EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Pedro Sánchez ha formalizado en Moncloa el consorcio público-privado que aspira a traer a España una de las cinco gigafactorías de inteligencia artificial que impulsa la UE, con una inversión pública superior a los 1.000 millones de euros.
- ¿Quién está detrás? El presidente del Gobierno, junto a los CEOs de Telefónica, Banco Santander y ACS, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el ministro Óscar López.
- ¿Qué impacto tiene? El proyecto, con sedes en Tarragona y Madrid, movilizará unos 5.000 millones en total y posiciona a España en la carrera europea por la soberanía tecnológica frente a Estados Unidos y China.
Pedro Sánchez ha recibido este miércoles en el Palacio de la Moncloa a los máximos ejecutivos de Telefónica, Banco Santander y ACS para escenificar el arranque del consorcio que competirá por una de las cinco gigafactorías de inteligencia artificial que la Unión Europea quiere desplegar en su territorio. Una apuesta de país que, según ha trasladado el propio presidente, combina inversión público-privada, cohesión territorial y proyección tecnológica.
La reunión oficializa la estructura de la sociedad, controlada en un 51% por el bloque privado —con Telefónica, Santander y ACS al 15,67% cada una, más un 4% de la startup Multiverse Computing— y un 49% público, donde la Sociedad Española para la Transición Tecnológica (SETT) ostenta el 47,99% y la Generalitat de Catalunya el 1% restante. El Consejo de Ministros ya había aprobado partidas por más de 1.000 millones de euros: 720 para capitalizar la participación estatal y 300 como contribución voluntaria al organismo europeo EuroHPC.
Una infraestructura de 5.000 millones para entrenar la IA soberana de Europa
Las gigafactorías de IA son la evolución de las AI Factories comunitarias. Cada una aspira a concentrar hasta 100.000 chips avanzados, energía dedicada, conexión de datos de altísima capacidad y el talento necesario para entrenar grandes modelos de lenguaje. Bruselas quiere reducir la brecha con Estados Unidos y China y ha reservado financiación para un máximo de cinco proyectos en toda la UE.
El coste estimado de cada infraestructura ronda los 5.000 millones de euros, una cifra que el consorcio español financiará combinando fondos europeos, inversión privada y la aportación pública ya comprometida. La magnitud del proyecto explica la presencia en Moncloa de los primeros espadas de las tres multinacionales —Marc Murtra (Telefónica), Florentino Pérez (ACS) y Héctor Grisi (Santander)— junto a Enrique Lizaso (Multiverse Computing) y Francesc Fajula, ex CEO de Mobile World Capital, que asume la dirección ejecutiva del consorcio.
Tarragona y Madrid: el proyecto multisede que mira a la Europa de la doble transición
La candidatura española se articula en dos polos. El primero se ubicará en Móra la Nova (Tarragona) y el segundo en San Fernando de Henares (Madrid). Una estructura multisede que, según fuentes del Gobierno consultadas por Moncloa.com, busca aprovechar las capacidades industriales y logísticas de ambos territorios y reforzar la cohesión territorial, un vector que Ferraz subraya como diferencial frente a otros países aspirantes.
España ya cuenta con dos AI Factories en funcionamiento: la del Centro de Supercomputación de Galicia y la del Barcelona Supercomputing Center, donde opera el MareNostrum 5. La gigafactoría aspira a dar un salto cualitativo: no solo ofrecerá capacidad de cómputo a universidades, pymes y centros de investigación, sino que se concibe como un polo de innovación abierta con vocación de servicio público y retorno industrial.
La Generalitat, con un 1% del capital público, ha sido invitada a la foto de Moncloa como señal política. Salvador Illa, presente en la reunión, ha calificado el proyecto de “oportunidad histórica para Catalunya” y ha insistido en que el polo de Tarragona contribuirá a reequilibrar el mapa de la innovación en España.
Frente a un proyecto de estas dimensiones, la oposición ha preferido guardar un perfil bajo. El PP, centrado en la disputa fiscal y en las críticas al Gobierno por la gestión de los fondos europeos, no ha cuestionado el fondo —la inversión en IA— pero ha reclamado “transparencia absoluta” en la selección de los socios privados. Una exigencia que desde Moncloa se despacha recordando que las tres empresas cotizadas suman una capitalización conjunta superior a los 100.000 millones y que el proceso de selección ha sido supervisado por la Comisión Europea.
España se juega más que una inversión: se juega la soberanía tecnológica en la era de la inteligencia artificial.
El Eje del Poder Socialista
La apuesta por la gigafactoría de IA encaja en el relato que Ferraz quiere proyectar para la segunda mitad de la legislatura: el PSOE como fuerza que pilota la modernización económica, la transición digital y la cohesión territorial. Frente a un PP al que los socialistas acusan de “cortoplacismo fiscal”, Sánchez exhibe inversión público-privada, alianzas con el IBEX 35 y sintonía con la Comisión Europea.
En la interna, la presencia de Salvador Illa en la foto de Moncloa envía una señal a los barones: la España de las autonomías tiene asiento en la gran estrategia de país. Además, la inclusión de la Generalitat como socio —por modesta que sea su participación— refuerza el argumentario de quienes defienden que la colaboración institucional entre Moncloa y la Generalitat presidida por el PSC es una palanca de estabilidad, no un factor de desgaste.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, no estuvo presente en la reunión, pero fuentes de su gabinete recuerdan que su departamento tiene la llave de los dos centros de supercomputación que ya funcionan, una palanca investigadora que seguirá gestionándose desde la administración general. El peso político del anuncio lo llevó Óscar López, titular de Transformación Digital, que es quien pilotará la candidatura ante Bruselas.
En el flanco parlamentario, el Grupo Socialista confía en que la oposición no dinamite un proyecto que puede traducirse en cientos de empleos cualificados y en contratos para pymes tecnológicas de varias comunidades. La portavoz adjunta en el Congreso, Rafaela Crespín, ya ha registrado una Proposición No de Ley para instar al Gobierno a acelerar los plazos de la candidatura española, una iniciativa que los socios de la investidura ven con buenos ojos.
El verdadero reto, admiten fuentes de la dirección federal consultadas por Moncloa.com, no es Bruselas —donde la candidatura española parte con ventaja tras el desembolso anticipado de 300 millones en el EuroHPC— sino la ejecución. Que los plazos de construcción de las dos sedes no se enreden en trámites autonómicos o municipales y que los socios privados mantengan sus compromisos de inversión a lo largo de los próximos cinco años.
Al otro lado de la mesa, Telefónica, ACS y Santander se aseguran un papel protagonista en el despliegue de infraestructura digital crítica en Europa. Para el Gobierno, el consorcio tiene además una lectura de Estado: en un momento en que la UE debate su autonomía estratégica, España se postula como anfitrión de la nube pública europea de IA.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: España lidera la autonomía estratégica europea en inteligencia artificial con inversión, alianzas público-privadas y cohesión territorial.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
- Próximo hito: Presentación formal de la candidatura española ante la Comisión Europea antes de final de año.
