Saint-Gobain y AGC instalarán en Avilés el mayor horno eléctrico del mundo para vidrio plano con la ayuda de la UE

La inversión, valorada en 120 millones de euros, sustituirá al horno de gas natural con un 75 % de electrificación. El proyecto reduce a la mitad las emisiones de CO₂ pero también supone el cierre de la línea de parabrisas, que emplea a 160 trabajadores.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Saint-Gobain y AGC construirán en Avilés el mayor horno eléctrico del mundo para vidrio plano tras formalizar la ayuda de la Unión Europea.
  • ¿Quién está detrás? Las multinacionales Saint-Gobain y AGC, con el respaldo financiero de la Unión Europea y el acuerdo del comité de empresa de la planta asturiana.
  • ¿Qué impacto tiene? La inversión de 120 millones de euros permitirá reducir un 50% las emisiones de CO₂, pero conlleva el cierre de la línea de parabrisas y el futuro incierto de sus 160 trabajadores.

Avilés se convertirá en el centro mundial del vidrio plano electrificado. El grupo Saint-Gobain, junto a AGC, ha formalizado ya con la Unión Europea el contrato de ayuda para construir en la planta asturiana el mayor horno eléctrico destinado a este material. La firma del convenio colectivo hasta 2030, alcanzada entre la dirección y los sindicatos UGT y CCOO, ha sido la llave que ha desbloqueado el proyecto.

El nuevo horno, denominado FURHY, sustituirá al actual F400 que funciona con gas natural y alcanzará un 75 % de electrificación en el proceso de fusión. Según la compañía, «será el mayor horno eléctrico construido hasta ahora para la fabricación de vidrio plano». La instalación consumirá unos 265 GWh anuales de gas menos y evitará la emisión de aproximadamente 80.000 toneladas de CO₂ equivalente cada año, lo que supone recortar a la mitad las emisiones respecto a un horno convencional.

La inversión total asciende a unos 120 millones de euros y cuenta con el respaldo del Fondo de Innovación de la Unión Europea. Para el Principado de Asturias, esta operación supone un balón de oxígeno en plena transición industrial de una comunidad que aún arrastra las cicatrices de la reconversión minera y siderúrgica. De hecho, el Ayuntamiento de Avilés ya había concedido en julio la licencia para una nueva subestación eléctrica de más de tres millones, paso previo indispensable para electrificar el horno.

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Sin embargo, la revolución tecnológica viene acompañada de una herida laboral. Saint-Gobain ha confirmado el cierre de la línea de parabrisas de la planta, una decisión que deja en el aire a 160 trabajadores. La empresa defiende que la nueva configuración productiva garantiza la viabilidad de la fábrica, pero los sindicatos exigen un plan de recolocación que aún no se ha concretado.

La mayor innovación vidriera del mundo llega a Avilés, pero el precio de la descarbonización lo están pagando hoy 160 familias que aún esperan una solución.

El Pulso Territorial

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha recibido el anuncio como una validación de la apuesta de su Gobierno por aunar reindustrialización y transición ecológica. La industria representa en Asturias cerca del 18 % del PIB, casi el doble de la media nacional, y la supervivencia de su tejido fabril depende en buena medida de proyectos como éste. La concesión de la ayuda europea sitúa a Avilés en el mapa de las tecnologías limpias, pero la incertidumbre sobre los 160 empleos de parabrisas introduce una sombra en un proyecto que, de otro modo, sería celebrado sin matices.

El calendario marca la construcción del horno FURHY para enero de 2027 y la reanudación de la producción en el segundo semestre de ese mismo año. Mientras, la planta seguirá operando con el viejo F400 de gas, un horno que tiene los días contados. La mirada está puesta ahora en la capacidad de Saint-Gobain para recolocar a la plantilla sobrante, un compromiso que los sindicatos quieren ver reflejado por escrito antes de que suenen las campanas de 2027.

Ficha Autonómica

  • El caso: La planta de Saint-Gobain Cristalería en Avilés, símbolo de la Asturias industrial, se prepara para un salto tecnológico que la convertirá en referente mundial del vidrio plano con emisiones reducidas.
  • Datos importantes: Inversión de 120 millones de euros. Horno híbrido con un 75 % de electrificación. Reducción del 50 % de CO₂ (80.000 t/año). Ahorro de 265 GWh de gas. Cierre de la línea de parabrisas con 160 empleos afectados. Convenio colectivo vigente hasta 2030.
  • Resumen: La ayuda de la UE y el acuerdo laboral han despejado un proyecto que asegura el futuro de la fábrica, pero la transición energética convive con la reestructuración de la plantilla. La recolocación de los trabajadores de parabrisas es ahora la principal incógnita.