El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha confirmado que el proceso para modificar las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura arrancará en las próximas semanas. La vicepresidenta y ministra Sara Aagesen hizo el anuncio este pasado viernes, 19 de junio, durante una visita a la base de la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales en la provincia de Toledo.
Las reglas de explotación determinan los volúmenes de agua que pueden trasvasarse cada mes desde los embalses de Entrepeñas y Buendía hacia el sureste peninsular. Su modificación no es un trámite menor: de ellas dependen los riegos de buena parte de las provincias de Alicante, Murcia y Almería, donde el trasvase es la fuente principal de agua para la agricultura intensiva.
El anuncio: un proceso participativo para decidir el futuro del trasvase
En declaraciones a los medios, Aagesen subrayó que el Gobierno pondrá en marcha un «proceso de participación activa» con todos los agentes implicados, sin concretar aún el calendario. La fórmula prevista es la de reuniones técnicas y consultas con las comunidades de regantes, las organizaciones agrarias y otras administraciones, con el objetivo de alcanzar un consenso amplio sobre los cambios necesarios.
La revisión de las reglas de explotación es una vieja reivindicación del sector agrario del Levante, que considera que las normas actuales, heredadas del real decreto de 2014, no se ajustan a la realidad climática ni a las necesidades hídricas de la zona. Las organizaciones de regantes llevan tiempo pidiendo más flexibilidad en los envíos y una revisión de los niveles mínimos de reserva que activan los recortes. Asimismo, la revisión se enmarca en el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, que alerta sobre la mayor variabilidad de las lluvias y la necesidad de modernizar la gestión hídrica intercuencas.
La modificación de las reglas de explotación es una de las decisiones hídricas más relevantes de los próximos años para la agricultura del sureste español.
¿Por qué son clave las reglas de explotación?
Las reglas de explotación del acueducto Tajo-Segura establecen el régimen de caudales máximos trasvasables en función de las reservas de los embalses de cabecera, así como los usos prioritarios del agua. Cada mes, una comisión técnica decide el volumen que se envía al sureste aplicando esas normas, que determinan si el trasvase está en nivel de normalidad, alerta o emergencia.
Un cambio en estas reglas puede traducirse en un mayor o menor volumen de agua disponible para riego, pero también en nuevas condiciones ambientales en el Tajo. Por eso, el proceso se presenta complejo y con intereses contrapuestos entre las comunidades autónomas.
El impacto en los regadíos del Levante
Para las explotaciones agrícolas de Alicante, Murcia y Almería, el trasvase Tajo-Segura es literalmente una cuestión de supervivencia. De sus caudales dependen miles de hectáreas de cultivos de alto valor, como frutales, hortalizas y cítricos, que generan una parte muy significativa de la producción hortofrutícola nacional y miles de empleos directos.
Cualquier modificación que afecte a la cantidad o regularidad de los envíos tendrá consecuencias directas sobre la planificación de los cultivos, las inversiones en sistemas de riego y la viabilidad de muchas explotaciones familiares. Los regantes confían en que el proceso participativo dé voz a sus demandas y se traduzca en unas reglas más seguras y adaptadas a la realidad productiva del sureste.
Mientras tanto, el sector permanece a la espera de que el MITECO concrete el calendario y la metodología del proceso, sabiendo que el debate no solo afecta al reparto del agua, sino también a la ordenación del territorio y a la fijación de población en un área donde la agricultura es el principal motor económico.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: El MITECO ha anunciado el inicio del proceso participativo para cambiar las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura.
- 👥 A quién afecta: A los regantes de Alicante, Murcia y Almería, que dependen del trasvase para el riego de miles de hectáreas.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: La nueva normativa podría modificar los caudales disponibles y las condiciones de explotación, con impacto directo en la producción agrícola y el empleo en la zona.
