámbito donde la falta de médicos ha sido especialmente aguda en el rural gallego.
El laboratorio gallego
La reforma de la Atención Primaria no es solo una noticia sanitaria: es la última pieza de un modelo de gestión que el PPdeG ha ido construyendo desde que Alberto Núñez Feijóo llegó a la presidencia de la Xunta en 2009. Con mayorías absolutas consecutivas, el partido ha podido desplegar políticas de austeridad primero y de refuerzo selectivo después, siempre con la idea de ofrecer una alternativa al modelo del Gobierno central. El plan presentado ahora por Alfonso Rueda encaja en esa lógica: ratios concretas, control de agendas y apuesta por la enfermería como eje del sistema público.
En Madrid, la oposición popular ha utilizado con frecuencia los datos de la sanidad gallega para criticar la gestión del Gobierno de España. No es casual que el plan gallego incluya la ratio enfermera-médico que la OMS señala como deseable, justo cuando el debate sobre la falta de profesionales sanitarios se ha recrudecido en el conjunto del país. Si la Xunta logra cumplir sus objetivos, el PP tendrá un argumento sólido para defender que su receta funciona: más estabilidad laboral, menos burocracia y equipos multidisciplinares en los centros de salud.
La lectura nacional también tiene un reverso. BNG y PSdeG, principales fuerzas de la oposición en el Parlamento de Galicia, no han tardado en señalar que las ratios anunciadas son un horizonte lejano y que la Atención Primaria gallega arrastra déficits históricos de personal. “Las promesas para 2030 no alivian las listas de espera de hoy”, apuntan fuentes parlamentarias. Aun así, el movimiento de la Xunta sitúa la política sanitaria en el centro del debate autonómico con un calendario que llegará hasta las próximas elecciones gallegas, previstas para 2028.
Ficha del Caso
- El caso: La Xunta de Galicia ha presentado a los sindicatos un plan de reforma integral de la Atención Primaria con horizonte 2030, que incluye la equiparación de enfermeras y médicos de familia, nuevas ratios asistenciales y la incorporación de podólogos y psicólogos clínicos.
- Datos importantes: 1 enfermera por médico de familia; 1 matrona por 6.000 mujeres; 1 fisioterapeuta por 12.000 tarjetas; 1 psicólogo clínico por centro de salud; 50 psicólogos en total en Atención Primaria en 2030; consultas de 10 minutos y máximo 30 pacientes al día en medicina de familia.
- Resumen: La reforma refuerza la Atención Primaria gallega con ratios innovadoras y un enfoque multidisciplinar. Si se materializa, servirá de modelo para la estrategia nacional del PP, que ya ha usado la sanidad gallega como contrapunto a la gestión del Gobierno central.

