Sant Joan con ola de calor: Cataluña activa alerta máxima en 110 municipios por incendios

La Generalitat refuerza dispositivos y suspende más de 400 hogueras autorizadas ante el riesgo extremo. Protecció Civil pide no usar pirotecnia a menos de 500 metros del bosque.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los vecinos y visitantes de 110 municipios de 12 comarcas catalanas con nivel 3 del Pla Alfa, así como a quienes celebren la verbena en zonas cercanas a bosques.
  • ¿Cuándo ocurre? Durante la noche del 23 al 24 de junio, en plena ola de calor con temperaturas extremas.
  • ¿Qué cambia hoy? Se suspenden más de 400 hogueras autorizadas y se prohíbe la pirotecnia a menos de 500 metros de cualquier masa forestal. Los Bombers activan un refuerzo operativo y los Agentes Rurales vigilan para prevenir incendios.

Cataluña celebra esta noche la verbena de Sant Joan bajo la primera ola de calor del verano y con un riesgo extremo de incendios forestales. La Generalitat ha activado la alerta máxima en 110 municipios de una docena de comarcas, donde el Pla Alfa alcanza el nivel 3 por peligro muy alto de fuego. Protecció Civil mantiene el plan Procicat en alerta y ha instado a la población a extremar la prudencia.

Las restricciones: ni hogueras ni petardos cerca del bosque

La medida más llamativa es la suspensión de más de 400 hogueras que ya tenían autorización. Protecció Civil pide además no usar pirotecnia ni lanzar petardos a menos de 500 metros del bosque, y llama la atención sobre la obligación de avisar al 112 ante cualquier columna de humo o llama visible. Las comarcas en situación más crítica son Anoia, Bages, Ribera d’Ebre y Terra Alta, donde el plan Infocat está en prealerta por peligro muy alto de incendio.

Los Bombers han activado un refuerzo operativo en en las regiones con más riesgo, mientras los Agentes Rurales centrarán sus esfuerzos en la prevención, sobre todo durante las horas centrales de la verbena. La combinación de temperaturas que rozan los 40 grados en algunos puntos y una humedad relativa muy baja convierte cualquier chispa en una amenaza.

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Despliegue de seguridad en Barcelona y otros municipios

En Barcelona, la Guardia Urbana desplegará un dispositivo especial, en toda la ciudad para prevenir incidentes. Se prestará atención a los puntos donde pueda haber acumulación de materiales combustibles y a las zonas forestales del Parque de Collserola, especialmente en los distritos de Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó y Nou Barris. También se reforzarán los controles de alcoholemia y consumo de drogas.

Las playas, que permanecerán abiertas hasta las 6 de la mañana, contarán con cámaras de videovigilancia activas en el paseo Marítimo y con dos puntos lila nocturnos en las playas del Somorrostro y del Bogatell. Para la limpieza posterior, se sumarán 532 personas al dispositivo habitual, de modo que más de 1.000 operarios peinarán la ciudad tras la verbena.

En Castelldefels, el Ayuntamiento ha prohibido por primera vez la instalación de casetas de venta de petardos. La web municipal recuerda que el municipio es “especialmente vulnerable a los incendios forestales, por lo que es clave adaptar la fiesta a esta realidad”.

La pirotecnia a menos de 500 metros del bosque puede convertir una noche de fiesta en una emergencia que movilice a centenares de efectivos.

El mayor peligro: la pirotecnia en una noche de calor récord

Cada verano, la primera ola de calor coincide con Sant Joan, y el uso masivo de pirotecnia suele multiplicar las salidas de los Bombers. Los servicios de emergencia recuerdan que la ecuación es explosiva: altas temperaturas, baja humedad y material combustible. En años anteriores, despistes con petardos en zonas del Baix Llobregat o el Alt Empordà obligaron a desalojos y cortes de carreteras.

El Govern insiste en la responsabilidad ciudadana como primera barrera. Mientras dure la alerta, cualquier conducta negligente puede tener consecuencias graves en un territorio donde el 63% de la superficie es forestal. Para los próximos días no se espera un alivio térmico, por lo que el dispositivo preventivo se mantendrá activo. La lectura de la Generalitat es clara: la verbena puede esperar; la seguridad, no.