Seis museos de València funcionan como refugios climáticos ante la ola de calor: el IVAM y el CCCC, en la red de protección urbana

El IVAM, el CCCC y otras cuatro salas se suman a la red municipal de protección, mientras Compromís denuncia que muchos refugios cierran en agosto.

En los días de canícula, cuando el poniente convierte las calles de València en una olla a presión, seis museos de la ciudad abren sus puertas como un salvavidas térmico. El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) y el Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC) son los últimos en incorporarse a la Red de Refugios Climáticos de València, una iniciativa que transforma la cultura en un servicio público esencial frente a las olas de calor.

La red de museos que combate el calor con arte

A finales de julio, la Conselleria de Cultura integró al IVAM en la Red de Refugios Climáticos de València, un sistema municipal que ya contaba con otros cinco centros museísticos. El IVAM, el CCCC y el Museu de les Ciències Príncep Felip se unen así a espacios como el MuMA de Alzira y los tres museos municipales: el de la Ciutat, el de Història y el de Ciències Naturals en los jardines de Viveros.

La directora del IVAM, Blanca de la Torre, explicó que “ser refugio climático significa ampliar la función social del museo: ofrecemos un espacio de cuidado, encuentro y protección frente a uno de los grandes retos de nuestro tiempo”. El centro ha lanzado la campaña En el museo no se siente el poniente, con talleres intergeneracionales, paseos cantados y una “Sala blanda” para familias con bebés.

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El Centre del Carme (CCCC) se sumó a la red esa misma semana. En el CCCC sus áreas de descanso climatizadas, con wifi y acceso a fuentes de agua, han sido un éxito rotundo: en julio recibió más de 28.000 visitantes, aunque no se distingue quién acudió a la oferta cultural y quién buscaba simplemente refugio del calor. El Carme también abre en agosto por las noches con su ciclo CCCCinema d’Estiu.

Más que cultura: un servicio social en agosto

Los museos abren sus puertas para algo más que la contemplación artística. En un verano especialmente caluroso, la cultura se convierte en un mecanismo de protección urbana. La red de refugios climáticos incluye, además de los museos, centros cívicos y bibliotecas, pero la incorporación de instituciones culturales emblemáticas dota de una nueva dimensión al proyecto.

Según la Conselleria de Cultura, el objetivo es que los ciudadanos, sobre todo los más vulnerables, dispongan de un espacio climatizado donde resguardarse del poniente. El IVAM abre de martes a domingo, de 10 a 20 horas, igual que el Carme. El Museu de les Ciències amplía hasta las 21 horas. El MuMA de Alzira, sin embargo, solo funciona de 11 a 13:30 horas, un horario muy limitado que contrasta con la demanda.

Convertir un museo en refugio climático no implica rebajar su misión cultural, sino ampliar su responsabilidad social ante el calentamiento del planeta.

El Escenario Valenciano

La red de refugios climáticos no está exenta de polémica. El grupo municipal de Compromís en el Ayuntamiento ha denunciado que, de los más de 40 refugios anunciados, 27 cierran al menos un día a la semana, 18 casi siempre por las tardes y 12 durante todo el mes de agosto. Por ejemplo, el centro municipal Chalet Aben Al Abbar o la Alquería Albors permanecen cerrados este mes. Una situación que, según la formación, desvirtúa la función de protección anunciada.

Mientras, el Consistorio ha convocado un concurso de propuestas urbanísticas para crear nuevos refugios bioclimáticos dirigido a estudiantes, con un premio de 500 euros. Una iniciativa que busca implicar a los futuros arquitectos en la adaptación de la ciudad al calor extremo, un problema que ya es estructural en todo el Mediterráneo.

La Comunitat Valenciana no es la única que ha apostado por los refugios climáticos culturales. Ciudades como Barcelona llevan años desarrollando redes similares de espacios públicos climatizados, aunque la integración de los grandes museos valencianos añade un sello distintivo. Con el cambio climático avanzando, los expertos advierten que las olas de calor serán cada vez más frecuentes e intensas, y los servicios públicos deberán adaptarse. La cultura en València ya ha dado un paso al frente.

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Ficha del Caso

  • El caso: La ciudad de València ha integrado seis de sus museos en la Red de Refugios Climáticos para ofrecer a la ciudadanía espacios frescos durante las olas de calor, combinando arte y protección social.
  • Datos importantes: El IVAM, el CCCC, el Museu de les Ciències, el MuMA y tres museos municipales son los espacios integrados. En julio, solo el CCCC recibió más de 28.000 visitantes. Compromís ha denunciado que muchos refugios cierran en agosto.
  • Resumen: La iniciativa transforma los museos en un servicio público esencial, aunque los horarios limitados de algunos centros y las quejas de la oposición ponen en evidencia la necesidad de una política de refugios más robusta ante el cambio climático.