El incendio forestal de Pradela, en el término municipal de Villafranca del Bierzo (León), ha sido elevado al Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR-2) durante la noche del 27 de junio, según ha confirmado la Consejería de Medio Ambiente y Energía de la Junta de Castilla y León. La reproducción de varios focos ha puesto en peligro a poblaciones colindantes, lo que ha obligado a declarar este nivel de emergencia, que implica medidas de socorro y protección de bienes.
La reproducción de focos y la elevación al nivel IGR-2
El incendio, que se originó el pasado 24 de junio por el impacto de un rayo durante un episodio de tormentas eléctricas, había sido dado por estabilizado durante la mañana del sábado. De hecho, la Junta lo había rebajado al Índice de Gravedad Potencial 1, igual que los fuegos de Vega de Valcarce y San Vicente, que sí mantienen esa condición estable. Sin embargo, la aparición de nuevos focos durante la tarde y la noche del 27 de junio cambió radicalmente el escenario, forzando a la administración autonómica a elevar la gravedad al IGR-2. Esta clasificación, que implica una amenaza seria para núcleos de población, conlleva la movilización de recursos de socorro y la adopción de medidas preventivas para garantizar la seguridad de las personas. Los servicios de emergencia han descrito la situación como una reactivación del frente que había permanecido controlado hasta esa franja horaria.
Origen del fuego y evolución desde el 24 de junio
El fuego de Pradela tuvo su inicio en una tormenta eléctrica que afectó a la provincia de León el 24 de junio, generando una alta simultaneidad de incendios. Ante esa situación, la Junta de Castilla y León activó la Situación Operativa 1 (el nivel máximo de coordinación ante incendios simultáneos), la primera vez que se aplicaba en la campaña de este año. Tras una aparente mejoría, el incendio se mantuvo dentro de límites controlados y se rebajó la alerta, pero la reactivación de la noche del 27 de junio contrarrestó esas expectativas. Las condiciones meteorológicas, con la bajada de temperaturas y el aumento de la humedad previstos para la madrugada, son ahora la esperanza de los equipos de extinción.
La reactivación del incendio ha puesto en jaque a varias poblaciones del entorno de Villafranca del Bierzo, lo que obliga a mantener una vigilancia extrema durante toda la noche.
Medios desplegados y previsión para la madrugada
Según los datos facilitados por la Consejería, a lo largo del sábado trabajaron en la zona 34 medios de extinción. Con la llegada de la noche, el operativo quedó reducido a 16 efectivos, de los cuales nueve son terrestres, centrados en contener el avance de las llamas y evitar nuevas reproducciones. Los equipos de emergencia confían en que el descenso de las temperaturas y el aumento de la humedad durante la madrugada contribuyan a mejorar las condiciones de extinción. La vigilancia se mantiene en toda la zona, especialmente en las áreas más próximas a Villafranca del Bierzo, donde la amenaza a bienes y personas se considera seria.
La Junta de Castilla y León no ha informado de evacuaciones forzosas por el momento, aunque la situación se evalúa de manera continua. La población de la zona permanece atenta a las indicaciones de los servicios de emergencia mientras el operativo nocturno trabaja para contener los focos activos y prevenir que el incendio gane terreno hacia las poblaciones.

