El ciclo de Conciertos de Vivers de 2026 ha registrado un desplome del 40% en la venta de entradas, con apenas 33.626 tickets vendidos, según los datos oficiales que Compromís ha hecho públicos este lunes. La oposición municipal acusa al gobierno de María José Catalá (PP-Vox) de ocultar deliberadamente las cifras y de imponer un modelo cultural que ha vaciado el festival.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La edición 2026 de los Concerts de Vivers vendió 33.626 entradas, un 40% menos que en 2023.
- ¿Quién está detrás? Compromís ha revelado los datos, acusando al gobierno local de PP y Vox de ocultarlos y de imponer un modelo cultural excluyente.
- ¿Qué impacto tiene? La polémica intensifica el debate sobre la gestión cultural del ejecutivo de María José Catalá y la influencia de Vox en la programación.
Los datos, remitidos por la Concejalía de Fiestas y Tradiciones —en manos de Vox— y hasta ahora ocultos a la ciudadanía, confirman un bajón de cerca del 40% respecto a 2023, último ciclo programado por Compromís, cuando se superaron los 55.000 asistentes. “Cómo sospechábamos, el gobierno de Catalá ha escondido estos datos para ocultar el fracaso de su política cultural”, denunció Pere Fuset, concejal de Compromís.
El análisis pormenorizado de la programación revela que solo dos de los 18 conciertos agotaron el aforo —estimado en unas 5.000 localidades—, mientras que la media de ocupación se hundió en el 35%. Hasta cuatro actuaciones no llegaron a vender 1.000 entradas y en al menos un caso apenas superaron el medio millar, un 10% de la capacidad total. A eso se suma el peso de las invitaciones: más de 4.000 accesos fueron de personas invitadas, una estrategia que para Compromís persigue “maquillar la escasa asistencia”.
El concejal valencianista advirtió además de que los datos oficiales podrían estar “maquillados” para disimular un desastre aún mayor. “Después de publicar una nota de balance sin cifras y esperar a agosto, cuando mucha gente está de vacaciones, estos números no nos inspiran confianza”, afirmó.
La caída no es solo de público: es la constatación de un cambio de modelo que, según la oposición, apaga la diversidad cultural valenciana.
La segunda parte de la denuncia apunta directamente al modelo programado por PP y Vox. Fuset vinculará el desplome con el “veto total a la música en valenciano” y la exclusión casi completa de artistas valencianos que antes llenaban el recinto. “Han sustituido un modelo de éxito, plural y arraigado, por uno ideológico, excluyente y sectario. Cuando censuras y recortas la cultura, el público también desaparece”, sentenció.
El edil recordó que en ediciones anteriores programadas por Compromís muchos grupos locales hacían sold out, y citó las cancelaciones de Bertín Osborne en 2025 y de Septeto Carey en 2026, este último con tan solo 100 entradas vendidas según un correo de la promotora. A la censura lingüística, Fuset añade una política de precios “muy elevados” para un ciclo cofinanciado por el Ayuntamiento y la eliminación de los conciertos gratuitos que antes se ofrecían en la Gran Feria de València.
El Escenario Valenciano
La polémica trasciende la Feria de Julio y alimenta la batalla política que libran PP y Compromís en el consistorio y en las Corts Valencianes. Mientras el gobierno local defiende un giro cultural que prioriza el ocio “familiar” y la promoción de las raíces españolas —en sintonía con las directrices de Vox—, la oposición cataloga cada decisión como un nuevo episodio de sectarismo. El choque refleja, a escala municipal, la misma tensión que vive el Consell de Pérez Llorca: el pacto PP-Vox intenta consolidar una oferta cultural propia, mientras PSPV y Compromís denuncian retrocesos en diversidad y en el uso del valenciano.
A escala nacional, la ofensiva de Compromís por los conciertos de Vivers encuentra eco en otros municipios gobernados por coaliciones de derecha, donde se repiten críticas similares por la programación de festejos y el trato a las lenguas cooficiales. El Gobierno de Pedro Sánchez, a través del Ministerio de Cultura, ha evitado pronunciarse de forma directa, pero fuentes del PSOE admiten que este tipo de polémicas refuerza el relato de que la derecha está “vacunando de contenido” las políticas culturales.
La próxima prueba para el ejecutivo de María José Catalá será el debate en el pleno municipal, donde Compromís exigirá explicaciones y una rectificación para 2027. Mientras, los artistas valencianos y las entidades culturales observan con preocupación un festival que fue emblema de la ciudad y que hoy vende una tercera parte de las entradas que solía.
Ficha del Caso
- El caso: Los Concerts de Vivers de 2026, organizados por el Ayuntamiento de València con gestión de la Concejalía de Fiestas (Vox), han registrado un 40% menos de público que en 2023, según datos oficiales revelados por Compromís.
- Datos importantes: 33.626 entradas vendidas; solo 2 de 18 conciertos llenaron el aforo; media de ocupación del 35%; más de 4.000 invitaciones.
- Resumen: La oposición acusa al gobierno de PP y Vox de ocultar el fracaso de su modelo cultural, marcado por la censura del valenciano, la exclusión de artistas locales y el encarecimiento de las entradas.

