Dos incendios en Aragón queman 3.000 hectáreas sin control: las claves del desastre rural

Los focos activos en Leciñena y La Fueva han obligado a cortar la A-129 y a evacuar Morillo de Monclús. El consejero Bermúdez de Castro advierte de que 'todavía no está controlado' con una ola de calor en camino.

Dos incendios forestales activos desde esta semana en los términos municipales de Leciñena (Zaragoza) y La Fueva (Huesca) han arrasado ya cerca de 3.000 hectáreas, en su mayor parte de masa forestal de alto valor ecológico. Según ha confirmado el consejero de Hacienda e Interior del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, “el incendio sigue siendo peligroso, todavía no está controlado”, mientras se prepara la llegada de una ola de calor con temperaturas que rebasarán los 40 grados.

Leciñena y la sierra de Alcubierre: el flanco más activo

En Leciñena, las rachas de viento de ayer obligaron a retirar a los medios terrestres para preservar la seguridad de brigadistas y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). La noche ha permitido un respiro, pero el fuego continúa avanzando por el flanco cuatro, el más descontrolado, que avanza hacia la carretera A-129, a la altura del desvío de las trincheras de la ruta de Orwell. La vía permanece cortada y concentra los máximos esfuerzos: si las llamas cruzan al otro lado, se iniciaría un nuevo incendio en una masa boscosa continua.

“El viento es el mayor enemigo de todos”, ha reiterado el consejero, que confía en que las condiciones meteorológicas de hoy, con algo menos de viento y mayor humedad, permitan avanzar en el perímetro antes de que el calor extremo complique todo a partir de mañana.

Publicidad

La Fueva: evacuación y terreno adverso

El incendio de La Fueva, declarado en la tarde de ayer, afecta a una zona de barranqueras y bosques muy cerrados que dificultan el acceso de los equipos terrestres. Durante la noche se ha perimetrado la mayor parte del perímetro, pero falta controlar la cabecera, donde hoy se concentran medios aéreos para intentar estabilizar el frente.

El fuego, que ha calcinado entre 50 y 100 hectáreas, forzó la evacuación de la localidad de Morillo de Monclús:una treintena de vecinos ha sido realojada en Tierrantona. Además, se ha pospuesto un campamento previsto en Formigales. Las brigadas trabajan contra reloj porque el terreno montañoso y la vegetación densa convierten cada hectárea en un desafío.

La A-129 cortada es ahora la línea de contención: si el fuego cruza la carretera, se abriría un nuevo frente en una masa forestal intacta de alto valor ecológico.

Todos los recursos contra el fuego y la ola de calor que acecha

Aragón ha activado todos sus medios antiincendios, a los que se han sumado efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica y de la UME. La comunidad ha recibido apoyo de equipos desplazados desde Cataluña, Castilla y León y la Comunidad Valenciana, y se espera la incorporación de refuerzos de Navarra, Madrid y Castilla-La Mancha. Bermúdez de Castro ha agradecido la colaboración interterritorial, pero ha reconocido la complejidad: “Por desgracia hay dos fuegos y es todo complejo. Hay que intentar por todos los medios que no haya más incendios de este tipo”.

La preocupación se centra ahora en la previsión meteorológica para los próximos días: una nueva ola de calor con temperaturas que superarán los 40 grados, según los avisos de la AEMET. El viento, aunque más débil, sigue presente, y cualquier repunte podría descontrolar de nuevo los frentes. Los equipos trabajan para tener ambos incendios estabilizados antes de que el calor extremo convierta la situación en insostenible.

Las consecuencias para el medio rural aragonés

Más allá de la emergencia, los incendios impactan de lleno en un territorio ya castigado por la despoblación. Las llamas amenazan explotaciones agrícolas de secano y pastos para el ganado, justo en el momento álgido del verano y antes de la cosecha de cereal. Pequeños municipios como Leciñena o La Fueva viven con la angustia de perder no solo masa forestal, sino tierras de cultivo y pastoreo que sostienen economías familiares. Cada incendio forestal en la España vaciada no es solo un dato de hectáreas: es un golpe a la viabilidad de los pueblos.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: Dos incendios en Aragón han quemado 3.000 ha en Leciñena y La Fueva y no están controlados, según el CECOPI.
  • 👥 A quién afecta: A los habitantes de las localidades afectadas, evacuados como los de Morillo de Monclús, y a las explotaciones agrícolas y ganaderas de la comarca.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Pérdida de masa forestal, daños en cultivos y pastos, y mayor riesgo de despoblamiento si la recurrencia de incendios compromete la actividad rural.