Netanyahu ordena expandir la ofensiva Israel Líbano 2026 con ataques a rescates y Beaufort

Los equipos de rescate sufren ataques en Nabatieh mientras los bombardeos se intensifican y el ejército israelí toma el castillo de Beaufort. La cifra de muertos supera los 3.200 desde marzo, según el Ministerio de Salud libanés.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Las fuerzas israelíes han atacado a equipos de rescate en Nabatieh y bombardeado un hospital en el sur del Líbano, capturando el estratégico castillo de Beaufort.
  • ¿Quién está detrás? El primer ministro Benjamin Netanyahu ha ordenado expandir la ofensiva terrestre y aérea contra posiciones de Hezbolá.
  • ¿Qué impacto tiene? La escalada pone en riesgo a los cascos azules de la ONU, incluidos los 600 militares españoles desplegados, e interrumpe las negociaciones entre Irán y Estados Unidos.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han atacado a equipos de rescate en la ciudad de Nabatieh, en el sur del Líbano, y han capturado el castillo de Beaufort, un enclave estratégico al norte de la frontera. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ordenado este lunes profundizar la ofensiva terrestre, según ha informado la corresponsal de RT sobre el terreno.

Rescatistas bajo fuego y un hospital bombardeado

Los equipos de emergencia que trabajan en Nabatieh y sus alrededores han sufrido varios ataques mientras las IDF se adentran en el sur del país, tal y como ha constatado la periodista de RT, Ali Rida Sbeity. «Han sido atacados varias veces en la zona», ha declarado, provocando un número indeterminado de víctimas mortales entre el personal de rescate.

El hospital Al-Najda Al-Shaabiya, uno de los pocos centros médicos que seguían operativos en la región, fue alcanzado por un bombardeo israelí durante el fin de semana, según el mismo testimonio. El Ministerio de Salud libanés eleva ya a más de 3.200 los muertos y cerca de 10.000 los heridos desde principios de marzo, con la ONU cifrando en al menos 103 los trabajadores sanitarios fallecidos y 230 los heridos.

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La orden de expansión y la toma del castillo de Beaufort

El Ejército israelí anunció el domingo la captura del castillo de Beaufort, también conocido como Qalaat al-Chakif, una fortaleza cruzada medieval que domina un punto clave de observación en el sur del Líbano. Netanyahu confirmó que ha dado instrucciones para «profundizar y ampliar nuestra presencia en lugares» que supuestamente estaban bajo control de Hezbolá, en un mensaje que coincidió con una intensificación de los bombardeos aéreos.

servicios de rescate atacados

La ofensiva se enmarca en un conflicto más amplio que estalló tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán a principios de año. Aunque Teherán y Washington acordaron un frágil alto el fuego a mediados de abril, las hostilidades entre Israel y Hezbolá nunca cesaron. Este mismo lunes, la agencia iraní Tasnim informó de que Irán suspendía «las negociaciones y el intercambio de mensajes» con Estados Unidos hasta que Israel detenga sus operaciones en Líbano y Gaza.

La captura de Beaufort y el ataque a los equipos de rescate señalan un cambio de fase en la ofensiva, con un coste humano que la diplomacia no logra contener.

Equilibrio de Poder

La nueva escalada en el sur del Líbano trasciende el conflicto bilateral y vuelve a tensar las relaciones entre Irán y Estados Unidos justo cuando se vislumbraba un posible diálogo. La decisión de Teherán de suspender las negociaciones eleva el riesgo de una confrontación indirecta más amplia, con Hezbolá como actor proxy en una guerra de desgaste que Israel no parece dispuesto a detener.

Para España, la situación es especialmente delicada. Nuestro país mantiene un contingente de unos 600 militares en la misión de la ONU (UNIFIL) desplegados en la base de Marjayoun, a apenas 30 kilómetros de Nabatieh. Cualquier incidente que afecte a los cascos azules podría desencadenar una crisis diplomática con consecuencias impredecibles para la estabilidad del Mediterráneo oriental.

El patrón de ataques a infraestructuras médicas y equipos de rescate, denunciado con insistencia por el Ministerio de Salud libanés, erosiona las normas del derecho internacional humanitario. La ONU ya había advertido en mayo de «posibles crímenes de guerra» por la reiteración de estos hechos, una calificación que los aliados europeos de Israel observan con creciente inquietud, pero sin acciones vinculantes.

En el tablero energético, el sur del Líbano no es un productor clave, pero la inestabilidad crónica en el Mediterráneo oriental encarece las primas de riesgo para el suministro de gas y petróleo que llega a Europa. Una escalada que salpique a las plataformas israelíes de Tamar o Leviathan, o a las rutas marítimas cercanas, dispararía los precios.

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La incógnita inmediata es si la expansión de las IDF se limitará a crear una zona de amortiguación o si, como en 2006, el objetivo de «eliminar a Hezbolá» terminará en un atolladero. La historia reciente no invita al optimismo.