Menores no acompañados Madrid: la Comunidad avisa de que sus recursos están al límite ante la crisis de Ceuta

El consejero García Martín reclama a Moncloa que no derive 'su incompetencia' a las autonomías. Los centros madrileños operan al máximo de su capacidad, según el Gobierno regional.

Los recursos de acogida de menores no acompañados en Madrid están al límite, según ha advertido este martes el Gobierno regional. El aviso lo ha lanzado el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, durante una visita a Cadalso de los Vidrios el consejero también presentó un nuevo punto de asesoramiento laboral gratuito.

El también portavoz del Ejecutivo autonómico criticó que el Gobierno central no haya establecido ‘ningún contacto’ con las comunidades autónomas para coordinar la respuesta ante la llegada masiva de migrantes marroquíes a Ceuta. ‘Estamos viviendo un caos inmigratorio sin precedentes’, afirmó García Martín, que pidió a Moncloa que ponga ‘fin a ese caos’ y no ‘derive su incompetencia’ a las regiones.

Los centros de primera acogida para menores extranjeros no acompañados que gestiona la Comunidad de Madrid trabajan al borde de su capacidad, según admitió el propio Gobierno regional. En su intervención, García Martín subrayó que la saturación es generalizada en todas las autonomías y que Madrid no puede asumir una nueva derivación sin recursos adicionales.

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El anuncio de una partida extraordinaria de 25 millones de euros para Ceuta por parte del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no calmó los ánimos en la Puerta del Sol. La ministra Elma Saiz precisó que los fondos se transferirán desde Hacienda al Ministerio de Juventud e Infancia, pero la falta de comunicación directa con los gobiernos autonómicos mantiene la incertidumbre sobre el reparto de menores.

Mientras el Gobierno central destina fondos a Ceuta, las comunidades autónomas siguen sin saber cómo se organizará la acogida de los menores que lleguen a la península.

La advertencia del Gobierno regional: ‘Estamos al límite’

La red de acogida madrileña, compuesta por centros residenciales y pisos tutelados, arrastra una presión creciente desde hace meses. Fuentes del Ejecutivo autonómico reconocen que la ocupación roza el 100 % en varios de estos recursos, una situación que se agrava con cada nueva llegada. ‘No es una crisis nueva’, matizan, ‘pero Ceuta ha sido el detonante de una alerta que llevábamos tiempo lanzando’.

En Madrid, los datos de plazas disponibles para menores no acompañados no se actualizan con frecuencia, pero los sindicatos del sector llevan tiempo denunciando que los profesionales están desbordados. La falta de personal y la rotación de los menores dificultan una atención individualizada, lo que alimenta la frustración de los trabajadores.

El rechazo a una derivación sin diálogo previo

El mensaje de García Martín va más allá de una queja puntual: la Comunidad de Madrid exige que el Gobierno central asuma su responsabilidad en la gestión de los flujos migratorios antes de trasladar el problema a las autonomías. El portavoz regional recordó que aún no se ha producido ‘ningún contacto’ oficial, a pesar de que las imágenes de Ceuta llevan días copando los informativos.

La partida de 25 millones, confirmada por el departamento que dirige Sira Rego, está destinada íntegramente a la ciudad autónoma. Para Madrid, eso no resuelve el problema estructural: ‘No se puede derivar la incompetencia del Gobierno central a las comunidades’, insistió el consejero, apuntando a que la crisis migratoria requiere una respuesta coordinada y con fondos estables.

El debate recuerda a otras tensiones recientes, como el reparto de menores desde Canarias, que también generó fricciones entre el Ejecutivo nacional y los gobiernos autonómicos. Poco ha cambiado.

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Un sistema de acogida bajo presión antes de Ceuta

La saturación de los centros para menores no acompañados no es un fenómeno exclusivo de Madrid, pero la Comunidad arrastraba ya una situación comprometida antes de la última crisis. Según los informes de la propia Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, la llegada de menores migrantes aumentó un 12 % en 2025 respecto al año anterior, y las previsiones para 2026 apuntaban a un nuevo repunte.

Este contexto explica la reacción firme del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso: no se trata solo de negarse a recibir más menores, sino de reclamar un marco de financiación que evite que la atención a estos chicos dependa de los presupuestos autonómicos, cada vez más tensionados. ‘Si el Gobierno central no actúa, las comunidades acabarán compitiendo por recursos que no existen’, advierten fuentes del Ejecutivo madrileño.

Comparado con otras regiones, Madrid dispone de una infraestructura relativamente amplia, pero el sistema muestra signos de agotamiento. La Comunidad ha tenido que recurrir a plazas en hoteles y albergues en momentos puntuales, una solución de emergencia que los técnicos consideran inadecuada para menores.

Ahora, con la crisis de Ceuta como telón de fondo, la pelota está en el tejado de Moncloa.