EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El PSOE ha denunciado filtraciones de los audios de la declaración del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez Calama, calificándolas de atentado al Estado de derecho.
- ¿Quién está detrás? La portavoz Esther Mínguez y la secretaria de Organización, Rebeca Torró, han alzado la voz desde Ferraz.
- ¿Qué impacto tiene? La denuncia socialista eleva la presión sobre la Justicia y aviva el debate sobre la doble vara de medir en los procesos judiciales que afectan a la izquierda.
Esta misma mañana, el PSOE ha denunciado la filtración de los audios de la declaración judicial de José Luis Rodríguez Zapatero, calificándola de atentado contra el Estado de derecho. Ferraz ha alzado la voz a través de dos de sus dirigentes más visibles, que han reprochado una ‘doble vara de medir’ con los casos de corrupción que salpican a la izquierda y han criticado que las filtraciones se produzcan de forma sistemática cuando se investiga al partido.
La portavoz Esther Mínguez, en declaraciones a ‘La hora de La 1’ de TVE, ha sido contundente: «No estamos jugando al mismo nivel de cartas y estamos cansados de filtraciones». Mínguez ha señalado que los «tiempos con la izquierda» son «muchos más rápidos» cuando se juzga o se prejuzga, en contraste con los casos que afectan a la derecha. «Tanta documentación como se nos requiera, se la va a entregar y estamos viendo filtraciones», ha añadido.
La doble vara de medir que denuncia el PSOE
En paralelo, la secretaria de Organización, Rebeca Torró, ha subrayado en ‘Las mañanas de RNE’ que hay «demasiadas filtraciones en todos en los casos judiciales» que afectan al PSOE, un hecho que le «sorprende» porque constituye «un atentado contra el Estado de derecho». Su intervención ha ido en la misma línea: el partido colabora con la Justicia, pero observa cómo el secreto de sumario se convierte en papel mojado cuando la investigación apunta a las filas socialistas.
Ferraz ha puesto el foco en un episodio concreto: la filtración de unas facturas en la causa secreta que investiga el ‘caso Leire Díez’, relacionada con los pagos al abogado Jacobo Teijelo contratado por Santos Cerdán. «De una causa secreta, que es transparente y que colabora con la justicia, se filtran facturas», ha reprochado Mínguez. El contraste con otros procedimientos judiciales, según los socialistas, es flagrante. Torró ha recordado el caso del ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, condenado por filtrar en el entorno de Isabel Díaz Ayuso cuando hasta seis periodistas afirmaron que no había sido él.
«Hay filtraciones que se investigan, filtraciones que no se investigan y no jugamos con las mismas cartas o con las mismas reglas del juego», ha resumido la portavoz socialista, que ha insistido en su confianza en el Estado de derecho, pero no sin criticar que la Justicia «primero tendría que acusar de qué y sobre qué» para después poder defenderse. Mínguez ha señalado que a Zapatero no se le está dando «tiempo» para explicar, por ejemplo, el origen de las joyas que aparecieron en la caja fuerte del despacho del expresidente, después de que el juez Calama se negara a aplazar la declaración.
El PSOE se siente acorralado por un goteo de filtraciones que considera orquestado para dañar la reputación de la izquierda.
Zapatero, en el ojo del huracán: joyas y una audiencia sin aplazamiento
El entorno del expresidente ha trasladado a Ferraz la certeza de su inocencia. Zapatero declaró ante el juez Calama en el marco de la pieza separada del ‘caso Plus Ultra’, pero las filtraciones de los audios han enturbiado su intervención. El juez rechazó aplazar la declaración, lo que, a juicio del PSOE, ha privado al exlíder del tiempo necesario para recabar la documentación que aclarase el origen de las joyas. «Zapatero defendió su inocencia, nosotros confiamos en ella», ha zanjado Torró, quien ha subrayado que el expresidente sigue siendo una referencia moral y política, no solo para el partido, sino para toda la izquierda española.
La dirigente ha insistido en que la filtración del contenido de la declaración es un atentado contra los derechos fundamentales. «Todo absolutamente se filtra, pues a partir de ahí hacemos juicios de valor, juicios paralelos y sacamos nuestras propias conclusiones», ha lamentado. La estrategia de Ferraz, en este punto, es doble: denunciar la indefensión mediática y, al mismo tiempo, blindar la figura de Zapatero, uno de los activos históricos del partido.
El Eje del Poder Socialista
El episodio revela una tensión estructural entre el PSOE y determinados sectores judiciales que el partido percibe como hostiles. La denuncia de las filtraciones no es nueva, pero se intensifica cada vez que una investigación afecta a un cargo relevante del socialismo. El precedente más inmediato es el calvario judicial del ex fiscal general, que a ojos de Ferraz evidenció una asimetría en la persecución de las filtraciones. Ahora, el caso de Zapatero, una figura que ya no ocupa responsabilidad orgánica pero cuyo capital simbólico es enorme, reactiva este discurso.
En el plano territorial, el ruido judicial puede tener un efecto colateral en las comunidades gobernadas por el PSOE. Presidentes como Adrián Barbón o María Chivite, que comparecen periódicamente ante sus parlamentos autonómicos, ven cómo el clima de sospecha puede contagiarse, aunque la causa afecte a la esfera nacional. Ferraz es consciente de que la percepción de doble vara de medir puede movilizar al electorado de izquierdas, pero también erosionar la imagen de solidez institucional que el Gobierno de Pedro Sánchez necesita mantener en pleno ciclo de reformas.
La lectura a medio plazo apunta a una estrategia de confrontación controlada: denunciar las filtraciones con contundencia, pero sin dinamitar los puentes con la judicatura. Fuentes de Ferraz consultadas por Moncloa.com confirman que la Ejecutiva Federal analizará el asunto en su próxima reunión, aunque descartan, por ahora, una comisión de investigación parlamentaria. El PSOE se mueve en un equilibrio delicado: defender la presunción de inocencia de Zapatero sin que ello parezca un ataque frontal al poder judicial. «No se trata de erosionar al Estado de derecho, sino de pedir que se respete a todos por igual», resumen las fuentes.
La oposición, con el PP a la cabeza, ha evitado comentar las filtraciones y se ha limitado a recordar la gravedad del ‘caso Plus Ultra’. En Ferraz ven en este silencio una coartada para sostener la tesis de la doble vara de medir y para poner el foco en el contraste entre la celeridad con la que se filtran los asuntos de la izquierda y la lentitud de las causas que afectan a la derecha. El próximo hito judicial, la posible citación de otros testigos, marcará el ritmo de la ofensiva socialista.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Las filtraciones interesadas contra el PSOE atentan contra el Estado de derecho y evidencian una doble vara de medir inaceptable.
- Protagonista: Esther Mínguez (portavoz del PSOE) y Rebeca Torró (secretaria de Organización).
- Próximo hito: La Ejecutiva Federal analizará las denuncias en su primera reunión ordinaria de julio.
