Los hoteles de Andalucía rozaron los 5,8 millones de pernoctaciones en mayo de 2026, un 3 % más que en el mismo mes del año anterior, y encadenan ya cuatro meses consecutivos de crecimiento. La fuerza del turismo extranjero, con un aumento del 5,8 % en las noches de hotel, compensó el leve retroceso del viajero nacional, según los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El mes dejó 5,78 millones de pernoctaaciones reservadas en los establecimientos hoteleros de la comunidad. De ellas, 3,58 millones correspondieron a visitantes internacionales, frente a los 2,19 millones de residentes en España, que registraron una caída del 1,2 %. En número de viajeros, los hoteles andaluces recibieron 1,09 millones de turistas extranjeros (+3,8 %) y 968.276 nacionales (+1,1 %).
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Andalucía registró 5,78 millones de pernoctaciones hoteleras en mayo, un 3 % más que en 2025, el mejor mayo de su serie histórica.
- ¿Dónde y quién? La provincia de Almería lideró el avance relativo, mientras que Málaga concentró el 39 % de todas las noches. Los datos los publicó el INE.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? La tarifa media diaria subió a 124,81 euros, un 5,6 % más, pero la ocupación fue del 59 %, aún por debajo de la media nacional, lo que sugiere margen para seguir sumando empleo y actividad económica en los meses de verano.
El tirón del turismo extranjero impulsa el récord de mayo
Los indicadores muestran que el motor internacional es ya el principal sustento de la hotelería andaluza. El acumulado de enero a mayo refleja un incremento del 4,4 % en las pernoctaciones totales, hasta los 20,36 millones, con casi 867.000 noches más que en el mismo período de 2025. Los turistas extranjeros sumaron más de 12 millones de estancias en esos cinco meses, lo que significa que tres de cada cuatro noches de hotel en Andalucía corresponden a un visitante internacional.
El número de huéspedes también avanzó en el acumulado anual: 7,62 millones de viajeros, un 4,9 % más. En este caso, el crecimiento de los viajeros nacionales fue más intenso (+8,1 %), hasta rozar los 3,94 millones, mientras que los extranjeros apenas crecieron un 1,6 %, hasta 3,69 millones. Esa diferencia se explica porque los turistas internacionales realizan estancias más largas, lo que dispara las pernoctaciones.
Los precios hoteleros en Andalucía subieron un 3,1 % respecto a mayo de 2025, un incremento inferior a la media nacional del 5 %. Sin embargo, la tarifa media diaria por habitación ocupada alcanzó los 124,81 euros, un 5,6 % más, y los ingresos por habitación disponible se situaron en 87,67 euros, casi un 6 % por encima de los del año anterior. Es decir, los hoteles no solo vendieron más noches, sino que las vendieron más caras y con mejor rendimiento.
Andalucía recibe tres de cada cuatro pernoctaciones hoteleras de turistas extranjeros y la tarifa media diaria subió un 5,6 %, lo que consolida al sector como el principal motor de creación de empleo de la comunidad.
Almería, la provincia que más crece, y el mapa hotelero andaluz
La distribución provincial de las pernoctaciones de mayo confirma el dominio de Málaga, que acaparó cerca del 39 % del total con 2,3 millones de noches, según los datos del INE. Le siguieron Cádiz, con 890.000; Sevilla, con 780.000; y Granada y Almería, ambas en torno a las 550.000.
El dato más dinámico lo aportó Almería, que fue la provincia andaluza con el mayor incremento relativo de pernoctaciones en el mes, gracias en buena medida a la pujanza del turismo internacional en la costa. En el extremo opuesto, Jaén y Córdoba cerraron mayo con descensos respecto al año anterior, lo que evidencia la diferente velocidad de recuperación entre el litoral y el interior.
La ocupación media se situó en el 59 %, por debajo del promedio nacional del 61,5 %. Sevilla y Málaga volvieron a destacar con tasas del 68,3 % y del 67,8 %, respectivamente, muy por encima del resto, lo que las mantiene como los destinos urbanos más demandados de la región.
La Lectura Andaluza
El comportamiento del sector hotelero en mayo confirma una tendencia que se ha ido consolidando desde la salida de la pandemia: el turismo extranjero tira con más fuerza que nunca del negocio, y las provincias con litoral y buena conexión aérea son las que más partido sacan. Almería, que durante años había quedado rezagada en el ranking turístico andaluz, emerge este año como la provincia con el mayor crecimiento relativo, lo que evidencia el acierto de la diversificación de mercados y la mejora de su conectividad aérea en los últimos ejercicios.
Para el ciudadano andaluz, estas cifras tienen un impacto directo: el turismo ya emplea a más de 460.000 trabajadores en la comunidad, según los últimos registros de afiliación a la Seguridad Social, y cada punto de incremento de las pernoctaciones extranjeras se traduce en demanda de mano de obra en hostelería, transporte, ocio y servicios auxiliares. La subida de la tarifa media, además, apunta a un visitante con mayor poder adquisitivo, lo que permite mejorar los salarios y la calidad del empleo en un sector tradicionalmente marcado por la temporalidad.
De cara al verano, la previsión es que los indicadores sigan al alza. La Junta de Andalucía mantiene activas las campañas de promoción en mercados estratégicos como Reino Unido, Alemania, Países Bajos y los países nórdicos, lo que, unido al aumento de frecuencias en los aeropuertos de Málaga y Sevilla, hace esperar un tercer trimestre muy positivo. El reto estará en conseguir que ese dinamismo llegue también a las provincias del interior, donde la ocupación sigue por debajo de la media y donde el turismo de escapada o de naturaleza puede complementar la oferta de sol y playa.
Con 20,36 millones de noches hoteleras en los primeros cinco meses del año y el mejor mayo de su historia, Andalucía se consolida como uno de los motores turísticos del sur de Europa. La clave, como reflejan los datos, es la capacidad de atraer a un viajero internacional que cada vez gasta más y se queda más días. Y, en ese escenario, la comunidad parte con una ventaja que pocos destinos pueden igualar: la combinación de patrimonio, clima, gastronomía y una planta hotelera renovada que, mes a mes, bate todos los registros.

