Alberto Núñez Feijóo ha protagonizado en Vigo, durante su intervención en el Círculo de Empresarios, un discurso de marcado tono político y económico en el que ha insistido en la necesidad de convocar elecciones generales ante la actual situación institucional y de gestión en España.
En su exposición, el líder del PP ha anunciado además un paquete de diez reformas que, según ha explicado, pretende activar en caso de llegar al Gobierno para impulsar lo que ha denominado una “reconstrucción nacional”, centrada en la regeneración institucional, la estabilidad económica y la recuperación de la confianza ciudadana.
Los últimos casos de supuesta corrupción en torno al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, habían dado alas al líder gallego para intentar un acercamiento con el PNV y Junts para proponer un moción de censura y acabar con el actual Ejecutivo. Un hecho que no ha podido ser » por las miras electorales de vascos y catalanes» y las posibilidades de «saquear un poco más al estado y al resto de españoles», según fuentes cercanas al PP.
Un llamamiento a las urnas y a la “reconstrucción nacional”
Feijóo ha situado el eje de su intervención en la idea de que el país atraviesa un momento de deterioro político que exige una respuesta inmediata en forma de elecciones. A su juicio, la continuidad del actual Ejecutivo no responde a las necesidades de la ciudadanía y ha defendido que es imprescindible devolver la voz a los españoles. En este contexto, ha articulado su propuesta de “reconstrucción nacional”, un concepto con el que pretende agrupar reformas de calado en la administración pública, la economía y el funcionamiento institucional.
El presidente del PP ha subrayado su compromiso con la independencia de la Justicia, la libertad de prensa y la integridad en la vida pública, asegurando que su proyecto político se alejará de prácticas que puedan erosionar la confianza institucional. En este sentido, ha insistido en que su futuro Gobierno no se rodeará de personas vinculadas a la corrupción, reforzando un mensaje de regeneración que ha atravesado toda su intervención.

Críticas al Gobierno y al liderazgo de Pedro Sánchez
Una parte importante del discurso de Feijóo ha estado dirigida a cuestionar la gestión del actual presidente del Gobierno. Ha recordado declaraciones pasadas de Pedro Sánchez en las que este vinculaba la corrupción con el deterioro institucional, para subrayar lo que considera una contradicción entre aquellas palabras y su permanencia en el cargo en medio de distintos casos judiciales abiertos.
En este punto, Feijóo ha afirmado: “El listón lo puso él mismo y le obliga desde hace demasiado tiempo a devolver la voz a los españoles”. Además, ha reproducido unas palabras del propio Sánchez que ha querido situar en el centro del debate político actual: “la corrupción actúa como un agente disolvente y profundamente nocivo para cualquier país. Destruye la fe en las instituciones. ¿Qué más tiene que pasar? ¿Se merece nuestro país estar pendiente de las sentencias que están al caer?”.
El líder del PP ha sostenido que el Gobierno ha centrado su acción política en la supervivencia institucional en lugar de atender las prioridades de la ciudadanía, lo que, en su opinión, ha deteriorado la confianza pública y ha contribuido a una creciente desconexión entre la política y la sociedad.
Diagnóstico de la economía española y críticas al modelo actual
En el plano económico, Feijóo ha advertido de lo que considera síntomas claros de debilidad estructural en la economía española. Ha señalado que la inversión extranjera ha caído un 21,8 % respecto al año anterior, que la productividad por trabajador sigue por debajo de los niveles de 2018 y que la inversión en I+D+i continúa lejos de la media de la Unión Europea. También ha apuntado que el peso del sector industrial permanece estancado, lo que, a su juicio, refleja un problema de fondo en el modelo productivo.
El dirigente popular ha cuestionado además la sostenibilidad del crecimiento económico, argumentando que este se ha apoyado en un incremento significativo de la deuda pública, una mayor presión fiscal y la llegada desordenada de inmigración. En su intervención ha afirmado que “el gasto público crece el triple que el consumo privado”, una idea con la que ha querido subrayar la falta de equilibrio en la recuperación económica.
Asimismo, ha recordado que España ocupa el puesto 14 de los 27 países de la Unión Europea en PIB per cápita y ha advertido de que el crecimiento previsto del 2,2 % para este año sería el más bajo desde 2019, lo que, según su diagnóstico, confirma una desaceleración preocupante.

Propuesta política del Partido Popular y visión de futuro
Feijóo ha defendido que el Partido Popular representa la alternativa para devolver la estabilidad institucional y económica a España. En este sentido, ha planteado lo que ha denominado como “recuperar la política normal”, una fórmula que incluiría objetivos como la construcción de un millón de viviendas, el refuerzo de la sanidad pública mediante la contratación de médicos, la bajada de impuestos, la garantía del sistema de pensiones y la mejora de infraestructuras. También ha incluido la gestión ordenada de las fronteras para convertir la inmigración en una oportunidad.
El líder del PP ha defendido además un cambio cultural en la percepción del éxito económico y social, afirmando: “Es necesario dejar de ver el éxito como una sospecha. Quiero un país que admire a quien se arriesga y a quien triunfa”. Con esta idea ha tratado de reforzar su visión de un modelo basado en la iniciativa privada, la estabilidad regulatoria y el reconocimiento del esfuerzo individual.
En la parte final de su intervención, Feijóo se ha mostrado convencido de la posibilidad de liderar un cambio político en España. Ha reconocido que, pese al contexto actual, mantiene una visión optimista del futuro político del país, apoyándose en lo que considera una mayoría social favorable al cambio. “Sé que tenemos detrás la fuerza inmensa de una mayoría de españoles que quieren el cambio”, ha concluido, cerrando un discurso centrado en la crítica al Gobierno, la reivindicación de una reconstrucción nacional y la presentación del Partido Popular como alternativa de gobierno.
