La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Rural de Castilla y León ha publicado en el Boletín Oficial de la comunidad (BOCyL) la Orden AGR/743/2026, que autoriza la caza de la tórtola europea en 682 cotos durante la media veda de este año, según ha confirmado el departamento autonómico. La norma, ya en vigor, fija cupos por acotado y un sistema de registro obligatorio de capturas para compaginar la actividad cinegética con la conservación de la especie.
La media veda —el periodo de caza menor que suele transcurrir entre agosto y septiembre— arranca en los próximos días, una vez ultimados los trámites administrativos. La publicación de la orden despeja la incógnita sobre la situación de la tórtola, una especie que en años anteriores ha estado sometida a fuertes restricciones en varias comunidades autónomas.
Los detalles de la orden AGR/743/2026: cupos, registro y control
La resolución autonómica establece un modelo de caza adaptativa que asigna a cada coto un número máximo de ejemplares que se pueden abatir durante toda la veda. Ese cupo se determina en función de los datos de seguimiento poblacional y de la superficie acotada, de modo que las capturas no pongan en riesgo la evolución de la especie. La orden también obliga a los gestores de los cotos a registrar cada captura en una plataforma digital habilitada por la Consejería, lo que permitirá un control casi en tiempo real.
Además de los cupos y del registro, la norma mantiene las condiciones generales de la media veda para otras especies, como la codorniz, que este año no incorpora restricciones adicionales. “El objetivo es que la caza se practique con todas las garantías de sostenibilidad sin renunciar a una actividad que vertebra económicamente muchas zonas rurales”, señalan fuentes de la Consejería.
La tórtola europea: una especie con caza condicionada por la normativa
La tórtola europea está catalogada como vulnerable en el ámbito comunitario, por lo que su aprovechamiento cinegético solo se permite cuando los estados miembros cuentan con planes de gestión adaptativa que acrediten la estabilidad de las poblaciones. Castilla y León es una de las comunidades donde los censos han mostrado una evolución favorable, lo que ha hecho posible que la Comisión Europea autorizara la caza de la especie, aunque con condiciones muy estrictas.
La negociación entre la administración autonómica, los representantes del sector cinegético y las organizaciones conservacionistas ha sido larga. El resultado es un sistema de cupos que, según la Consejería, “garantiza que el número de capturas sea muy inferior al umbral que pondría en peligro la recuperación de la tórtola”. La orden deja fuera de la autorización a aquellos cotos cuyos datos de seguimiento no han sido considerados suficientes.
Impacto en el medio rural: motor económico y control poblacional
La autorización de la caza de la tórtola en 682 cotos tiene un efecto directo sobre buena parte del territorio de la comunidad. En muchos municipios, sobre todo en zonas con problemas de despoblación, la actividad cinegética es uno de los pocos motores económicos que quedan. Los cotos generan empleo —guardas, hostelería, tiendas de caza— y atraen a cazadores de otras regiones, que dejan ingresos en áreas donde el turismo convencional apenas tiene presencia.
Los responsables de los cotos valoran positivamente la decisión, pero insisten en que el sistema de cupos debe aplicarse con flexibilidad para no ahogar la rentabilidad de los acotados. “Si el cupo es demasiado bajo, la caza de la tórtola deja de ser un aliciente económico y muchos cotos se plantearán no abrir”, advierte el presidente de una asociación de cotos de la provincia de Zamora.
La orden responde a la petición del sector cinegético de poder cazar la tórtola con un control riguroso que garantice la sostenibilidad.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: La Orden AGR/743/2026 autoriza la caza de tórtola europea en 682 cotos de Castilla y León con cupos y registro de capturas.
- 👥 A quién afecta: A los cazadores, gestores de cotos y economías locales de las zonas rurales donde la caza es una actividad económica clave.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Un impulso a la actividad económica en áreas despobladas y un modelo que podrían seguir otras comunidades para autorizar la caza de la especie.

