La Junta de Extremadura y las comunidades de regantes trabajan ya en un plan que invertirá hasta 3.000 millones en modernizar 300.000 hectáreas de regadío durante la próxima década y media.
Las cifras del nuevo plan estratégico de regadío
El proyecto, denominado Plan Estratégico de Modernización del Regadío Extremeño, ha comenzado a diseñarse con la participación directa de los regantes. Según los datos conocidos, la inversión total necesaria oscila entre 2.500 y 3.000 millones de euros y se distribuirá a lo largo de un horizonte de 10 a 15 años.
La superficie afectada alcanza las 300.000 hectáreas, una extensión que convierte a Extremadura en uno de los polos del regadío español. La Junta y las comunidades de regantes —las asociaciones de agricultores que gestionan colectivamente el agua de riego— buscan con este plan garantizar la viabilidad de las explotaciones ante los desafíos climáticos y de mercado.
Por qué es clave la modernización para el campo extremeño
El regadío es un pilar económico en la comunidad: cultivos como el tomate, el maíz o las frutas de hueso dependen de un suministro hídrico eficiente. Las infraestructuras actuales arrastran décadas de antigüedad y presentan pérdidas de agua y un consumo energético elevado.
Los planes de modernización suelen incluir la sustitución de sistemas de riego por goteo o aspersión, la digitalización del control de caudales, y la instalación de telemedida. Todo ello permite un ahorro de agua que puede superar el 20% y una reducción de costes para el agricultor.
En esta ocasión, el horizonte temporal de hasta 15 años permitiría una ejecución escalonada de las obras, con la posibilidad de ir incorporando nuevas tecnologías a medida que avance el plan.
La financiación de una inversión de este calibre exigirá la combinación de fondos europeos, partidas del Estado y de la Junta de Extremadura, así como la aportación económica de los propios regantes. Este modelo de cofinanciación es el habitual en los planes de modernización de regadíos en España.
El plan busca asegurar el regadío en una comunidad donde el agua es el principal factor de competitividad agraria.
El impacto territorial: 300.000 hectáreas y las comunidades de regantes
El plan afecta directamente a una de cada tres hectáreas de regadío de la región. La dimensión de la inversión y la superficie implicada lo convierten en uno de los mayores proyectos de infraestructura del campo en décadas. Las comunidades de regantes serán las interlocutoras directas en la ejecución de las obras y en la gestión posterior.
Para miles de agricultores, la modernización puede suponer la diferencia entre mantener una explotación viable o abandonarla. En un contexto de aumento de costes energéticos y restricciones de agua, la eficiencia hídrica y energética es ya una exigencia ineludible.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: Extremadura prepara un plan de modernización de regadíos de hasta 3.000 millones de euros para 300.000 hectáreas.
- 👥 A quién afecta: A las comunidades de regantes y a todos los agricultores con explotaciones de regadío en la región.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Una transformación de las infraestructuras que reducirá el consumo de agua y energía, y reforzará la viabilidad de las explotaciones.

