Adiós a los granizados caros: la máquina de Lidl para granizados caseros con frutas de temporada en menos de 1 hora

Prepara hasta 1,9 litros en menos de una hora, con frutas de temporada, café o incluso cócteles. El verano sabe mejor cuando tú controlas el azúcar y el precio no te quema la cartera.

Las colas en la heladería, el precio que se dispara con cada granizado y esa sensación de que por lo que pagas podrías comer fruta fresca toda la semana. Eso es lo que me empujó a buscar una alternativa. Y apareció la máquina granizados Lidl, una granizadora que no esperaba que funcionara tan bien.

El secreto del éxito

Después de varias pruebas, he dado con los tres puntos que marcan la diferencia entre un granizado mediocre y uno que parece de heladería de las de antes.

  • La fruta bien fría: Mete la sandía, el melón o los melocotones en la nevera al menos cuatro horas antes. Si están cortados, mejor. El choque térmico con el hielo de la máquina sale airoso.
  • El jarabe justo: Diluye el azúcar o edulcorante en un poco de agua templada antes de añadirlo. Así se reparte sin grumos y no queda ese regusto dulzón al final.
  • Respetar el ciclo completo: La granizadora tiene cinco programas automáticos. No la pares antes de tiempo. Cuando la textura deje de ser líquida y se vuelva como un granizado de los de toda la vida, ahí es cuando puedes servir.

Qué necesitas

La granizadora en cuestión la vende Lidl por 154,99 euros. Prepara hasta 1,9 litros en menos de una hora y tiene un dispensador que hasta los niños pueden manejar sin problema. Ademá de la máquina, para un granizado clásico de sandía necesitarás:

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  • 500 g de sandía sin pepitas, bien fría
  • 50 g de azúcar (ajusta al gusto, o usa estevia)
  • El zumo de medio limón
  • 150 ml de agua fría

Paso a paso: del frutero al vaso

Lava la sandía, córtala en cubos y mételos en la nevera al menos dos horas antes de enchufar la máquina. Una vez fría, tritúrala con el azúcar, el limón y la mitad del agua hasta obtener un puré sin trozos. No te saltes este paso: un puré fino evita atascos.

La diferencia entre un granizado mediocre y uno de heladería no está en la máquina, sino en la temperatura de la fruta antes de empezar.

Vierte el puré en la cubeta de la granizadora, añade el resto del agua fría y selecciona el programa para granizados. La máquina empieza a remover automáticamente. En unos 45-50 minutos verás cómo la mezcla se transforma en ese hielo raspado que tanto gusta. Sirve directamente desde el dispensador y siente el chasquido del frío en cada cucharada.

Variaciones y maridaje

Esta máquina no se queda solo en sandía o limón. Con café recién hecho y un poco de leche condensada prepararás un frappé de cafetería. Y si te animas, prueba un mojito granizado: hierbabuena, lima, un chorrito de ron y azúcar. Queda espectacular.

Para quienes controlan el azúcar, recomiendo edulcorante líquido o panela disuelta. En cuanto al maridaje, un granizado de limón pide cava brut bien frío; uno de melocotón va de cine con un rosado suave.

Lo que sobre aguanta en la propia cubeta con el frío, pero te aconsejo consumirlo en las siguientes dos horas. Si lo guardas en el congelador en un tupper, perderá textura y habrá que rasparlo de nuevo.