La LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOE, Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre) es la norma educativa de referencia en España. Desde su entrada en vigor en enero de 2021, ha transformado aspectos clave del currículo, la evaluación y la promoción en las etapas obligatorias. Aunque su desarrollo completo ha sido progresivo, a 19 de julio de 2026 ya están plenamente implantados todos sus cambios. Comprenderlos ayuda a familias, estudiantes y docentes a navegar el sistema con más claridad.
Promoción y repetición: adiós al automatismo de pasar de curso
Uno de los cambios más comentados de la LOMLOE es la regulación de la promoción y la repetición. La ley elimina el carácter automático de la repetición y la convierte en una medida excepcional. Según el artículo 19 de la Ley Orgánica 3/2020, la decisión la toma colegiadamente el equipo docente, teniendo en cuenta la evolución del alumno y sus posibilidades de progreso. La repetición solo se contempla cuando se han agotado otras medidas de refuerzo y apoyo, y siempre acompañada de un plan específico de recuperación.
En Educación Primaria, se puede repetir una sola vez en toda la etapa, preferentemente en los primeros cursos. En Educación Secundaria Obligatoria (ESO), se permite un máximo de dos repeticiones en total, y en ningún caso se puede repetir el mismo curso más de una vez. Esta flexibilidad contrasta con el modelo anterior, que vinculaba la repetición al número de suspensos. Ahora prima la evaluación continua y la decisión del equipo docente sobre la mera contabilidad de asignaturas superadas.
Evaluación continua y enfoque competencial
La LOMLOE replantea la evaluación como un proceso continuo, formativo y global. Deja atrás las pruebas externas de final de etapa previstas por la LOMCE y apuesta por una evaluación basada en competencias clave. Tanto en Primaria como en Secundaria, los criterios de evaluación se vinculan a las competencias que el alumno debe desarrollar, no a la acumulación de contenidos memorísticos. Los estándares de aprendizaje evaluables, tan detallados en la LOMCE, desaparecen para dar paso a un modelo más integrador.
En Bachillerato, la evaluación continua también se refuerza. Para titular es necesario aprobar todas las materias de los dos cursos, y la nota media del Bachillerato se calcula con el mismo peso de todas las asignaturas. El título se obtiene con evaluación positiva en todas las materias. Este enfoque elimina la reválida externa que nunca llegó a aplicarse y devuelve el protagonismo a la evaluación interna del centro.
La LOMLOE sustituye la repetición automática por la decisión colegiada del equipo docente, apoyada en un plan de refuerzo individualizado.
El Marco Educativo
El marco normativo competencial está definido por la Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE), que modifica la LOE y deroga varios preceptos de la LOMCE. En cuanto al reparto de competencias, la ley devuelve a las Comunidades Autónomas una mayor capacidad de decisión sobre los currículos, fijando el Estado el 50 % de los contenidos básicos en las autonomías con lengua cooficial y el 60 % en el resto. Este equilibrio rompió con la centralización que impuso la LOMCE y ha generado, a su vez, conflictos entre el Gobierno central y algunas CC.AA., especialmente en lo relativo al uso de lenguas vehiculares.
Los colectivos implicados son múltiples. El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte establece las enseñanzas mínimas; las Comunidades Autónomas las desarrollan; los centros educativos concretan sus proyectos curriculares; y los docentes aplican la evaluación continua y deciden sobre la promoción. Mientras los sindicatos de la enseñanza valoran positivamente la autonomía profesional que otorga la ley, algunas asociaciones de padres han mostrado preocupación por la posible disparidad de criterios entre colegios. Las universidades, a través de la CRUE, también han reclamado una mejor articulación entre el nuevo Bachillerato y las pruebas de acceso, actualmente la EBAU.
La implantación completa se produjo de forma escalonada: el nuevo currículo de los cursos impares entró en vigor en el curso 2022-2023, y el de los cursos pares, en 2023-2024. A fecha de hoy, todos los niveles educativos no universitarios funcionan ya bajo los principios de la LOMLOE. El debate político sigue centrado, sin embargo, en el desarrollo reglamentario de la EBAU y en la financiación de las medidas de atención a la diversidad que exige la ley.
Claves de la Noticia
- Qué importa: La LOMLOE reformula la promoción estudiantil, elimina pruebas externas de etapa y apuesta por un currículo por competencias.
- Por qué importa: Afecta a la forma en que se evalúa a los alumnos, a la obtención de títulos y a las decisiones docentes sobre repetición, con impacto directo en millones de estudiantes.
- A quién le importa: A familias con hijos en educación obligatoria y Bachillerato, a docentes de todos los niveles y a las administraciones educativas autonómicas.

