300 docentes bloquean la Casa Batlló en nueva jornada de huelga en Barcelona

La protesta forma parte del ciclo de paros en el Barcelonès contra el preacuerdo firmado por CC.OO., UGT y otros sindicatos. La consulta docente sobre el pacto finaliza el jueves y mantiene viva la incertidumbre en los centros educativos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Visitantes y trabajadores de la Casa Batlló, turistas en el paseo de Gràcia y usuarios del transporte público en el centro de Barcelona. Los 300 docentes en huelga también afectan a centros educativos del Barcelonès.
  • ¿Cuándo ocurre? La protesta ha tenido lugar este martes 2 de junio de 2026, desde las 8:30 hasta pasadas las 13:00 horas. Las huelgas continuarán al menos hasta el viernes 5 de junio, con una nueva manifestación al mediodía.
  • ¿Qué cambia hoy? La Casa Batlló ha estado cerrada más de cuatro horas, se han devuelto las entradas de los visitantes afectados y se esperan cortes de tráfico intermitentes en el paseo de Gràcia hasta que la manifestación alcance el Consorcio de Educación.

Unos 300 profesores en huelga han cortado este martes por la mañana el acceso a la Casa Batlló, en pleno paseo de Gràcia, como parte de la nueva jornada de paros en el Barcelonès contra el preacuerdo laboral que la Conselleria d’Educació ha alcanzado con varios sindicatos. La protesta, que comenzó a las 8:30, con una concentración frente al edificio modernista, ha obligado a mantener cerrado el monumento durante más de cuatro horas y a devolver el importe de las entradas a los visitantes.

¿Por qué los docentes bloquean la Casa Batlló?

El detonante es el preacuerdo firmado el pasado viernes 29 de mayo entre la Conselleria d’Educació y los sindicatos CC.OO., UGT, Ustec y Professors de Secundària (Aspepc-sps). Ese pacto, que se presenta como una mejora de las condiciones laborales, no cuenta con el respaldo de CGT, Intersindical y COS, que abandonaron la mesa sectorial minutos antes de su anuncio. Estos tres sindicatos denuncian que el texto es insuficiente para reducir la carga burocrática del profesorado y equiparar sus ratios con la media europea, y han optado por mantener el pulso en la calle.

Este martes la presión se ha trasladado al corazón turístico de Barcelona. Los docentes han elegido la Casa Batlló porque “queríamos que la protesta se viera”, ha explicado un portavoz de CGT Ensenyament, y porque el paseo de Gràcia es un escaparate mediático que ningún Govern puede ignorar. La jornada se enmarca dentro de un ciclo de huelgas en las comarcas del Barcelonès que arrancó hace semanas y que, según los sindicatos críticos, se prolongará hasta que la Conselleria se avenga a negociar un acuerdo que satisfaga a todo el colectivo.

Publicidad

Más de cuatro horas de cierre en un monumento emblemático

protesta profesores Casa Batlló

A las 8:30, un centenar de manifestantes llegados desde la plaza Urquinaona han colocado pupitres y sillas ante la puerta de la Casa Batlló. A ellos se les han sumado otros doscientos docentes que habían participado en sendas bicicletadas desde Fabra i Puig y desde la zona de la Campana, en la Gran Via. La concentración ha bloqueado por completo el acceso de visitantes y trabajadores hasta pasadas las 13:00 horas. Fuentes del edificio han confirmado que se ha devuelto el dinero de las entradas a los afectados, aunque no han facilitado la cifra exacta de perjudicados.

El bloqueo se ha levantado alrededor de las 13:00 horas, según han indicado a Efe fuentes de CGT Ensenyament, coincidiendo con el paso de la manifestación prevista a las 12:00 desde el Palau Robert hacia el Consorcio de Educación. Este colapso puntual del paseo de Gràcia es solo una muestra del poder de convocatoria que mantienen los sindicatos críticos, a pesar de que Ustec y Aspepc desconvocaron los paros entre lunes y jueves para facilitar la consulta.

El corte de la Casa Batlló no es una afrenta al turismo; es un mensaje claro al Govern: el conflicto educativo no se apaga con un acuerdo respaldado solo por una parte del sector.

El pulso sindical y el calendario que decide el futuro

La votación de las consultas abiertas a la afiliación de Ustec, Aspepc, CGT, Intersindical y COS finaliza el jueves 4 de junio al mediodía. Si el rechazo al preacuerdo es mayoritario entre los sindicatos que lo apoyaron, el ciclo de huelgas podría reavivarse justo antes del fin de curso, con nuevas movilizaciones ya anunciadas para el viernes 5. Por el momento, solo CGT e Intersindical mantienen la convocatoria de paros para los próximos días. “No queremos prorrogar un conflicto que desgasta al colectivo, pero no podemos aceptar un texto que no aborda los problemas de fondo”, aseguran desde la Intersindical.

Un conflicto que se repite y la estrategia de visibilización

No es la primera vez que los docentes catalanes eligen un enclave simbólico para amplificar su protesta. En marzo de 2024, la huelga de la enseñanza concertada bloqueó la plaza de Sant Jaume durante toda una mañana, forzando un pronunciamiento urgente del conseller de Educació. Aquella movilización acabó con una mesa de diálogo que los sindicatos minoritarios consideran ahora insuficiente. Dos años después, la estrategia se repite: el malestar en las aulas se traslada a los espacios que Barcelona exhibe al mundo.

La Casa Batlló, con más de 4.000 visitantes diarios de media, es uno de esos iconos. Su cierre puntual esta mañana ha tenido un coste en imagen para la Generalitat que el Govern saliente de Salvador Illa difícilmente podrá ignorar si el jueves la consulta docente tumba el preacuerdo. La incertidumbre se mantiene, y con ella, la posibilidad de que el final de curso en Cataluña llegue acompañado de más paros.