Un ginecólogo que trabaja en un hospital público de Madrid está siendo investigado por dos presuntos delitos de agresión sexual con sumisión química, según el auto dictado por el Juzgado de Instrucción número 3 de San Lorenzo de El Escorial. La jueza instructora ha hecho suya la solicitud de la Fiscalía, que ya en octubre de 2025 pidió que se investigara al médico por estos hechos. La investigación se centra en determinar si el facultativo administró sustancias para dejar inconsciente a sus víctimas y abusar de ellas.
La denuncia de la expareja
La mujer le envió un correo electrónico a a su expareja en el que le acusaba de haberla violado mientras dormía. En el mensaje, aseguraba que el ginecólogo le había dicho al día siguiente: «Pensé que no te acordarías», tras la recriminación.
Durante la instrucción, la denunciante declaró en agosto de 2023 que se despertó mientras él le aplicaba lubricante y que, a pesar de negarse, él la penetró. También mencionó sus sospechas de haber sido drogada en otras ocasiones, ya que él le había preguntado en el pasado si aceptaría la sumisión química. «Le contesté que, aunque aceptase en ese momento, seguiría siendo una violación», relató.
La investigación se amplió cuando la mujer contactó con la exesposa del médico. Ambas intercambiaron mensajes de WhatsApp —incorporados a la causa— en los que la exmujer confirmaba episodios similares. «Me despertaba con la dichosa toallita. Ahora no sé si me habría puesto algo», le escribió. Estos testimonios, aunque no han desencadenado una nueva denuncia, han sido valorados por la instructora como un posible patrón de conducta.
La investigación judicial sigue su curso y el ginecólogo permanece en libertad mientras se recaban pruebas y se analizan los testimonios.
El investigado niega las acusaciones
El ginecólogo, en su declaración, negó los hechos y apuntó a una posible venganza de la mujer por una discusión. Aportó mensajes posteriores a la supuesta agresión que, a su juicio, demostraban que la relación continuaba con normalidad. También alegó que acudió a una psicóloga especializada en temas sexuales para tratar de mejorar su rendimiento, ya que la pareja tenía problemas en ese ámbito.
Informe psicológico y situación procesal
Una psicóloga forense examinó a la denunciante y concluyó que mantenía «su percepción de haber sido víctima de una agresión sexual» sin síntomas de estrés postraumático. La mujer insiste en que quiere que «encierren» al médico o, al menos, que «deje de ser ginecólogo», según el informe.
El Juzgado de Instrucción número 3 mantiene abiertas las diligencias, que incluyen la práctica de pruebas periciales y testificales. Por ahora, no se ha adoptado ninguna medida cautelar contra el investigado. La causa sigue su curso para determinar si los hechos son constitutivos de un delito de agresión sexual de los artículos 178 y 179 del Código Penal, tal y como recoge el auto judicial.

