La rebelión de los policías municipales de Madrid contra Almeida

Los policías locales del Ayuntamiento de Madrid se van a concentrar mañana convocados por el sindicato CSIF para denunciar «la imposición de un acuerdo en Policía Municipal del Ayuntamiento de Madrid que recorta derechos y conciliación», según reza en un comunicado.

En las últimas 24 horas ha habido un lio importante. Por una parte, se rompieron la negociaciones y los sindicatos de representación laboral no se ponían de acuerdo entre ellos, por otra parte los sindicatos UPM, CPPM y CSIT-Pla respaldaban el acuerdo, mientras que UGT, CCOO y CSIF lo rechazaban tras sus consultas internas. Ante esta ruptura el Ayuntamiento decidió posponer la firma de un acuerdo para el nuevo convenio con la plantilla de Policía Municipal dividida.

El preacuerdo laboral había sido alcanzado la pasada semana entre el Ayuntamiento y los representantes sindicales, tras meses de negociación. Sin embargo, la ratificación interna dejó patente la división existente entre los agentes de la Policía Municipal. El punto crítico parece ser el cómputo de horas trabajadas los fines de semana.

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Desde CSIF explican que «no se puede permitir que el Ayuntamiento de Madrid saque adelante un acuerdo para la Policía Municipal que sacrifica derechos laborales y conciliación con el objetivo de sostener un modelo de ciudad volcado en el evento permanente». La organización sindical denuncia, «como ya advertimos hace unos días, la deriva del Consistorio hacia una gestión centrada en grandes eventos, conciertos y actividad continua, relegando a un segundo plano los derechos laborales, sindicales y personales de la plantilla».

Necesidades de los policías

CSIF considera inaceptable un acuerdo que no responde a las necesidades reales del colectivo y que, además, incrementa el malestar existente entre los agentes. La subida salarial planteada resulta claramente insuficiente y no compensa ni el esfuerzo, ni la responsabilidad, ni la disponibilidad exigida diariamente. Tampoco permite recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años. A esta situación se suma una pérdida evidente de derechos laborales y sindicales.

El sindicato rechaza «que se normalice un escenario en el que se exige más a la plantilla mientras se debilitan condiciones conquistadas tras años de negociación». Asimismo, CSIF denuncia que el Ayuntamiento «está priorizando intereses políticos y de imagen por encima de la conciliación familiar y del bienestar profesional de los policías municipales. Este modelo tiene consecuencias directas: ampliación de la jornada, incremento de días de trabajo y mayores dificultades para compatibilizar la vida personal y laboral. El coste humano de esta política lo asume la plantilla, que soporta un aumento de cargas mientras la administración obtiene beneficios operativos y de imagen».

CSIF considera especialmente grave que esta situación se produzca en un contexto de profundo descontento dentro del cuerpo. Por ello, CSIF ha convocado para este martes a las 9.00 horas, frente al Ayuntamiento de Madrid, una concentración para visibilizar el rechazo mayoritario de la plantilla al preacuerdo y denunciar públicamente una imposición «que vulnera sus derechos. CSIF exige al Ayuntamiento de Madrid que abandone esta lógica, respete los derechos laborales y sindicales y garantice una negociación real», añaden.

Asimismo, «reclamamos que se deje de utilizar a la plantilla como instrumento para sostener un modelo de ciudad desequilibrado. No se puede construir una ciudad basada en el evento permanente a costa de más trabajo, menos derechos y mayores dificultades de conciliación para sus policías», concluyen.

Por qué el Ayuntamiento dio marcha atrás

La decisión de desconvocar la firma del acuerdo para ese martes fue comunicada el domingo por la Dirección General de Recursos Humanos mediante un correo electrónico que desconvoca el acto de firma y convoca a las organizaciones sindicales a una nueva Mesa Sectorial el próximo miércoles 1 de julio, a las 10.00 horas, en el Centro Integral de Formación de Seguridad y Emergencias (CIFSE).

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La principal fuente de malestar está en el artículo que regula el cómputo de los fines de semana trabajados. Hasta ahora, cuando un agente alcanzaba el mínimo para percibir el complemento de productividad, los fines de semana empezaban a contar inmediatamente. El nuevo texto, elevaba ese umbral y obligaba a realizar ocho jornadas adicionales antes de que esos servicios comenzaran a contabilizarse.

Los sindicatos favorables al acuerdo -CPPM, CSIT-Pla y UPM- trasladaron al Ayuntamiento la conveniencia de volver al sistema actual. Sin embargo, CSIF, CCOO y APMU mantienen su rechazo y han convocado una concentración para este martes 30 de junio frente al Palacio de Cibeles, coincidiendo con la celebración del Pleno del Ayuntamiento. CSIF considera que la suspensión del acto demuestra que “las movilizaciones están teniendo repercusión”, aunque insiste en que continuará con las protestas hasta conocer el contenido definitivo.

Basta con retocar un artículo para que el acuerdo pase del rechazo a un respaldo mayoritario. Esa es la esperanza a la que se aferra el Ayuntamiento para intentar salvar la negociación.