La crisis RAM cancelación móvil se lleva por delante el presupuesto más esperado: Nothing cancela el CMF Phone 2 Pro por el disparado coste de la memoria.
Claves de la operación
- Los costes de la memoria se han duplicado en el segmento de gama baja. Carl Pei, CEO de Nothing, admitió la semana pasada que para el Phone 4A el coste de la RAM se duplicó, haciendo inviable el modelo CMF.
- Nothing prefiere no lanzar antes que lanzar mal. El cofundador Akis Evangelidis confirmó en X que no habrá sucesor del CMF Phone 2 Pro este año porque no pueden ofrecer un salto real a un precio competitivo.
- La crisis ‘RAMageddon’ golpea a todos los fabricantes de gama media. La escasez de chips de memoria empujada por la demanda de IA y los smartphones premium está encareciendo componentes clave, afectando a marcas como Xiaomi, Motorola o realme.
Nothing, la compañía liderada por Carl Pei, ha pasado de ser una promesa viral a un actor consolidado en el segmento de smartphones con diseño diferencial. Su submarca CMF —siglas de Color, Material, Finish— se lanzó en 2024 como apuesta radical por la relación calidad-precio, con teléfonos que rara vez superaban los 250 euros. Pero ahora, la subida imparable del precio de los módulos de memoria RAM ha roto la ecuación. Evangelidis, cofundador de la empresa, fue claro en un hilo en X este fin de semana que no es posible construir un terminal que represente un avance real respecto al CMF Phone 2 Pro con los costes actuales.
El propio Carl Pei ya había dado la voz de alarma días atrás al señalar que, para el Nothing Phone 4A —su modelo de gama media—, los costes de la memoria RAM se habían duplicado en apenas unos meses. Ese sobrecoste, que en teléfonos de precios más altos puede absorberse con un ajuste de margen, resulta letal en la franja de los 200 euros. CMF no puede subir el precio sin traicionar su propuesta de valor ni puede reducir prestaciones sin defraudar a una comunidad exigente que espera un diseño icónico con un rendimiento aceptable.
RAMageddon: cómo la memoria ha reventado las cuentas de los móviles baratos
La cancelación del CMF Phone 2 Pro no es un caso aislado. La industria lleva meses lidiando con lo que los analistas han bautizado como ‘RAMageddon’: la confluencia de una demanda disparada de módulos de memoria por parte de los servidores de IA y la limitada capacidad de producción. Los fabricantes de smartphones de entrada se encuentran atrapados. Subir el precio de venta al público un 20% expulsaría a buena parte de su base de clientes en mercados como España, donde el 60% de los terminales vendidos cuestan menos de 300 euros. Bajarlo no es una opción cuando el coste de la memoria se ha comido ya todo el margen.
En el caso de CMF, el dilema es aún más agudo porque la marca se sustenta en un diseño industrial muy cuidado y un ecosistema de accesorios que debe mantener coherencia estética. Un CMF Phone 2 Pro a 279 euros con 8 GB de RAM habría sido un bombazo comercial, pero a 329 euros chocaría frontalmente con las ofertas de Xiaomi, realme Motorola. Nothing ha preferido guardar el proyecto en un cajón y esperar a que los precios de los semiconductores se estabilicen. Un movimiento prudente, pero con coste de oportunidad.
No lanzar un modelo este año vale más que lanzarlo mal y perder la credibilidad de una marca que se juega la percepción de valor en cada producto.
Por qué la crisis RAM está redibujando el mapa de la telefonía barata
La decisión de Nothing tiene implicaciones que van más allá de su catálogo. La firma británica —con fuerte presencia en el mercado español gracias a acuerdos con los principales operadores— se queda sin un producto de alto volumen justo en la temporada de vuelta al cole y Black Friday, lo que abre un hueco que sus rivales no tardarán en ocupar. Xiaomi ya ha avanzado que su Redmi Note 14 mantendrá un precio agresivo, y Motorola prepara una nueva hornada de terminales de la serie G con hasta 12 GB de RAM en la versión más económica.
No obstante, el verdadero damnificado puede ser el consumidor español. La franja de los 200-250 euros, que en 2025 concentró el 40% de las ventas de smartphones en España, se vacía de modelos competitivos. La inflación de los componentes amenaza con empujar a muchos usuarios hacia teléfonos de menor calidad o a alargar la vida de sus terminales actuales, lo que ralentizaría la renovación del parque móvil y, de rebote, la adopción de tecnologías como el 5G avanzado o la carga rápida universal.
Análisis: la apuesta por el bajo coste choca con la realidad del margen
En esta redacción observamos que la cancelación del CMF Phone 2 Pro es, en realidad, un voto de confianza en el valor a largo plazo de la submarca CMF. Lanzar un producto con menos RAM de la esperada o con un diseño reciclado habría sido pan para hoy y hambre para mañana. La comunidad de usuarios de Nothing es muy vocal en redes y cualquier decepción se habría traducido en una pérdida de tracción muy costosa de revertir.
Sin embargo, el movimiento también revela la fragilidad de un modelo de negocio basado en el mito del ‘smartphone barato con alma de premium’. La desaparición de BQ en España ya mostró que el segmento de la gama baja es un campo de minas donde los márgenes son ridículos y la fidelidad del cliente, mínima. La crisis RAM no hace más que acelerar una selección natural que separará a las marcas con capacidad de integración vertical de las que dependen de proveedores externos. Nothing no fabrica sus propios chips, lo que la deja a merced de los vaivenes del mercado de semiconductores.
El banco de pruebas será este verano. Si la demanda de memorias se relaja tras el pico de pedidos de IA, los precios podrían moderarse hacia finales de año y Nothing retomaría el proyecto para 2027. Pero si la tensión persiste, la empresa tendrá que replantearse por completo su estrategia de gama de entrada, tal vez virando hacia un modelo de suscripción o hacia acuerdos de licencia que trasladen el riesgo a un socio. De momento, la lección es clara: en el ecosistema móvil de 2026, la memoria manda.

