La Policía Nacional ha detenido en el aeropuerto de Valencia a un futbolista neerlandés de 20 años, identificado como L.Z., como presunto autor de dos agresiones sexuales a una joven de 18 años. La denunciante, que se encontraba de visita en la ciudad con dos amigas, relató que ambos delitos ocurrieron en la madrugada del miércoles 5 de agosto en las inmediaciones de una discoteca ubicada en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
La víctima y el ahora investigado se conocieron esa noche en el reservado del local, donde el grupo de neerlandeses —L.Z., su hermano y un amigo— invitó a las chicas a compartir mesa. Según la declaración de la joven, que se ha mantenido invariable, hubo una primera relación sexual consentida en la zona inferior del puente del Assut de l’Or, pero, al concluir, el hombre le exigió practicarle una felación.
Ella se negó y manifestó su deseo de regresar con sus amigas. Sin embargo, el presunto agresor la obligó a arrodillarse y consumó una primera violación; a continuación, forzó una penetración anal a la que la chica también se opuso con rotundidad. El detenido habría grabado parte de la agresión y la habría compartido , extremo que la Policía Nacional está tratando de confirmar mediante el volcado de su teléfono.
El examen forense realizado esa misma noche en un hospital de Valencia, tras activarse el protocolo de agresiones sexuales, evidenció lesiones en las piernas y en otras zonas del cuerpo de la víctima compatibles con el delito descrito. La amiga que la acompañó al baño de la discoteca fue quien alertó al 091, pero el sospechoso y sus acompañantes ya habían abandonado el establecimiento.
Gracias a las fotografías que una de las testigos había tomado, los investigadores de la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional alertaron a los agentes del aeropuerto de Manises. El presunto autor se disponía a embarcar en un vuelo con destino a Ámsterdam. La detención se produjo minutos antes de que subiera al avión.
La joven sostuvo en todo momento que el primer acto fue consentido, mientras que las dos relaciones posteriores fueron forzadas y ejecutadas contra su voluntad.
Tras pasar la noche en los calabozos del complejo policial de Zapadores, L.Z. fue puesto a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Valencia, en funciones de guardia. El juez de la plaza 6, encargado del caso, decretó su libertad provisional sin medidas cautelares después de que la fiscalía no solicitara ninguna medida restrictiva.
El investigado, que no es futbolista profesional y reside en los Países Bajos, abandonó España sin ninguna restricción tras la vista judicial. El juzgado le ha advertido de que deberá comparecer si es citado para continuar con la instrucción del procedimiento.
Mientras, la Policía Nacional prosigue con el análisis del teléfono móvil del presunto autor para verificar si grabó y distribuyó imágenes de la agresión. La víctima, que también ha regresado a su país de origen, tendrá que regresar si la autoridad judicial la requiere, ya que se rechazó la práctica de la prueba preconstituida, una herramienta que habría evitado que tuviera que revivir los hechos en una futura declaración.
