El Departament d’Educació califica el preacuerdo de punto de inflexión, pero USTEC lo somete a consulta docente

La huelga en los centros educativos catalanes se mantiene suspendida hasta que la consulta al profesorado decida si el pacto con el Govern es suficiente. El sindicato celebra que el texto incluye mejoras salariales de hasta 600 euros mensuales y el refuerzo de la escuela inclusiv

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Profesorado y personal de centros educativos públicos de Catalunya. Indirectamente, a las familias y al alumnado si se reanudan los paros.
  • ¿Cuándo ocurre? Las huelgas están suspendidas del lunes 1 al jueves 4 de junio. Si la consulta no ratifica, se mantiene la convocatoria del viernes 5 de junio.
  • ¿Qué cambia hoy? Hay un preacuerdo que mejora salarios, reduce burocracia, refuerza la escuela inclusiva y recupera derechos recortados desde 2012. La decisión final está en manos de los docentes afiliados a USTEC.

El Departament d’Educació ha calificado este domingo el preacuerdo alcanzado con los sindicatos como un «punto de inflexión» para el sistema educativo catalán. El secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez, defendió en una entrevista en RAC1 que el entendimiento puede comenzar a revertir la situación y mejorar los resultados académicos. «¡Es evidentísimo que puede ser un punto de inflexión que necesita el conjunto del sistema!», afirmó.

Giménez situó el pacto dentro de una movilización de 2.700 millones de euros en cuatro años y lo calificó de «salto adelante importantísimo» en materia retributiva. Aseguró que era «el mejor de los acuerdos posibles» y recordó que hacía desde 2005 que no se llegaba a un pacto de estas características.

Desde USTEC, la portavoz Iolanda Segura defendió el preacuerdo pese a reconocer que no recoge todas las reivindicaciones. «Podría ser mejor, pero se llega donde se llega», dijo. Segura destacó que el sindicato ha conseguido 6.400 dotaciones para reforzar la escuela inclusiva y un incremento salarial de entre 200 y 400 euros, además de la recuperación de la deuda por estadios. Aun así, insistió en que «sin lanzar muchos cohetes, porque no es el mejor acuerdo, sí que es el mejor acuerdo que podemos tener ahora mismo después de un ciclo de luchas muy desgastante».

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El texto prevé un nuevo complemento retributivo que se aplicará de manera progresiva hasta 2029 y que, sumado a otros incrementos, podría suponer unos 600 euros mensuales mas en cuatro años. También incluye 5.000 nuevas plazas de catedráticos, oposiciones anuales, concursos de traslados cada año y el objetivo de alcanzar el 85% de personal con plaza definitiva en dos años.

Además, se eliminarán las entrevistas en los procesos de selección, se limitarán las plazas perfiladas al 3% y se reducirá la burocracia en los centros. Quedan fuera, sin embargo, la reforma del currículum y grandes cambios en las ratios de alumnos por clase más allá de lo ya pactado en marzo.

Tras 20 años sin un acuerdo de este calado, el profesorado catalán tiene en sus manos validar un pacto que inyecta 2.700 millones y recupera derechos congelados desde los recortes de 2012.

¿Por qué este pacto marca un antes y un después en la educación pública catalana?

La transcendencia del preacuerdo no solo se mide en euros. Es la primera vez desde la crisis financiera que un Govern y la mayoría de los sindicatos convergen en un texto que aborda, a la vez, las condiciones salariales, la estabilidad laboral y la atención a la diversidad. El secretario de Mejora Educativa lo describió como «plantar una gran semilla» que tardará en dar frutos. «La educación es lenta y es cara», recordó, consciente de que los efectos no serán inmediatos.

El pacto contempla también una novedad relevante: la recuperación de los sexenios, el último de los recortes de 2012 que aún persistía. Este gesto de justicia laboral beneficiará especialmente al profesorado con más años de servicio, que verá incrementados sus complementos retributivos de forma escalonada hasta 2029.

No obstante, el documento no resuelve uno de los debates más repetidos en los claustros: la reforma del currículum. Los docentes consultados por esta redacción insistieron en que la carga burocrática y la rigidez de los contenidos siguen siendo un obstáculo para la innovación pedagógica. El preacuerdo solo recoge compromisos genéricos de reducción de la burocracia, sin plazos ni medidas concretas. Eso podría pesar en la consulta.

La consulta de USTEC, que se celebra entre el lunes 1 y el jueves 4 de junio, determinará si el conflicto se cierra o se reactiva con la huelga mantenida para el viernes día 5. Segura explicó que el sindicato ha desconvocado los paros de lunes a jueves para «que la gente coja fuerzas» y que el colectivo pueda informarse y debatir. «Es un trabajo increíble», admitió.

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De momento, el Govern celebra el acuerdo y lo presenta como un aval a su apuesta por la educación. Pero la presión sindical sigue: si las bases de USTEC no ratifican el texto, la huelga del 5 de junio se mantiene y la normalidad en las aulas volverá a tambalearse.