Generalitat no levantará restricciones por peste porcina africana hasta final de verano

Las restricciones afectan a 19 municipios catalanes en zona de alto riesgo desde hace seis meses. El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, afirma que la crisis 'no ha terminado' y pide mantener la colaboración durante los próximos meses.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los 19 municipios catalanes incluidos en la zona de alto riesgo por peste porcina africana y a toda la cadena del sector porcino.
  • ¿Hasta cuándo? Al menos hasta que termine el verano. La Generalitat no prevé levantar las restricciones antes.
  • ¿Qué cambia hoy? Se confirma que las limitaciones a la movilidad de animales y los controles sanitarios se mantendrán durante meses. Algunos mataderos y empresas están en situación límite.

La Generalitat mantiene las restricciones sanitarias para el sector porcino hasta al menos final de verano. Así lo ha confirmado el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, tras reunirse con los alcaldes de los 19 municipios incluidos en la zona de alto riesgo por la peste porcina africana. La crisis, iniciada hace seis meses, deja un mensaje rotundo: ‘esta crisis no ha terminado’.

En el encuentro con los ayuntamientos, Ordeig ha agradecido la colaboración de todas las administraciones y de la ciudadanía, pero ha insistido en que la situación avanza según lo previsto. ‘Estamos donde queríamos estar, porque tenemos el foco controlado’, ha explicado, aunque ha recordado que el trabajo intensivo de captura de jabalíes continúa.

Seis meses de restricciones y un mensaje claro: hasta final de verano

El conseller ha sido tajante respecto al calendario. En ningún caso podremos levantar las restricciones antes de que termine el verano, ha advertido. La Generalitat ha mantenido más de cincuenta reuniones con los consistorios y los cuerpos de seguridad desde que se declaró la emergencia, según ha detallado Ordeig, y la prioridad es ahora garantizar que las medidas se cumplan con seguridad y pedagogía.

Publicidad

El Govern analizará caso por caso las problemáticas de cada municipio para ofrecer ayuda y campañas informativas, pero el paraguas general se mantiene. ‘Por favor, debemos dar un mensaje muy claro: hemos hecho un muy buen trabajo, pero esto no ha terminado y hay que seguir en esta línea durante los próximos meses’, ha subrayado el conseller.

Impacto económico y social en los municipios de la zona de riesgo

Las restricciones llevan ya seis meses pesando sobre el sector. Ordeig ha reconocido que ‘hay muchos puestos de trabajo que en este momento penden de un hilo’. Mataderos y empresas vinculadas al porcino están teniendo problemas, aunque el conseller ha defendido que la seguridad de las personas es prioritaria: ‘se está trabajando con capturas y con escopetas’, por lo que hay que extremar la prevención de accidentes.

La Generalitat ha convocado a los ayuntamientos para escuchar sus necesidades y coordinar la respuesta. De hecho, se han realizado más de medio centenar de encuentros y se mantendrá un canal abierto para revisar cada situación particular. El impacto no solo es económico; la convivencia con las restricciones afecta al día a día de los vecinos y a la actividad cinegética.

El foco está controlado, pero la enfermedad sigue circulando en la fauna salvaje, y la Generalitat no arriesgará un paso en falso.

Lecciones de crisis anteriores y por qué la Generalitat mantiene la cautela

La peste porcina africana no es una emergencia nueva en Europa, pero su aparición en Cataluña obligó a activar un dispositivo que ahora se revisa a la luz de la experiencia acumulada. La estrategia de contención se apoya en la captura de jabalíes, las barreras sanitarias y una comunicación constante con el territorio. Mantener las restricciones hasta final de verano responde a la necesidad de evitar que un solo caso reactive el brote, sobre todo cuando la circulación del virus en la fauna silvestre aún es posible.

En crisis similares, como la de 2023 en otras comunidades, el levantamiento prematuro de las medidas derivó en retrocesos. La Generalitat quiere evitar ese escenario, y por eso el mensaje a los alcaldes ha sido contundente. ‘Hemos hecho un muy buen trabajo, pero esto no ha terminado’, ha insistido Ordeig, pidiendo máxima transparencia informativa. Mientras tanto, la colaboración entre Govern, ayuntamientos y sector sigue siendo la clave para aguantar la recta final del verano sin sobresaltos.