EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consell ha autorizado este martes una inversión de 56,4 millones de euros para renaturalizar las cuencas del Turia, Magre, Poio y Picassent, con un plazo de 48 meses, y ha declarado la emergencia de las obras en la presa de Buseo (8,7 millones).
- ¿Quién está detrás? La Generalitat Valenciana, a través de un encargo a la empresa pública Tragsa.
- ¿Qué impacto tiene? La recuperación ambiental de zonas clave para la biodiversidad y la prevención ante futuras inundaciones, con fondos que elevan la factura total de la reconstrucción post-DANA.
La Generalitat invertirá 56,4 millones de euros en renaturalizar las cuencas del Turia, Magre, Poio y Picassent dañadas por la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), en un plan a ejecutar en 48 meses.
Un plan de 56,4 millones para devolver la vida a los barrancos
El pleno del Consell (el gobierno de la Generalitat Valenciana) ha aprobado este martes el encargo a la empresa pública Tragsa para llevar a cabo este proyecto de renaturalización, que contará con un plazo de ejecución de 48 meses. Las actuaciones se enmarcan dentro de las medidas de reconstrucción post-DANA y se centrarán en las cuencas más castigadas: Turia, Magre, Poio y Picassent.
Entre las tareas previstas figura la retirada de arboles dañados y obstáculos vegetales en los barrancos, la elaboración de un plan para erradicar las cañas invasoras, la reparación y limpieza de los cauces y la restauración del dominio público hidráulico. Se ejecutarán también trabajos de control de especies invasoras con plantaciones posteriores, estabilización de riberas, mejora de accesos y señalización.
8,7 millones de emergencia para la presa de Buseo
Además, la Generalitat ha declarado la emergencia de las obras para la rehabilitación de la presa de Buseo, con una partida de 8,7 millones de euros. Esta infraestructura sufrió graves daños durante la DANA y su reparación es clave para garantizar la seguridad hídrica de la zona. El mecanismo de emergencia permite acortar los plazos administrativos para iniciar las obras de inmediato.
El Escenario Valenciano
La inversión de 56,4 millones se alinea con el discurso del Consell de Pérez Llorca de priorizar la renaturalización como vía para prevenir futuros desastres naturales. Sin embargo, los partidos de la oposición, PSPV y Compromís, han reclamado una mayor agilidad en la ejecución de los fondos, criticando que a más de año y medio de la catástrofe las ayudas aún no hayan llegado a todos los afectados.
A escala nacional, la Generalitat sigue a la espera de que el Gobierno central concrete nuevas transferencias vinculadas al Plan de Recuperación post-DANA. Fuentes del Ministerio de Hacienda consultadas por Moncloa.com señalan que los informes de la Intervención General todavía están evaluando el gasto ejecutado para liberar los siguientes tramos. Mientras tanto, el debate sobre la eficiencia de la gestión autonómica de fondos de emergencia se ha trasladado al Congreso de los Diputados, donde varios grupos han pedido un mayor control parlamentario de la reconstrucción.
Más de tres mil millones comprometidos y apenas un puñado de obras terminadas: la DANA sigue siendo la gran asignatura pendiente de la política valenciana.
Con este nuevo encargo, la factura total de la reconstrucción post-DANA asciende a más de 3.200 millones de euros comprometidos por todas las administraciones, aunque el porcentaje de ejecución real sigue siendo motivo de controversia. El Consell se ha fijado como objetivo que las obras de renaturalización estén completadas antes de 2029, pero los trabajos de la presa de Buseo deberían arrancar de manera inminente gracias a la declaración de emergencia.
Ficha del Caso
- El caso: El Consell ha autorizado la mayor inversión medioambiental post-DANA hasta la fecha, con 56,4 millones para renaturalizar las cuencas castigadas y 8,7 millones de emergencia para la presa de Buseo.
- Datos importantes: 56,4 millones de euros, ejecución en 48 meses, a través de Tragsa; 8,7 millones para la presa de Buseo vía declaración de emergencia.
- Resumen: La Generalitat da un nuevo paso en la reconstrucción, combinando renaturalización y reparación hídrica, mientras la oposición y el Gobierno central escudriñan los plazos y la ejecución de fondos.

