Moaña, Galicia: un petroglifo revela más de cien embarcaciones prehistóricas y posibles naves fenicias

El estudio liderado por Antonio Costa Iglesias descubre la primera representación de una nave de tablas cosidas en el noroeste y sitúa a la ría de Vigo como enclave internacional hace tres milenios.

Un estudio de fotogrametría ha desvelado más de un centenar de embarcaciones grabadas en el petroglifo de Pozo Garrido, en Moaña (Pontevedra), situando a la ría de Vigo como uno de los puertos atlánticos más activos de la Edad del Bronce. El trabajo, liderado por Antonio Costa Iglesias, será presentado este mismo viernes en la Carpintería de Ribeira da Seara y cambia de forma sustancial la interpretación del papel comercial de Galicia hace más de 3.000 años.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La identificación mediante fotogrametría de más de 100 embarcaciones prehistóricas en el petroglifo de Pozo Garrido, en Moaña.
  • ¿Quién está detrás? El investigador Antonio Costa Iglesias, con el apoyo editorial del Concello de Moaña.
  • ¿Qué impacto tiene? La ría de Vigo se consolida como nodo estratégico en las rutas atlánticas del estaño durante la transición entre la Edad del Bronce y la del Hierro.

Un legado naval de más de 3.000 años

Pozo Garrido es un conjunto rupestre situado en la parroquia de Meira, en el municipio pontevedrés de Moaña. Hasta ahora, sus grabados apenas habían llamado la atención más allá de los círculos arqueológicos locales, en parte porque los surcos fueron repasados en la década de 1940 por pastores de la zona para hacerlos más visibles. Unos testimonios recogidos en 1974 ya confirmaban aquella intervención, y la propia fotogrametría digital ha localizado una inscripción con la fecha 1949 que disipa cualquier sospecha sobre la autenticidad del panel.

La técnica aplicada por Costa Iglesias permite leer la piedra con una precisión imposible a simple vista y ha revelado un auténtico catálogo naval. Más de cien siluetas de embarcaciones conviven en el mismo soporte granítico, datadas entre los años 1250 y 800 antes de Cristo. Aunque la erosión, los musgos y los líquenes obligan a interpretar las figuras con cautela, el hallazgo es coherente con los motivos náuticos identificados en otras cinco estaciones rupestres de la comarca: A Escada 2, A Xesteira 5, A Borna, Costa do Cabido y A Moreira. En total, O Morrazo acumula más de 200 representaciones de barcos de distintas épocas y tipologías, una concentración que, según el investigador, evidencia que la navegación era el eje de la vida económica de la zona.

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Del estaño al signo de Tanit: la conexión mediterránea

El estudio trasciende el mero inventario gráfico para dibujar un mapa comercial de escala europea. Costa Iglesias sostiene que la ría de Vigo fue un puerto internacional dentro de las grandes rutas atlánticas del estaño, un mineral imprescindible para la fabricación del bronce que convertía el noroeste peninsular en un socio inevitable para las culturas del Mediterráneo. El trabajo rechaza de forma explícita las viejas teorías que negaban la presencia de navegantes mediterráneos al norte del río Mondego, en Portugal, y que atribuían al territorio una supuesta «pureza céltica».

La ría de Vigo no era una ensenada aislada, sino la puerta de entrada del estaño atlántico a las culturas del Mediterráneo.

Entre las siluetas identificadas destacan dos por su singularidad. La primera es la representación de una embarcación construida con la técnica de tablas cosidas, considerada la primera de este tipo que aparece en un petroglifo del noroeste peninsular. La segunda es una pequeña figura cuyo diseño presenta un notable parecido con el signo de Tanit, un símbolo púnico ampliamente utilizado en el Mediterráneo occidental y relacionado con la protección y la fertilidad. Si esta interpretación se consolida, Pozo Garrido habría sido también un espacio con un fuerte componente simbólico o religioso, donde los navegantes grababan peticiones de amparo antes de zarpar o marcas de gratitud al regresar del mar.

La monografía Pozo Garrido. Unha frota na pedra: reavaliación dos gravados e a súa interacción naval na ría de Vigo, publicada por el Concello de Moaña, recoge todos estos datos y las fotografías de alta resolución que los sustentan. La publicación llega después de que el Boletín Auriense del Museo Arqueológico Provincial de Ourense adelantase en 2025 las conclusiones iniciales, y su presentación pública este 17 de julio pone punto de partida a una revisión profunda del patrimonio arqueológico gallego vinculado al mar.

El Laboratorio Gallego

El hallazgo de Pozo Garrido no es solo una noticia para la arqueología naval; refuerza el valor de Galicia como territorio con una densidad de petroglifos sin parangón en el resto de España. Mientras el turismo cultural sigue pivotando alrededor del Camino de Santiago, descubrimientos como el de Moaña abren la puerta a diversificar la oferta patrimonial y a generar un relato atlántico propio que conecte la prehistoria con la Galicia marítima actual. De hecho el Concello ya ha apostado por convertir el yacimiento en un referente divulgativo, con la vista puesta en futuras excavaciones y en la posible inclusión del arte rupestre gallego en los circuitos de protección internacional.

La repercusión nacional de estos hallazgos depende en gran medida de la capacidad del ámbito local para articular proyectos científicos con respaldo autonómico y estatal. La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Cultura, dispone de líneas de ayudas al patrimonio arqueológico, pero hasta ahora el impulso ha venido sobre todo del municipalismo y de la iniciativa privada de investigadores como Costa Iglesias. La pregunta que queda en el aire es si la administración gallega y el Ministerio de Cultura aprovecharán el tirón para tejer una red de petroglifos visitables que compita con otros destinos europeos similares, como los grabados de Tanum en Suecia o Val Camonica en Italia. La proyección inmediata pasa por la consolidación del equipo de trabajo, la publicación de nuevos estudios comparativos y la convocatoria de un congreso internacional sobre navegación prehistórica que ya se está gestando en la Universidad de Vigo.

Ficha del Caso

  • El caso: La relectura del petroglifo de Pozo Garrido mediante fotogrametría digital saca a la luz más de cien embarcaciones que prueban el carácter internacional de la ría de Vigo entre los años 1250 y 800 a. C.
  • Datos importantes: 200 representaciones navales en O Morrazo, primera nave de tablas cosidas del noroeste, posible referencia al signo de Tanit, libro editado por Moaña en 2026.
  • Resumen: La ría de Vigo fue un puerto estratégico en las rutas atlánticas del estaño, y Galicia suma un argumento más para reivindicarse como destino cultural europeo de primer orden.