EH Bildu ha denunciado este viernes 26 de junio en el Parlamento Vasco que la Diputación Foral de Bizkaia está practicando dumping fiscal y copiando el modelo de la Comunidad de Madrid, según ha recogido elDiario.es. La formación abertzale considera que las últimas medidas fiscales aprobadas por la institución foral, especialmente las deducciones por gimnasio y seguros médicos privados, introducen una competencia desleal entre territorios y priman a las grandes fortunas.
El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d’Anjou, ha defendido la autonomía fiscal de las diputaciones forales en el marco del concierto económico y ha asegurado que existe coordinación entre las tres haciendas vascas. ‘Armonizar no es uniformizar’, ha señalado D’Anjou, que ha acusado a EH Bildu de romper la armonización fiscal cuando gobernaba en la Diputación Foral de Gipuzkoa en 2012.
Las acusaciones de competencia desleal y el modelo madrileño
El parlamentario de EH Bildu Gorka Ortiz de Guinea ha sido el encargado de exponer las críticas durante el pleno de control. A su juicio, las medidas presentadas por Bizkaia ‘encantan a las multinacionales y a la CEOE’ y han sido anunciadas en Madrid ante empresarios como Antonio Garamendi, a quien ha calificado de ‘pseudoliberal defensor de los grandes rentistas’. Ortiz de Guinea ha recordado que Garamendi defiende una armonización fiscal ‘a la madrileña’, la misma que, según EH Bildu, impulsa la diputación vizcaína.
‘¿Es la armonización a la que quiere llegar Bizkaia con su revolución fiscal?’, ha interpelado al consejero. El parlamentario ha advertido de que las deducciones fiscales para el uso de gimnasios o la contratación de seguros privados de salud ‘es de chiste pagar con dinero público’ y suponen ‘una política fiscal hecha a medida de grandes fortunas, de los grandes capitales en perjuicio de los menores. Este tipo de beneficios, ha añadido, enviará ‘un mensaje aberrante’ al resto de la ciudadanía y comprometerá la financiación futura de la sanidad pública.
Ortiz de Guinea ha recabado el respaldo de las palabras del vicelehendakari socialista Mikel Torres, quien en su día dijo que estas medidas amenazan la armonización fiscal. Por ello, ha preguntado al Gobierno Vasco ‘qué va a hacer para que haya armonización entre los territorios’, extendiendo la duda sobre si Gipuzkoa y Araba seguirán el mismo camino o si solo Bizkaia implantará esas políticas.
La respuesta del Gobierno Vasco: autonomía fiscal pero coordinación
El consejero de Hacienda ha ratificado el apoyo del Ejecutivo autonómico a las medidas de Bizkaia. ‘El Gobierno Vasco respalda totalmente que las diputaciones forales utilicen la capacidad que nos reconoce el Concierto Económico para desarrollar las medidas que se consideren más apropiadas en cada momento para Euskadi. Nuestro sistema funciona’, ha manifestado D’Anjou. Según el consejero, la reforma anunciada por Bizkaia es la continuación de la revisión fiscal aprobada el año pasado, en la que las tres diputaciones trabajan de forma coordinada, aunque cada una a su ritmo.
D’Anjou ha afeado a EH Bildu que critique ahora la competencia fiscal cuando fue la propia formación quien rompió la armonización en 2012 al imponer el impuesto a las grandes fortunas desde la Diputación de Gipuzkoa. En su intervención, ha asegurado que ‘los territorios históricos ejercen su capacidad de autogobierno fiscal, hay coordinación entre los territorios y hay responsabilidad institucional’, y ha descartado intervenir para uniformizar las políticas fiscales.
El debate en el Parlamento Vasco refleja las tensiones recurrentes dentro del sistema foral, donde cada diputación tiene potestad para legislar en impuestos como el IRPF o Sociedades, siempre que no invada competencias estatales y respete los principios de armonización acordados en la Comisión Mixta del Concierto.
El choque por las medidas fiscales de Bizkaia reabre la discusión sobre la armonización vasca y la competencia entre territorios históricos.
El concierto económico como marco de la tensión
El concierto económico permite a las haciendas forales recaudar y gestionar la mayoría de los impuestos, con la obligación de contribuir al Estado mediante el cupo. Sin embargo, la capacidad de cada territorio para modificar tipos impositivos o crear deducciones sin un acuerdo previo ha generado episodios de competencia fiscal interna. El caso más citado por la oposición es el de las deducciones al cine, que llevaron a la construcción de un centro de rodajes en Amurrio (Araba) y a que Bizkaia se planteara otro en Orduña.
EH Bildu considera que, con las últimas decisiones de Bizkaia, se está ‘creando una absoluta desarmonización’ que recordaría al modelo fiscal de la Comunidad de Madrid, basado en bajos impuestos y deducciones que atraen a grandes patrimonios. La referencia a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha sido explícita por parte de Ortiz de Guinea, que ve en las políticas de la diputación vizcaína una réplica del ‘modelo de Ayuso’.
El Gobierno Vasco, sin embargo, insiste en que la armonización no supone uniformidad y que la reforma en curso responde al objetivo común de reforzar la economía productiva. Las próximas reuniones de la Comisión Mixta del Concierto serán claves para evaluar si estas diferencias conducen a un nuevo pacto de coordinación o si la brecha entre las visiones del PNV y de EH Bildu se agranda en el ámbito fiscal.

