Con el mercurio subiendo y el antojo de algo refrescante, el bombón helado parece la solución perfecta. Pero abrir uno de esos envoltorios brillantes puede ser una lotería: en lugar de chocolate y nata, a menudo te encuentras con una mezcla de grasas vegetales y jarabes que ni siquiera saben a lo que prometen.
El último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) lo confirma con datos demoledores. Ha analizado 24 bombones helados —12 de chocolate negro y otros 12 almendrados— y el resultado es que la mitad suspende en calidad. Solo dos marcas se salvan del tirón de orejas.
Las tres trampas del bombón helado
- Grasa vegetal en lugar de manteca de cacao: La mayoría de los bombones sustituyen la grasa láctea y la manteca de cacao por aceites de coco, palma o girasol, mucho más baratos pero que alteran la textura y el sabor.
- Jarabes en vez de azúcar: Abundan los jarabes de glucosa y fructosa, que endulzan a bajo coste pero convierten el helado en un ultraprocesado que ni siquiera recurre al azúcar común.
- Aditivos para maquillar las carencias: Hasta ocho aditivos por helado, entre emulgentes, estabilizantes, colorantes y aromas, intentan simular la cremosidad de la yema de huevo o el aroma de la vainilla que no llevan.
La OCU subraya que, aunque todos los helados analizados son procesados, la diferencia entre un bombón aceptable y uno malo está en la honestidad de los ingredientes. Lo que más chirría es que los fabricantes recurran a estas tretas para abaratar costes sin que el consumidor lo perciba a primera vista.
En los casos más flagrantes, la cobertura de chocolate ni siquiera contiene manteca de cacao; es una mezcla de grasa vegetal y aromas. El interior, en lugar de crema de leche o nata, se compone de agua, jarabe y estabilizantes. El resultado es un helado que se derrite en boca dejando una sensación aceitosa y un regusto artificial persistente.
Más de la mitad de los bombones analizados ni siquiera llevan manteca de cacao, el ingrediente que da nombre al chocolate. Lo que compras es una golosina helada, no un helado de verdad.
Los suspensos y los aprobados
Entre los peor parados, la OCU sitúa a los bombones Pende (marca blanca de Ahorramás), Alteza (marca blanca de Froiz) y La Sirena. Todos ellos arrastran combinaciones de grasas vegetales de baja calidad y un exceso de jarabes que lastran su puntuación.
En el otro extremo, solo dos referencias logran una valoración positiva. Carrefour Extra Black y El Corte Inglés superan el corte en la categoría de chocolate negro. Para los amantes del almendrado, el único que convence a los catadores es Magnum Collection Frac, que sí emplea ingredientes más cercanos a la receta tradicional.
Lo que la OCU recomienda para acertar en la compra
El organismo insiste en que, aunque un bombón helado no sea un alimento saludable, sí se puede elegir uno con mejor perfil si se lee la etiqueta. La clave está en buscar manteca de cacao entre los primeros ingredientes y evitar aquellos donde aparezcan jarabes de glucosa o fructosa como principal endulzante. Cuantos menos aditivos, mejor.
La OCU recuerda que estos productos deben consumirse de forma ocasional, pero que al menos elijamos los que menos trampas esconden. Puedes consultar todos los detalles del análisis en la página oficial de la OCU.
