Diez plataformas de usuarios de Rodalies han firmado este miércoles un comunicado en el que denuncian que el Govern ‘no entiende ni la realidad ni la magnitud del problema’ que arrastra la red ferroviaria catalana. Tras medio año de reuniones semanales con el Departament de Territori, los encuentros se han enfriado hasta el punto de que las entidades alertan de ‘constantes cambios de horario y de fecha, retrasos habituales o ausencias de los responsables convocados’. La protesta no es nueva, pero sube de tono justo cuando las incidencias diarias han vuelto a ser la norma.
Reuniones semanales que se enfrían tras el accidente de Gelida
La ronda de citas arrancó como respuesta al choque de trenes en Gelida, un siniestro que evidenció las costuras del servicio. Durante los primeros meses, las plataformas trasladaron quejas a la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y al secretario general, Manel Nadal, con la esperanza de que el Govern tomara nota de los puntos más sangrantes. El comunicado, sin embargo, describe un progresivo distanciamiento: las reuniones han perdido frecuencia y calidad, y a menudo los técnicos designados no comparecen. ‘Pueden ser una herramienta magnífica para diagnosticar las principales carencias y poder solucionar el servicio con la mayor celeridad posible’, recuerdan los usuarios, que ahora piden una ‘interlocución bilateral y directa’ con responsables técnicos adecuados para cada ámbito.
Incidencias, robos de cobre y falta de información fiable
El enfado crece porque los problemas que motivaron el seguimiento semanal no han desaparecido. Una vez restablecida buena parte de la red tras el accidente, las incidencias se han cronificado: robos de cobre que cortan tramos, incendios en matorrales cercanos a las vías y fallos operativos que Adif y Renfe no detallan en sus canales oficiales. Las plataformas hablan de ‘falta de información fiable’ y de ‘anuncios de mejora, calendarios de actuaciones y compromisos que a menudo no se traducen en resultados perceptibles’.
El comunicado se firma en un contexto de hartazgo que va más allá de Barcelona. Entre las diez entidades figuran Dignitat a les vies, Salvem R2 Nord, Perquè no ens fotin el tren, Trens Dignes Ebre-Priorat, la Plataforma d’usuaris l’R8 Existeix, Propera parada: Valls, Defensem el tren de l’Empordà, la Plataforma d’usuaris i usuàries del Transport Públic del Baix Llobregat, Usuaris Avant Catalunya Proximitat y la Associació per la Promoció del Transport Públic. Son voces que recorren todo el territorio y que constatan un mismo diagnóstico: el Govern escucha, pero no reacciona.
El Govern escucha, pero no reacciona, y los usuarios exigen ahora una mesa de trabajo con técnicos en lugar de más gestos.
Décadas de desinversión y una interlocución que debe cambiar
El comunicado reconoce que el estado actual de Rodalies es ‘fruto de décadas de desinversión, falta de planificación y decisiones erróneas’, pero también considera que la administración catalana puede hacer más. El hecho de que las reuniones hayan perdido fuelle justo cuando las incidencias diarias regresan con fuerza es, para los usuarios, una señal de que la interlocución política no basta. Piden nombres técnicos, responsables de infraestructura y operativa, capaces de traducir las quejas en acciones concretas. ‘Le tendemos la mano para solucionar un problema de país’, insisten.
El Govern, por ahora, no ha reaccionado al escrito, y el departament de Territori se limita a recordar que las reuniones se mantienen. Pero el tono del comunicado deja claro que la paciencia tiene un límite. Y en una red que mueve a cientos de miles de viajeros al día, ese límite se mide en minutos de retraso que nadie devuelve.

