La petrolera estatal libia puede declarar ‘force majeure’ tras el cierre de una válvula del oleoducto entre El Sharara y Zawiya. Un grupo armado sin identificar bloqueó el paso del crudo la noche del lunes y la producción del mayor yacimiento del país ha caído de forma significativa, según el comunicado difundido por la National Oil Corporation (NOC).
El cierre de la válvula y la amenaza de ‘force majeure’
La NOC confirmó en su nota que la interrupción afecta al oleoducto que une el yacimiento de El Sharara, a unos 700 kilómetros al sur de Trípoli, con la ciudad costera de Zawiya, donde opera una de las principales terminales de exportación del país. La compañía no identificó al grupo responsable.
El efecto es mecánico antes que político. Una válvula cerrada genera un aumento de la presión dentro de la conducción y eso obliga a reducir el bombeo. la NOC habla de una caída significativa de la producción en El Sharara y advierte de que, si la situación se mantiene, se verá obligada a declarar la force majeure, la cláusula que permite a un proveedor suspender sus obligaciones contractuales por causas ajenas a su control.
Qué es El Sharara y por qué su parada mueve el mercado
El Sharara no es un campo cualquiera. A plena capacidad produce alrededor de 350.000 barriles diarios, en torno a un tercio de toda la producción libia, y lo opera Akakus Oil Operations, una sociedad conjunta de la NOC con Repsol, TotalEnergies, OMV y Equinor.
Libia es miembro de la OPEP (la Organización de Países Exportadores de Petróleo) y posee las mayores reservas probadas de crudo de África. El problema no es geológico, sino de seguridad.
Los grupos armados y los manifestantes atacan con frecuencia pozos, oleoductos, y terminales de exportación para presionar con demandas políticas o económicas. El precedente más claro es el del propio El Sharara: permaneció cerrado dos años, entre noviembre de 2014 y diciembre de 2016, tras el bloqueo de un oleoducto, y desde entonces ha sufrido paradas repetidas.
La NOC ya declaró force majeure en El Sharara en enero de 2024, durante un cierre anterior.
El país sigue dividido entre el Gobierno reconocido por la ONU en Trípoli, que dirige Abdulhamid Dbeibah, y la administración rival del este, respaldada por el general Khalifa Haftar.
El cierre no es un accidente técnico: una válvula cerrada a 700 kilómetros de Trípoli basta para recortar un tercio del crudo libio.
El impacto para España, Europa y el precio del crudo
Para España no es una noticia lejana. Repsol participa en El Sharara a través de Akakus Oil Operations, junto a TotalEnergies, OMV y Equinor. Una parada prolongada del yacimiento afecta a una producción en la que la compañía española tiene intereses directos y, por extensión, al suministro europeo de crudo. El petróleo de Libia vuelve a estar en el centro del mercado mediterráneo.
La NOC avisa de que ese escenario reduciría los ingresos del Estado en plena escalada del petróleo. Los precios del crudo superan los 100 dólares por barril en las últimas semanas, en un contexto de alteraciones del tráfico marítimo en el Golfo.
Hay un segundo frente. la refinería de Zawiya podría verse obligada a parar si la interrupción se mantiene, a unos 45 kilómetros al oeste de Trípoli, según la misma nota. Eso tensionaría todavía más el mercado mediterráneo, el que abastece de forma más directa a España, Italia y Grecia.
De momento no hay force majeure declarado. La advertencia está sobre la mesa y depende de cuánto tarde en reabrirse la válvula.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Un grupo armado sin identificar cerró una válvula del oleoducto El Sharara-Zawiya y la producción del mayor campo libio ha caído.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? La estatal NOC, que advierte de un posible ‘force majeure’, y Repsol, TotalEnergies, OMV y Equinor como socios de Akakus Oil Operations.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La NOC mantiene la advertencia mientras la válvula siga cerrada; su reapertura marcaría el final del recorte de producción.
