EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El FBI interroga a personas sin hogar en Skid Row por un presunto esquema de compra de votos a dos dólares para la alcaldesa Karen Bass, según desvelan The Blaze y The Daily Caller.
- ¿Quién está detrás? Agentes federales del FBI, en una investigación criminal confirmada por el Departamento de Justicia, aunque sin detalles oficiales.
- ¿Qué impacto tiene? El escándalo reactiva el debate sobre la integridad electoral en California y alimenta la narrativa de los republicanos a nivel nacional, a solo meses de las elecciones de medio mandato.
Agentes federales del FBI interrogan a personas sin hogar en Skid Row por un presunto fraude de compra de votos a dos dólares para la alcaldesa Karen Bass. La investigación, desvelada por The Blaze y The Daily Caller, amenaza con dinamitar la credibilidad del proceso electoral en Los Ángeles y aviva el debate nacional sobre la integridad del voto que el Partido Republicano ha instalado como prioridad desde 2020.
El Departamento de Justicia confirmó a última hora del 18 de junio que existe una investigación criminal en curso, pero declinó ofrecer detalles sobre su alcance, los agentes desplegados o los posibles cargos. Según The California Post, la pesquisa se centra en un vídeo viral —ya eliminado— que mostraba a varios indigentes asegurando que les pagaban por votar por los demócratas en las elecciones a la alcaldía.
El vídeo, supuestamente publicado en TikTok, recogía testimonios como el de una mujer que dijo haber recibido dos dólares para votar por Bass, mientras que otro hombre, identificado como Kevin Shepherd, afirmó que le pagaron cuatro dólares. “Siempre vienen por aquí”, declaró la mujer, cuyo rostro no se mostró, en las imágenes difundidas por The Blaze.
La investigación del FBI en Skid Row: qué se sabe hasta ahora
Los agentes federales, vestidos de paisano, llevan varias semanas acudiendo a los campamentos de Skid Row para entrevistar a residentes, según el medio The California Post. La investigación se habría activado tras la difusión de ese vídeo casero en el que varios indigentes relataban un sistema de compra de votos perfectamente engrasado. El periodista conservador Spencer Pratt, que fue candidato republicano a la alcaldía, denunció que su campaña fue víctima de ese presunto fraude electoral.
Pratt quedó en segunda posición en la primera vuelta de la elección “jungle” (donde todos los candidatos compiten juntos) pero, tras el cómputo final, cayó al tercer puesto y se quedó fuera de la general. “Siempre sospeché que habían manipulado los votos”, declaró al ser entrevistado por The Daily Caller. El candidato republicano ha redirigido sus esfuerzos a desenmascarar la corrupción del Partido Demócrata en Los Ángeles, según sus propias palabras.
El FBI no ha hecho comentarios públicos, pero la mera confirmación de una investigación criminal por parte del Departamento de Justicia da un vuelco a la política angelina. La fiscalía federal podría estar recopilando pruebas sobre posibles violaciones de la ley electoral, que contempla penas de hasta cinco años de prisión por compra de votos.
Spencer Pratt, Karen Bass y el terremoto político en Los Ángeles
El escándalo golpea de lleno la imagen de Karen Bass, la alcaldesa demócrata que asumió el cargo en diciembre de 2022 con promesas de limpiar los campamentos de personas sin hogar y que ahora ve cómo la credibilidad de su propia victoria electoral se desmorona. Aunque no hay pruebas directas de que ella estuviera al tanto del supuesto esquema, el simple hecho de que el FBI ande interrogando a indigentes en Skid Row supone un torpedo reputacional en plena cuenta atrás hacia las elecciones de medio mandato de noviembre.
Donald Trump ya ha aprovechado el caso en un mitin en Las Vegas: “Hasta dos dólares pagan por un voto en la California de los demócratas. Eso es lo que valen sus elecciones”. La frase, retuiteada más de 200.000 veces, resume la lógica que desde el Partido Republicano se quiere implantar: el sistema electoral está viciado en los feudos demócratas. No es casualidad que el presidente haya vuelto a poner el foco en los comicios locales mientras su equipo prepara la estrategia para las legislativas.
El precio de un voto en Skid Row, según los testimonios recogidos por el FBI, es el mismo que cuesta un café: dos dólares. La credibilidad del sistema, en cambio, no tiene repuesto.
La Lógica de Washington
Que el FBI aparezca investigando una compra de votos en Los Ángeles no es fruto del azar. La nueva doctrina de la Administración Trump otorga a la integridad electoral un peso estratégico similar al de la inmigración o los aranceles. En el Ala Oeste se considera que la “máquina del fraude demócrata” es una de las principales amenazas a la gobernabilidad del país, y se ha dado instrucciones al Departamento de Justicia para que no aparte la mirada de los grandes municipios bajo control demócrata. La lógica es sencilla: si se prueban sistemas de compra de votos en ciudades como Los Ángeles, se legitima todo el entramado legal que los republicanos pretenden aprobar a nivel federal, desde la exigencia del DNI hasta la restricción del voto por correo.
Para España, el efecto inmediato es un aumento de la percepción de riesgo político en California, el estado que más atrae inversión española en tecnología y energías renovables. Empresas como Iberdrola, que ha comprometido más de 15.000 millones de dólares en renovables en el Oeste americano, o Ferrovial, con proyectos de infraestructuras en el área metropolitana de Los Ángeles, miden ya si un ayuntamiento bajo la sombra del fraude puede ver ralentizadas sus autorizaciones. La embajada española en Washington sigue el caso de cerca, aunque no ha emitido comunicado oficial.
La proyección indica que el FBI podría presentar las primeras conclusiones antes del verano de 2026, coincidiendo con la precampaña de las elecciones de medio mandato. Mientras, el debate sobre la integridad del voto se asienta como un eje central del discurso político estadounidense, y Skid Row se convierte en un campo de pruebas para la guerra cultural que marca la legislatura.
Ficha del Caso
- El caso: El FBI ha abierto una investigación criminal sobre un presunto fraude electoral en Skid Row, Los Ángeles, consistente en el pago de entre dos y cinco dólares a personas sin hogar para que votaran por la alcaldesa demócrata Karen Bass. La pesquisa parte de un vídeo viral ya eliminado.
- Datos clave: Agentes federales de paisano interrogando a indigentes; el Departamento de Justicia confirma la investigación pero no los detalles; el candidato republicano Spencer Pratt denunció fraude; Donald Trump utiliza el caso en su campaña de medio mandato.
- Para España: La inestabilidad institucional en California eleva la prima de riesgo reputacional para las grandes inversiones españolas en el estado, que superan los 20.000 millones de euros, y complica la tramitación de permisos para proyectos en curso.

