Meteocat anuncia un verano lluvioso en Cataluña en 2026: tormentas y aguaceros

El Servei Meteorològic de Catalunya prevé un verano de tormentas y lluvias torrenciales, especialmente en agosto y septiembre. Las temperaturas serán suaves en junio, pero la inestabilidad marcará toda la temporada.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A toda la población de Catalunya, con especial incidencia en quienes planean vacaciones, actividades al aire libre o trabajan en el sector agrícola.
  • ¿Cuándo ocurre? Durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2026. La mayor probabilidad de tormentas y aguaceros se concentra en agosto y septiembre.
  • ¿Qué cambia hoy? Meteocat advierte de que este verano será inusualmente lluvioso, con tormentas frecuentes y precipitaciones torrenciales, en lugar del calor extremo de años anteriores. Las temperaturas serán suaves en junio, pero repuntarán en la segunda quincena.

El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ha lanzado este jueves un aviso poco común para los amantes del sol: el verano de 2026 será 'una auténtica locura' en materia de lluvias, con tormentas y aguaceros que podrían marcar la temporada estival.

La previsión, presentada en el último vídeo de tendencias estacionales, descarta un verano de sequía y olas de calor como el de 2025. En su lugar, Meteocat dibuja un escenario de inestabilidad atmosférica persistente que, mes a mes, dejará precipitaciones por encima de la media en Catalunya. De hecho, el vídeo difundido por el organismo apunta a que será una temporada de 'locura pluviométrica', en contraste con los pronósticos secos que algunos portales habían aventurado.

Tormentas y aguaceros: el pronóstico detallado

Según los modelos del Servei Meteorològic, julio comenzará con relativa calma, pero a medida que avance el mes las tormentas vespertinas ganarán protagonismo, especialmente en las comarcas del interior y el Pirineo. Los técnicos prevén una frecuencia de tormentas con gran aparato eléctrico y rachas de viento superior a la media, sin descartar episodios que dejen más de 50 litros por metro cuadrado en pocas horas. En agosto la situación se recrudecerá: los chubascos torrenciales serán más frecuentes y podrían extenderse al litoral, con acumulaciones de agua significativas en cortos períodos de tiempo.

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Septiembre mantendrá la tónica, con aguaceros que recuerdan más a un otoño adelantado que al final del estío. Las lluvias, además, vendrán acompañadas de un ambiente más fresco de lo normal, lo que contrasta con los veranos tórridos que habían sido habituales. El contraste con 2025 es notable: aquel junio ya registró temperaturas superiores a 40 °C en puntos del interior.

Por qué este año es diferente: el anticiclón cede el paso a las DANAs

El patrón que explica esta anomalía es la debilidad del anticiclón de las Azores, que otros veranos bloquea la llegada de borrascas. Para la campaña de 2026, los modelos estacionales apuntan a un predominio de las bajas presiones sobre la Península Ibérica, abriendo la puerta a la formación de depresiones aisladas en niveles altos (DANAs) o 'gotas frías'. Esta misma semana, una DANA en el sur ya está provocando inestabilidad, y a principios de la próxima otra gota fría traerá lluvias fuertes y granizadas a las comarcas de Ponent y al Pirineo, un anticipo de lo que puede venir.

Los agricultores, ya golpeados por la sequía de los últimos años, reciben la noticia con sentimientos encontrados. Las lluvias abundantes recargan acuíferos y embalses, pero las tormentas violentas pueden arrasar cosechas enteras. La previsión de granizo en Ponent para los próximos días es un primer aviso.

Las tormentas de este verano no serán las típicas de tarde: serán lluvias torrenciales, con acumulaciones que pueden desbordar rieras y poner en riesgo zonas urbanas.

Qué hacer ante un verano tan lluvioso: recomendaciones

Protecció Civil de la Generalitat recuerda que ante lluvias intensas se debe evitar circular por ramblas rieras o zonas inundables y consultar los avisos de Meteocat y el Servei Català de Trànsit. Además, recomienda extremar la precaución si se realizan actividades en la montaña, donde las tormentas pueden formarse con rapidez.

Para los turistas, el verano lluvioso tendrá un lado positivo: los embalses y bosques se recuperarán, y el riesgo de incendios forestales será menor. Pero las tormentas podrían trastocar algunos planes de playa y festivales al aire libre. La clave estará en consultar diariamente el pronóstico actualizado y tener siempre un plan B.